Contundentes declaraciones brindó el regidor Jim Espinosa Caqui al cuestionar la creación y funcionamiento de los inspectores municipales de transporte, a quienes acusó de responder a intereses políticos antes que a una verdadera fiscalización del servicio urbano. Según indicó, esta estructura no ha cumplido con mejorar el tránsito ni la calidad del transporte, sino que habría sido utilizada para “devolver favores políticos” dentro de la gestión municipal y anteriores administraciones.
Espinosa sostuvo que originalmente el control del tránsito recaía en la Policía Nacional, pero que, a pedido de algunos sectores del transporte, esta función fue trasladada a la Gerencia de Transportes del municipio con el objetivo de optimizar el servicio. No obstante, afirmó que en la práctica esto no se ha logrado y que, por el contrario, se habría generado un sistema que afecta a la población.
El regidor fue enfático al señalar que esta situación no es exclusiva de la actual gestión, sino que responde a prácticas arrastradas de administraciones pasadas, en las que, según dijo, se ha permitido lucrar a costa del servicio público.
En sus declaraciones, Espinosa también puso en duda la preparación de los inspectores municipales, señalando que muchos no contarían con la formación necesaria para ejercer funciones de fiscalización. A su criterio, estos cargos estarían siendo utilizados para justificar presupuestos y responder a intereses particulares, más que para garantizar el orden en el transporte urbano.
Asimismo, indicó que estas deficiencias no solo son percibidas desde la gestión pública, sino también por parte de los propios transportistas, quienes —según afirmó— han expresado su descontento con el actual sistema de control. Esta situación, agregó, estaría generando desorden en el servicio y afectando directamente a los usuarios.
Frente a este panorama, el regidor manifestó que su posición se basa tanto en su experiencia como en los testimonios recogidos de actores del sector transporte, lo que refuerza su postura crítica sobre el funcionamiento de los inspectores municipales.
Ante las irregularidades señaladas, Espinosa informó que ha presentado formalmente una propuesta para desarticular el sistema de inspectores municipales y devolver la facultad de control del tránsito a la Policía Nacional. Según explicó, esta medida busca recuperar el orden y garantizar una fiscalización más efectiva.
No obstante, precisó que su planteamiento tiene carácter de recomendación, ya que la decisión final depende del alcalde de Huánuco. En ese sentido, cuestionó la falta de iniciativa de la autoridad edil para abordar este problema, señalando que “no quiere saber nada” del tema.
El documento ya fue ingresado a la municipalidad y actualmente se encuentra en evaluación por el área de asesoría legal. Aunque el municipio está obligado a emitir una respuesta, no necesariamente deberá acoger la propuesta.
En este contexto, el debate sobre el transporte urbano en Huánuco vuelve a tomar relevancia, marcado por cuestionamientos a la gestión, denuncias de uso político de cargos y la demanda de cambios estructurales en beneficio de la población.







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