El Gobierno de México presentará una nueva denuncia ante las autoridades de Estados Unidos por la muerte de un connacional bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés). La presidenta Claudia Sheinbaum lamentó este lunes, en su conferencia matutina, el fallecimiento de Emiliano Andrade Covarrubias, de 56 años, en el centro de procesamiento Río Grande, en Laredo, Texas.
Según la mandataria, el migrante fue detenido en junio y su familia informó que padecía diabetes e hipertensión. “Este compatriota fue detenido en junio y la familia, lo que nos dijo, es que él sufría de diabetes e hipertensión, y probablemente, no tenía todos los medicamentos”, declaró Sheinbaum desde Palacio Nacional. La atención médica que habría recibido durante su encierro será, según indicó, uno de los puntos centrales del caso.
El hallazgo y la confirmación de la identidad
El congresista demócrata por Texas Henry Cuéllar confirmó al periódico The Texas Tribune que el fallecido era Andrade Covarrubias y que su muerte se registró el sábado a las 10 de la mañana. De acuerdo con el legislador, los guardias del centro de procesamiento lo encontraron inconsciente durante una revisión de rutina.
Su hija, Estefani Andrade, de 29 años y ciudadana estadounidense, dijo al mismo diario que supo del deceso por la oficina del forense del condado Webb, donde se le practica la autopsia que deberá determinar la causa de la muerte. La familia tenía previsto acudir este lunes al centro de detención para recoger las pertenencias del migrante.
El ICE no ha provisto información oficial sobre el deceso. EL PAÍS consultó a la agencia sin obtener respuesta. Hasta el momento, las autoridades estadounidenses tampoco han informado públicamente la causa oficial del fallecimiento.
La respuesta diplomática de México
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) informó el domingo en un comunicado que “solicitó a las autoridades estadounidenses una investigación pronta, exhaustiva y transparente” sobre lo ocurrido. La dependencia activó los protocolos de protección consular, contactó a los familiares y, según detalló, enviará una denuncia al fiscal del condado de Webb.
La Cancillería recordó que la Administración de Sheinbaum “ha emprendido acciones diplomáticas y jurídicas, incluidas notas diplomáticas al Departamento de Estado, denuncias ante las autoridades competentes y gestiones para facilitar el acceso” de las familias de los migrantes a asistencia legal. Mediante la Embajada de México, también solicitará a las autoridades migratorias garantizar el acceso de los cónsules a los centros de detención.
“Nosotros estamos en contra de cualquier forma de racismo, y más si se trata de nuestros compatriotas en Estados Unidos”, remachó Sheinbaum.
La presidenta anunció además que se reforzarán las labores de los consulados para proteger a los connacionales en el extranjero, especialmente a quienes permanecen detenidos. “Debe haber protección a los derechos humanos”, afirmó.
Dieciocho muertes y una batalla legal que avanza lento
Con esta muerte suman 18 los mexicanos fallecidos bajo custodia del ICE desde que Donald Trump volvió a la Casa Blanca, el 20 de enero de 2025. La cifra se ha convertido en uno de los temas más delicados de la relación bilateral, en un momento en que Washington ha endurecido su política migratoria.
El canciller Roberto Velasco detalló en agosto que hasta ese momento se habían interpuesto 20 denuncias ante las autoridades estadounidenses, de las cuales solo cuatro habían recibido respuesta. Cuatro fiscalías estatales —Illinois, California, Texas y Florida— y cuatro fiscalías de distrito —Oxnard, San Bernardino, Chicago y Atlanta— se limitaron a acusar de recibido las denuncias, sin pronunciarse sobre el fondo de los casos.
La única respuesta de fondo provino de Florida y no favoreció a la parte mexicana. El Ministerio Público local respaldó la actuación del ICE en el caso de Royer Pérez, de 19 años, la víctima mexicana más joven. El migrante fue detenido en enero en el condado de Volusia, en el norte de Florida, e imputado por suplantación de identidad y resistencia a la autoridad durante el arresto. Fue trasladado a un centro de detención estatal, donde perdió la vida pese a los esfuerzos por reanimarlo.
La versión inicial del ICE apuntaba a un suicidio; sin embargo, un informe preliminar de la oficina forense local apuntó a un homicidio a manos de los guardias. Esa diferencia entre la versión oficial y el dictamen forense convirtió el caso en un ejemplo de las dudas que rodean las muertes bajo custodia migratoria. Aun así, la fiscalía estatal se puso del lado de la agencia federal.
El segundo deceso en Laredo este año
Andrade Covarrubias es el segundo migrante que fallece este año en una instalación del ICE en Laredo. El mexicano Félix Alcorta Rodríguez, de 63 años, murió en el centro de detención del condado Webb en junio pasado, tras haber sido encontrado también inconsciente, según informó el ICE. En ese caso, la agencia afirmó que al migrante se le brindó atención médica de emergencia y que posteriormente fue trasladado a una clínica, donde falleció. El ICE no dio más detalles sobre la causa de la muerte de Alcorta.
La muerte de Andrade Covarrubias vuelve a poner en el centro del debate la actuación de la policía migratoria estadounidense y el acceso a atención médica de los detenidos. La autopsia en el condado Webb deberá determinar la causa del fallecimiento, mientras el Gobierno mexicano aguarda la respuesta de las autoridades estadounidenses a la nueva denuncia.










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