Cinco guanacos volvieron a caminar por el Chaco Seco argentino después de más de 110 años de ausencia local. Los ejemplares fueron liberados en el Parque Nacional El Impenetrable tras un traslado terrestre de 3.200 kilómetros desde el Parque Nacional Patagonia, en la provincia de Santa Cruz, según informó Rewilding Argentina, la organización que lideró la iniciativa junto con la Administración de Parques Nacionales y los gobiernos de Chaco y Santa Cruz.
El último avistamiento registrado de un guanaco en la provincia del Chaco data de 1913, de acuerdo con Mongabay Latam. La caza, la expansión ganadera y la pérdida de pastizales provocaron la extinción local de la especie, que sobrevivió únicamente en poblaciones fragmentadas en la frontera entre Paraguay y Bolivia.
Un operativo de captura diseñado para reducir el estrés animal
El traslado no fue improvisado. Según detalló Rewilding Argentina, los animales provienen de una población sana del Parque Patagonia, donde desde hace años se realizan estudios de abundancia, sanidad y genética que permitieron su uso como población fuente. La captura se hizo mediante un arreo controlado con cuatro motocicletas que avanzaban en formación de “V” para guiar a los guanacos hacia una estructura en forma de embudo y, desde allí, a una manga conectada a un tráiler adaptado.
De acuerdo con Mongabay Latam, los corrales fueron cubiertos con tela negra, que según la organización tiene un efecto calmante en los guanacos, y se instalaron en pendientes descendentes para que los animales no pudieran evitarlos. Los equipos evitaron separar grupos familiares y respetaron la presencia de crías. Durante el viaje, veterinarios y técnicos monitorearon la salud y el comportamiento de los ejemplares, con paradas estratégicas, controles sanitarios y sistemas de ventilación.
Antes de su puesta en libertad, los animales pasaron un tiempo en corrales de presuelta para adaptarse al entorno nativo, un periodo que según Mongabay Latam se extendió por un año. La translocación involucró a tres hembras, un macho y un guanaco joven.
El rol ecológico de un herbívoro clave
El guanaco, cuyo nombre científico es Lama guanicoe, es el ancestro salvaje de la llama y el camélido más grande de Sudamérica. Como gran herbívoro, cumple funciones que los especialistas consideran únicas: regula el crecimiento de los pastos, lo que a su vez reduce la acumulación de materia seca que puede convertirse en combustible para incendios, dispersa semillas y nutrientes, y sirve de alimento a depredadores como el puma.
“En ausencia de guanacos, los ecosistemas de El Impenetrable se han degradado gravemente”, explicó Sebastián Di Martino, director de conservación de Rewilding Argentina, según citó Mongabay Latam. El especialista señaló que la liberación involucra a un grupo familiar para “respetar la estructura social de los animales que traemos de la Patagonia”.
La UICN clasifica al guanaco como “Preocupación menor” por su amplia distribución continental, con el grueso de la población en Argentina y el sur de Chile. Se estima que la población oscila entre 1,5 y 2,2 millones de ejemplares en las praderas del sur y oeste del continente, y entre el 81 % y el 86 % se encuentra en territorio argentino.
Las críticas académicas a las translocaciones
La iniciativa no está exenta de cuestionamientos. Algunos científicos argentinos argumentan que trasladar animales no es ético, puede propagar enfermedades y provocar la extinción del genoma, según recogió Mongabay Latam. Sostienen que este tipo de translocaciones conllevan el riesgo de mezclar poblaciones de guanacos con diferente composición genética y podrían ser más perjudiciales que beneficiosas.
Ante los recortes presupuestarios para la conservación en Argentina, otros sectores plantean que la protección de la biodiversidad requiere una mayor colaboración entre el sector público y el privado. El proyecto ya tuvo una experiencia previa: Rewilding había trasladado otro grupo hasta el Parque Provincial Luro, en La Pampa, y tiene previstas más translocaciones hasta conformar poblaciones estables.
Otros 20 guanacos se están aclimatando actualmente en el parque, y las futuras liberaciones dependerán de las tasas de supervivencia de los primeros animales, de acuerdo con Mongabay Latam. El éxito real de la operación se medirá con parámetros como la supervivencia, la reproducción y la adaptación a largo plazo.







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