La Zona Arqueológica Monumental de Garu presenta deficiencias visibles en orientación, mantenimiento y atención a los visitantes, según el consejero regional Dante Oliver Tarazona Reyes, quien recorrió el sitio y cuestionó las condiciones en las que se recibe al público. Su testimonio contrasta con la ficha del inventario turístico nacional, donde el estado del recurso aparece como “bueno” y se señala que la administración vela por su cuidado. La diferencia exige una inspección actualizada de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Huánuco, entidad responsable del monumento. Tarazona afirmó haber encontrado “cierto descuido” durante su visita. Uno de los primeros problemas, según relató, fue la falta de indicaciones para recorrer el complejo: “No se ve una señalética, por lo menos unas flechitas”, expresó. También cuestionó que el pago de ingreso no esté acompañado siempre por un servicio de orientación: “Solamente te dejan ahí para que tú explores a tu manera”. Estas carencias afectan la experiencia del visitante y pueden dificultar la comprensión de un espacio arqueológico que requiere contexto, recorridos definidos y reglas de protección. Sin embargo, el material reunido no permite afirmar que todos los visitantes carezcan de orientación ni que la situación sea idéntica en cada horario. Una ficha oficial que podría estar desactualizada El inventario del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo reconoce a Garu como Patrimonio Cultural de la Nación y registra que la Dirección Desconcentrada de Cultura de Huánuco administra el sitio desde 2016. La ficha consigna tarifas de S/5 para adultos, S/2 para estudiantes de educación superior y S/1 para escolares, además de describir el estado del recurso como “bueno”. El documento presenta, no obstante, señales de desactualización. La última intervención que registra corresponde al 21 de septiembre de 2022 y la cifra de 842 visitantes nacionales pertenece a 2021. Por ello, la clasificación oficial no basta para refutar lo observado recientemente ni permite saber si el mantenimiento se sostuvo durante los años posteriores. La contradicción debe tratarse con precisión. El consejero aporta una observación de campo; la ficha ofrece un registro institucional, pero antiguo. Ninguna de las dos fuentes reemplaza una evaluación especializada y actual que determine el estado de muros, estructuras, drenajes y áreas de circulación. Deterioro visible no equivale todavía a daño estructural Tarazona describió “depósitos de basura”, tachos deteriorados y oxidados, y plantas que comienzan a aparecer entre las ruinas. Estas observaciones son relevantes porque el crecimiento de vegetación y la falta de limpieza pueden advertir un mantenimiento insuficiente. Aun así, no corresponde concluir, sin un informe arqueológico, que Garu se encuentre en peligro estructural o que se hayan producido daños irreversibles. La distinción permite orientar la respuesta correcta. Cultura debe verificar si la vegetación compromete elementos arqueológicos, si existen fisuras o desplazamientos, qué zonas necesitan intervención y qué medidas pueden ejecutarse sin afectar el área intangible. Limpiar o instalar señalización dentro de un monumento no constituye una obra ordinaria: requiere criterios compatibles con su protección. Turismo, conservación y responsabilidades diferenciadas El consejero propuso integrar Garu a un corredor turístico, mejorar la vía hacia Choras, capacitar a la población y fortalecer los servicios locales de gastronomía y guiado. El planteamiento puede ampliar los beneficios económicos para las comunidades, pero depende de una coordinación clara. La Dirección de Cultura administra y protege el monumento; la Dirección Regional de Comercio Exterior y Turismo interviene en promoción e inventario; y los gobiernos regional y local pueden actuar en accesos y servicios dentro de sus competencias. Antes de anunciar nuevas inversiones, las entidades deben informar cuándo se realizó la última inspección, cuál es el plan de mantenimiento vigente, cuánto se recauda por boletería, en qué se emplean esos recursos, cuántas personas atienden el recinto y si existe un diagnóstico de conservación posterior a 2022. El hallazgo periodísticamente sostenible es concreto: la información oficial disponible no refleja varias deficiencias visibles reportadas en una visita reciente. El paso siguiente es una inspección técnica con resultados públicos. Solo ese documento permitirá saber si Garu enfrenta un problema de atención al visitante, una insuficiencia de mantenimiento o un riesgo mayor para su patrimonio.
Regional“Tomaron el código de la posta (de La Esperanza) para acelerar el hospital oncológico”, revela Impacto Real
Un audio, recoge a Greta Chocano atribuyendo la decisión al exdirector regional de Salud Gustavo Barrera El RENIPRESS 00







Comentarios
Comparte tu opinión de manera respetuosa.
Inicia sesión para dejar un comentario.