La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reafirmó el sábado 27 de septiembre el rechazo del país a cualquier injerencia en sus políticas internas y advirtió que no se permitirá ningún "intervencionismo ni violación a nuestra territorialidad" por parte de potencias extranjeras. Lo hizo durante el acto de cierre de su gira nacional de rendición de cuentas, celebrado ante una multitud en el Zócalo de Ciudad de México.
En su discurso, la mandataria hizo una defensa de la soberanía nacional y, sin citar a Estados Unidos, sostuvo que "ninguna potencia extranjera, ninguna élite económica o política tiene el derecho de dictar el presente y el futuro de nuestra patria". Esa decisión, agregó, "solo le pertenece al pueblo de México".
Sheinbaum enmarcó sus declaraciones en la conmemoración del aniversario de la consumación de la independencia del país, producida el 27 de septiembre de 1821, y reivindicó que desde entonces "México es un país independiente y soberano".
Un recorrido histórico y los ejes de su Gobierno
A lo largo de su intervención, la presidenta trazó un recorrido histórico desde los insurgentes hasta la actual "cuarta transformación" y advirtió que "en todos los momentos en los que ese sentido de justicia y de patria se ha traicionado, el pueblo sale a su defensa".
También reflexionó sobre los conceptos que guían a su administración. Afirmó que entienden la democracia "como el gobierno del pueblo, por el pueblo, y por el pueblo de México", en contraposición a la "democracia de las élites del pasado". Defendió, además, una "libertad con bienestar" y equiparó la justicia social a la premisa de "moderar la opulencia y la indigencia", materializada hoy en el lema "por el bien de todos, primero los pobres".
El balance de la gira 'Honestidad y Resultados'
Las declaraciones se produjeron en el evento bautizado como 'Honestidad y Resultados', que puso fin a un recorrido de doce días por los 31 estados del país y la capital para informar a la ciudadanía tras casi dos años de gestión de la primera mujer en encabezar la Presidencia.
Según detalló Sheinbaum, en estas asambleas han participado "cerca de 850.000 personas", lo que a su juicio demuestra que su Ejecutivo, surgido de un "movimiento social", se mantiene como "un gobierno cercano al pueblo" que acostumbra a rendir cuentas "en la plaza pública".
El antecedente: la injerencia como causa de violencia
La advertencia se suma a declaraciones previas de la mandataria sobre el mismo tema. En su conferencia de prensa, Sheinbaum afirmó que la situación de violencia en Sinaloa demuestra que la injerencia extranjera no fortalece a los países, sino que debilita a las instituciones de seguridad y propicia mayores niveles de conflicto.
"En México y en el mundo entero está demostrado que una injerencia, una intervención no fortalece las instituciones nacionales, de seguridad o de otro tipo; al contrario, las debilita", declaró entonces. La presidenta vinculó ese principio con el caso de Sinaloa y recordó que antes de la detención de Ismael "El Mayo" Zambada el estado registraba un promedio inferior a un homicidio diario.
La mandataria aclaró que su postura no se opone a la captura de generadores de violencia, sino a los métodos unilaterales: indicó que cuando los gobiernos extranjeros poseen información, esta debe compartirse con las autoridades mexicanas para actuar de manera coordinada. "Cuando se hace así, entonces disminuye la violencia", afirmó.
La reforma electoral y la reacción desde Estados Unidos
El rechazo a la injerencia también tuvo un correlato legislativo. El Congreso de México aprobó una reforma constitucional que establece de manera explícita la intervención extranjera como causal formal para declarar la nulidad de los procesos electorales, según reportó Canal N. La norma contempla el financiamiento ilícito desde el exterior, las campañas de desinformación, la manipulación digital y las presiones políticas internacionales.
Sheinbaum manifestó su conformidad con el dictamen y señaló que el Estado detectó anteriormente el ingreso de recursos económicos externos hacia organizaciones políticas. La bancada de oposición expresó su rechazo y calificó la iniciativa de apresurada, al advertir que los mecanismos para invalidar elecciones podrían ser instrumentalizados políticamente en las futuras contiendas. El proyecto fue derivado al Senado para su debate y ratificación, de cara a las elecciones federales intermedias programadas para 2027.
Las declaraciones de la presidenta se producen en medio de las presiones y críticas de Donald Trump sobre las acciones de México contra los cárteles y redes del crimen organizado, en un contexto en que el eje de Gobiernos de ultraderecha en América Latina se ha unido al Escudo de las Américas y a la estrategia de militarización impulsada por la Casa Blanca, según teleSUR.
En la semana que concluyó, Trump incluyó a México en su nueva determinación sobre los principales países de tránsito o producción de drogas ilícitas y pidió al Gobierno mexicano reforzar las acciones contra los cárteles que, según su Administración, representan una amenaza para su país. En una reacción previa, Sheinbaum cuestionó la falta de visión crítica en EE.UU. para frenar el poder de las redes de distribución y exigió conocer qué medidas se están tomando del otro lado de la frontera para detener a los cárteles locales, frenar el lavado de dinero y contener la entrada ilegal de armas a México.
Con el cierre de la gira 'Honestidad y Resultados', la presidenta concluyó un recorrido de doce días por todo el país. La fuente no precisó si habrá nuevas etapas de rendición de cuentas en las próximas semanas.










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