La respuesta con la que el Gobierno Regional de Huánuco buscó cerrar las dudas sobre el hospital oncológico terminó confirmando el hecho que originó la controversia: el proyecto todavía no tiene un código RENIPRESS propio y utiliza temporalmente el 0000760, perteneciente al Puesto de Salud La Esperanza. La Nota de Prensa N.° 546-2026-OCIP-GRH, difundida el 3 de agosto, señala que el hospital tramitará un nuevo registro cuando alcance aproximadamente el 90 % de avance. También anuncia ahora 100 camas, aunque en la presentación del contrato se informaron 85, mientras el perfil de preinversión y el expediente técnico continúan comprendidos dentro del contrato encargado a la Autoridad Nacional de Infraestructura. Dos versiones incompatibles sobre el mismo código En una grabación difundida por Impacto Real, la alcaldesa de Amarilis, Greta Chocano, relató que el entonces director regional de Salud, Gustavo Barrera Sulca, le había explicado que el código 0000760 quedaría asociado al hospital y que la posta recibiría uno nuevo. La versión oficial del 3 de agosto sostiene exactamente lo contrario: el código seguirá perteneciendo al Puesto de Salud La Esperanza y será el futuro hospital el que obtenga otro. Ambas explicaciones no pueden ser correctas al mismo tiempo y tampoco pueden existir este tipo de “confusiones” y no acarrear ninguna responsabilidad administrativa o legal. El Gorehco debe precisar qué establecimiento aparece asociado actualmente al código dentro del proyecto de inversión, qué decisión modificó la versión anterior y cómo se garantizará que la categoría, el presupuesto y los servicios de la posta no resulten afectados. No basta con asegurar que los pacientes continuarán siendo atendidos. La protección de la posta debe acreditarse en los registros y documentos del sector Salud. Llamarlo “arrastre financiero” no acredita el procedimiento Juan Sánchez Tacuche, director ejecutivo de Salud de las Personas de la Dirección Regional de Salud, sostuvo que el uso temporal del código corresponde a un mecanismo de “arrastre financiero” previsto en el Sistema Nacional de Programación Multianual y Gestión de Inversiones. La nota regional, sin embargo, no identifica la directiva, el artículo, el informe técnico ni la autorización que sustenta esa aplicación específica. Una denominación administrativa puede explicar la finalidad perseguida, pero no demuestra por sí sola que el procedimiento utilizado sea el correcto. Esto no permite afirmar que exista una ilegalidad. Sí permite sostener que la legalidad proclamada todavía no ha sido demostrada públicamente. La pregunta sigue intacta: ¿por qué un hospital nuevo, proyectado como establecimiento especializado II-E, necesita utilizar el registro de una posta I-2 y esperar hasta el 90 % de avance para obtener identidad propia? El hospital creció 15 camas antes de cerrar su diseño La información presentada el 15 de julio contemplaba 85 camas. La nueva comunicación eleva la capacidad a 100, una diferencia que no puede reducirse a un simple detalle. Quince camas adicionales implican cambios en infraestructura, equipamiento, personal, servicios y costos operativos. El Gobierno Regional debe explicar qué documento contiene la cifra actual, cuándo se produjo la modificación y si las 100 camas forman parte de un Programa Médico Funcional formalmente aprobado. La nota afirma que ese componente viene siendo “desarrollado” desde 2025. Desarrollar un documento no equivale a tenerlo concluido y aprobado. El contrato de S/230 849 146,35 suscrito por la Autoridad Nacional de Infraestructura todavía comprende la elaboración del perfil de preinversión y del expediente técnico. Por eso, la categoría II-E, las 100 camas y la cartera de especialidades continúan siendo características proyectadas hasta que los instrumentos finales las confirmen. La radioterapia sí aparece ahora expresamente incluida, junto con un acelerador lineal. Corresponde actualizar ese punto. Lo pendiente es verificar que el diseño definitivo incorpore los ambientes blindados, la seguridad radiológica, el mantenimiento y el personal especializado que permitan hacer funcionar el servicio. Tres fechas distintas para anunciar un mismo “inicio” La ANIN afirmó el 15 de julio que la ejecución comenzó con la firma del contrato y la colocación de la primera piedra. El 3 de agosto informó que recién recibió oficialmente el terreno de más de 18 mil metros cuadrados. Pulgar, por su parte, anunció que el hospital “arranca en noviembre”. Es posible que se trate de tres hitos diferentes: inicio contractual, entrega del predio e inicio físico de los trabajos. El problema es que las autoridades los presentan indistintamente como el comienzo de la obra. La entrega del terreno representa un avance administrativo real, pero no acredita que el perfil o el expediente estén concluidos ni que la construcción física ya haya empezado. También siguen pendientes las cifras económicas. La ANIN publicó un contrato de S/230 849 146,35, mientras el Gorehco autorizó una transferencia de S/275 085 000. La diferencia asciende a S/44 235 853,65 y debe ser desagregada. Pulgar, además, afirmó que todavía no podía saberse si el hospital costaría S/200, S/400, S/500 o S/800 millones. Las preguntas no se resuelven “con dibujitos” Frente a los cuestionamientos, Pulgar ofreció explicar el proyecto “inclusive, si quieren, con dibujitos”. La frase buscó reducir las críticas a un problema de comprensión, pero la propia respuesta oficial demostró que las preguntas tenían fundamento: confirmó el uso del código de la posta, cambió la versión sobre su destino y modificó la capacidad anunciada. La afirmación de que será “el único establecimiento oncológico del país” con categoría II-E también es incorrecta. El Instituto Regional de Enfermedades Neoplásicas del Centro, en Junín, ya se identifica oficialmente como establecimiento oncológico de nivel II-E. Es una inconsistencia adicional, aunque no la más grave. Cuestionar estos hechos no significa oponerse al hospital ni desconocer la urgencia de atender a los pacientes con cáncer. Precisamente porque Huánuco necesita esa infraestructura, el proyecto no puede gestionarse con versiones cambiantes, documentos todavía inconclusos y respuestas que descalifican a quienes piden explicaciones. El Gorehco puede despejar las dudas publicando el sustento del código 0000760, el Programa Médico Funcional aprobado, la explicación del cambio de camas, el expediente conforme avance y el desglose integral del presupuesto. Huánuco necesita el hospital oncológico. Pero lo necesita bien diseñado, transparentemente financiado y construido sobre una sola versión de los hechos.
Regional“Tomaron el código de la posta (de La Esperanza) para acelerar el hospital oncológico”, revela Impacto Real
Un audio, recoge a Greta Chocano atribuyendo la decisión al exdirector regional de Salud Gustavo Barrera El RENIPRESS 00







Comentarios
Comparte tu opinión de manera respetuosa.
Inicia sesión para dejar un comentario.