El proyecto del Hospital Regional La Esperanza, anunciado como el futuro hospital oncológico de Huánuco, avanzó hacia su contratación mediante el uso del código RENIPRESS 0000760, perteneciente al puesto de salud que funciona en ese centro poblado. Así lo expuso un reportaje del programa Impacto Real, sustentado en testimonios de pobladores, autoridades y profesionales vinculados directamente con el caso. Como uno de sus principales elementos, la investigación difundió la grabación de una conversación —por las características del registro, aparentemente telefónica— en la que se escucha a Greta Chocano, alcaldesa del centro poblado de La Esperanza, explicar que el entonces director regional de Salud, Gustavo Barrera Sulca, le comunicó que habían tomado el código de la posta para acelerar el proyecto ante la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN). No se trata, por tanto, de una declaración brindada formalmente ante las cámaras, sino de una conversación registrada. La explicación atribuida al exdirector de Salud En el audio, Chocano atribuye a Barrera la siguiente explicación: “Si no lo presentábamos con el código del puesto de salud de La Esperanza, no hubiera sido realidad este proyecto”. La alcaldesa también señala que el código 0000760 permanecerá asociado al hospital oncológico y que posteriormente se asignará otro registro al puesto de salud. Durante la conversación, defendió lo ocurrido al considerar que la población debía “sacrificarse” para asegurar la ejecución de la inversión. La grabación le otorga un peso diferente al hallazgo. Ya no se trata únicamente de pobladores que sospechan que el código fue utilizado, sino de una autoridad local que describe la explicación que asegura haber recibido del entonces responsable de la Dirección Regional de Salud. No es un número administrativo cualquiera El Registro Nacional de Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud (RENIPRESS) es el registro oficial, administrado por la Superintendencia Nacional de Salud (SUSALUD), que reúne la información de los establecimientos públicos, privados y mixtos autorizados para prestar servicios sanitarios en el país. El código 0000760 identifica específicamente al Puesto de Salud La Esperanza, un establecimiento de categoría I-2 perteneciente al primer nivel de atención. No corresponde originalmente al futuro hospital oncológico, cuya categoría, capacidad y cartera de servicios serán distintas. Marco Durand afirmó que ese registro fue empleado para cumplir los requisitos exigidos al proyecto. Cuestionó que se utilizara el código de “otra institución” y de “otro nivel del sector salud” sin informar previamente a la población, y advirtió que las deficiencias del procedimiento podrían afectar posteriormente la inversión. Hernán Cajusol sostuvo que el caso evidencia irregularidades y apresuramiento por concretar la firma de los contratos. Solicitó que el Ministerio Público intervenga de oficio para establecer cómo se tomó la decisión y si se incurrió en algún acto ilícito. Su referencia a una posible colusión constituye una sospecha que deberá investigarse y no la afirmación de un delito comprobado. Pobladores temen perder la atención primaria Yonel Martel calificó lo ocurrido como un engaño. Cecilia Rojas exigió que el código sea devuelto a la posta; Yesmi Arostegui cuestionó que un registro utilizado durante años fuese retirado sin comunicarlo a los usuarios, mientras Elvira Villanueva responsabilizó al gobernador Antonio Pulgar de actuar sin dialogar con las autoridades y la población de La Esperanza. La preocupación no se limita a la titularidad del código. El Puesto de Salud La Esperanza atiende a más de 20 mil habitantes y actualmente funciona en un inmueble alquilado, luego de que su infraestructura original fuera declarada inhabitable. Martel explicó que el personal y los equipos fueron trasladados inicialmente al hospital de contingencia y después a una vivienda de varios pisos. Los vecinos reclaman que el antiguo local, levantado sobre un terreno de aproximadamente 443 metros cuadrados, sea demolido y reemplazado por una infraestructura adecuada. David Alcántara advirtió que trasladar el código de un establecimiento básico a un hospital especializado podría comprometer la atención de medicina general, vacunación, controles maternos y otros servicios esenciales. Por ello, demandó un plan de contingencia que garantice que la población no quedará desatendida. Percy Leandro sostuvo que el código de la posta fue “prestado” al hospital oncológico. Según explicó, el nuevo establecimiento debió tramitar un registro propio, sin comprometer la identificación ni el funcionamiento del servicio existente. Contrato todavía contempla elaborar el perfil y el diseño La revisión del Sistema Electrónico de Contrataciones del Estado mostrada en el reportaje señala que el contrato todavía comprende la elaboración del perfil, el diseño y la construcción. En consecuencia, la firma contractual y la colocación de la primera piedra se realizaron sin que exista un expediente técnico concluido que permita conocer con precisión la infraestructura, el equipamiento y los servicios finalmente garantizados. El cirujano oncólogo Luis Beraún sostuvo que un hospital de esta naturaleza necesita integrar cirugía, quimioterapia y radioterapia. Relató que, antes de la firma del contrato, una médica le informó que la construcción del área de radioterapia no estaría contemplada. Esta versión no permite afirmar que el servicio haya sido definitivamente excluido, pero obliga a aclarar si el futuro diseño incorporará los búnkeres, aceleradores lineales y demás condiciones técnicas indispensables. Beraún también cuestionó que no se hayan expuesto públicamente los documentos y características del proyecto. Advirtió que generar expectativas sin precisar qué prestaciones serán ofrecidas podría terminar perjudicando a los pacientes que esperan recibir tratamiento integral en Huánuco. Las autoridades todavía deben responder El reportaje no incorporó una explicación directa de Antonio Pulgar, Gustavo Barrera Sulca, la Dirección Regional de Salud ni la Autoridad Nacional de Infraestructura sobre el procedimiento seguido para utilizar el código 0000760. Las autoridades deberán transparentar qué documento autorizó su uso, cuál es actualmente su situación en el RENIPRESS, cuándo recibirá un nuevo código el puesto de salud y cómo se garantizará la atención de sus más de 20 mil usuarios. También deberán presentar el perfil, el futuro expediente técnico y la cartera definitiva de servicios del hospital. No se discute solamente un número. El código identifica a un establecimiento que ya existe y atiende a miles de personas. Haberlo utilizado para acelerar un hospital de otra categoría obliga a explicar quién tomó la decisión, bajo qué sustento y qué medidas concretas impedirán que La Esperanza pierda la atención primaria que ya tenía.
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