La palabra de Metaverso ha sido mencionada, debido a que las grandes empresas tecnológicas han comercializado y democratizado su uso. Frente al tema, existen escépticos y curiosos, unos a favor y otros en contra. Sin embargo, es innegable el avance de esta tendencia, expresado en las proyecciones de Bloomberg, estiman que el Metaverso capturará un mercado de $800 mil billones y al mismo tiempo vemos el desarrollo tecnológico vinculado a las Realidades Aumentadas en el radar tecnológico de Gartner con un fuerte impacto en los próximos 10 años.
Por tanto, el metaverso surge como una evolución digital que integra tecnologías avanzadas como inteligencia artificial, blockchain y big data, generando entornos inmersivos y colaborativos que transforman la interacción digital y los negocios modernos.
En el tema de las organizaciones, el impacto de las tecnologías de la información es mucho más relevante frente al mercado ya que de alguna manera favorecen la adaptación de las actividades de las empresas al consumidor y les permite contrarrestar el entorno competitivo. A la fecha, las empresas que desarrollan nuevas tecnologías tienden a ser más fuertes en el mercado, logrando involucrar en su Planeación Estratégica la posibilidad que ofrecen las nuevas tecnologías (el Big data, el procesamiento de datos, la inteligencia artificial, la data en la nube y el aprendizaje en línea entre otros) permitiéndoles facilitar el uso de sus recursos.
Además, el metaverso requiere de un conjunto de herramientas como el software y hardware que posibilita replicar todas las acciones humanas del día a día, desde el terreno laboral hasta actividades de entretenimiento y sociales que buscan entender desde una experiencia tridimensional y de estímulos sensoriales que sea imposible distinguir a la realidad de la ficción. De esta manera, el metaverso se apoya en entrelazar varias plataformas que a su vez están conectas al respectivo hardware permitiendo que cada momento sea más real, de modo que, el metaverso busca tener función desde las actividades del hogar, el ocio, el conocimiento y laboral.
Las criptomonedas como economía digital, es una moneda digital gracias a que trabajan sobre la blockchain que es una red encriptada; esto quiere decir, que funciona como un sistema de códigos difíciles de descifrar, con el fin de brindar seguridad y la tranquilidad en las transacciones que se realicen, puesto que al usar un sistema cifrado es difícil de hackear, o realizar una modificación en la cadena de bloques, validando así cada una de las operaciones por medio de nodos, ya sea PoW (Proof of work) prueba de trabajo o también conocida como minería de criptomonedas o PoS (Proof of stake) prueba de participación. Las criptomonedas son dinero electrónico que no requiere tener ninguna representación física que respalde su valor para poder ser usado como un medio de intercambio para la adquisición de bienes o servicios. Las criptomonedas, físicamente, son una combinación de impulsos eléctricos representados como ceros y unos en la comunicación digital. No pueden verse, tocarse, olerse, ni probarse; ni siquiera podemos afirmar que se guardan en forma de información en nuestra computadora.
Su principio fundamental radica en la confianza que brinda a sus usuarios para agregar valor al cripto activo, generando confianza para atraer nuevos inversionistas, y de esta manera aumentar su valor en el mercado. Su origen se remonta al 2008 con la publicación y creación del documento Nakamoto, dando origen a los cimientos de la tecnología para la creación de una política monetaria descentralizada.
Esta moneda facilita que las transacciones que se realicen sean directas, sin importar el lugar del mundo donde se encuentren las dos partes que realicen esta compra y/o venta; sin verse en la necesidad de pagar las comisiones pertinentes que se tendrían que depositar a un intermediario, como lo son las entidades bancarias o el porcentaje de impuestos que se deberían pagar a los gobiernos de cada país, según corresponda por una transacción nacional o internacional, bajando el valor de las comisiones. En cuanto al tiempo de espera para que ésta haga efectiva en la banca tradicional, por ejemplo, las transacciones se reflejan en la cuenta del destinatario hasta el siguiente día hábil en los horarios tradicionales de oficina, sin entrar en detalle de las implicaciones o limitantes que se tienen con la banca internacional.
Por otro lado, entre Metaverso y mundo análogo, igual se exigen los mismos derechos contractuales entre consumidor y productor, de manera que el acto de comercializar se rige bajo los mismos parámetros jurídicos y de igual forma se salvaguardan los derechos del consumidor, así sea a través de la web 3.0, como el derecho de retracto, derecho de reclamación, derecho a la seguridad e indemnidad, derecho a obtener productos con calidad e idoneidad, entre otros.
En ese orden de claridad, tanto proveedores, como productores y los mismos consumidores” quienes al ingresar al metaverso celebran un contrato de adhesión en el que la plataforma sobre la cual reposa el metaverso es quien determina los términos y condiciones bajo los cuales ingresa cada usuario sin que haya lugar a discusión sobre las mismos.








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