La distracción constante, la impulsividad y la hiperactividad en niños y adolescentes podrían ser señales del trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), una condición del neurodesarrollo que requiere evaluación especializada y tratamiento oportuno para evitar consecuencias en el rendimiento escolar y la salud emocional. Así lo advirtió el Seguro Social de Salud (EsSalud).
El médico psiquiatra David Arce Martino, especialista del Servicio de Psiquiatría de Niños y Adolescentes del Hospital Nacional Guillermo Almenara Irigoyen, explicó que este trastorno se caracteriza por dificultades persistentes para mantener la atención, exceso de actividad y bajo control de impulsos.
Según detalló el especialista, el TDAH no debe confundirse con episodios ocasionales de distracción. “La falta de atención común suele ser momentánea o secundaria a otras situaciones, mientras que el TDAH es un trastorno del neurodesarrollo”, indicó.
Señales que aparecen en casa y en la escuela
De acuerdo con el especialista de EsSalud, el problema suele detectarse inicialmente en el entorno escolar. Los docentes pueden advertir que el estudiante se distrae con facilidad durante las clases, tiene dificultades para seguir instrucciones y no logra concentrarse en las tareas académicas, lo que se traduce en bajo rendimiento.
En el hogar también pueden observarse señales. Los niños o adolescentes con este trastorno suelen olvidar con rapidez las indicaciones que reciben o presentan dificultades para completar actividades, lo que en ocasiones lleva a que sean considerados desobedientes o “malcriados”.
Riesgos si no se detecta a tiempo
El doctor Arce señaló que, cuando no se identifica ni se trata oportunamente, el trastorno puede generar efectos importantes en el bienestar emocional del menor. Las constantes llamadas de atención en la escuela y en casa pueden afectar su autoestima e incluso derivar en problemas como depresión.
Además, según indicó el especialista, la impulsividad y la inquietud asociadas al trastorno pueden aumentar el riesgo de conductas problemáticas durante la preadolescencia.
Persistencia del trastorno y tratamiento
El especialista también advirtió que existen varios mitos alrededor del TDAH. Uno de los más frecuentes es creer que se trata únicamente de niños inquietos o distraídos.
“Todos los niños pueden ser inquietos o distraídos en determinados momentos, pero en el caso del TDAH esas características son mucho más intensas y frecuentes”, explicó.
Otro concepto erróneo es pensar que el trastorno desaparece con el crecimiento. Según indicó, aunque algunos síntomas pueden cambiar con la edad, la condición puede persistir hasta la vida adulta.
En ese sentido, el tratamiento suele ser integral e involucra la participación de psiquiatras, intervenciones psicoeducativas y apoyo psicosocial. También puede incluir psicoterapia individual o grupal, orientación para padres y, en determinados casos, el uso de medicamentos prescritos por especialistas.







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