Caminando por la ribera del río Huallaga, a la altura del patrimonio arquitectónico que le da identidad urbanística a la ciudad de Huánuco, el Puente Calicanto, pudimos apreciar la urgencia de descolmatar para poder dar profundidad y limpieza al cauce. Con la maquinaria que hay en la región se debe tomar este tipo de medidas, que sería una de las primeras actividades a realizar, porque se precisa tener todo un plan de contingencia. Otra actividad es encauzar las quebradas, como la de Las Moras, por ejemplo, que necesita con urgencia ser atendida con muros de contención y puentes, para que los pobladores puedan tener facilidad y acceso. Recordemos que ahora la ciudad de Huánuco no cuenta con las acequias de antes, que ayudaban a descargar los aluviones o huaicos producto de un gran Niño. Otra actividad debe ser la limpieza del desagüe pluvial, pues, en gran parte, algunos vecinos lo usan como depósito de basura.
Otra actividad, sin lugar a dudas, es la capacitación. Debemos instruir a la población sobre qué hacer cuando hay este tipo de amenazas. Incluso, a nivel nacional, la noticia circula en las diversas redes y medios; la capacitación ayuda a organizar a la población y a tomar conciencia para evitar la pérdida de vidas humanas y desastres materiales de mayor envergadura.
Se debe conformar un comité de ancha base que permita captar a los profesionales idóneos y especialistas en este tipo de medidas; asimismo, prever dónde se puede desplazar a la población que resultare afectada. Todo ello requiere planificación y presupuesto, y no esperemos el último momento, cuando suceda este fenómeno.
No olvidemos que, frente al Fenómeno El Niño, los Gobiernos Regionales (GORE) tienen una responsabilidad técnico-operativa en la Gestión del Riesgo de Desastres (GRD), actuando como nexo directo entre los municipios locales y el Gobierno Central.
En concreto, en infraestructura y reducción de vulnerabilidades debemos proceder a:
· Descolmatación y defensa ribereña: Limpieza, ensanchamiento y encauzamiento de ríos, quebradas y canteras prioritarias para evitar inundaciones y desbordes.
· Mantenimiento de vías y puentes: Reforzamiento de puentes en riesgo y mantenimiento preventivo de carreteras regionales para asegurar el tránsito y la evacuación.
· Control de fajas marginales: Fiscalización e intervención en zonas de alto riesgo no mitigable para impedir asentamientos cerca de los cauces de ríos.
Por su parte, la población debe organizarse a nivel familiar y comunitario para reducir vulnerabilidades antes de que inicien las lluvias intensas o inundaciones.
Protección de la Vivienda
Mantenimiento de techos y canaletas: Limpiar techos, fijar calaminas o láminas protectoras y verificar que los tubos de drenaje pluvial estén libres de basura o sedimentos.
Refuerzo de accesos: Proteger el ingreso de la vivienda instalando sacos de arena en las puertas si se habita en zonas con riesgo de encharcamiento o inundación.
Seguridad eléctrica: Revisar el cableado, proteger conexiones externas de la humedad y cortar el suministro de energía si el agua ingresa al domicilio.
Preparación Familiar
Mochila para Emergencias: Contener botiquín de primeros auxilios, alimentos no perecibles, agua embotellada, linterna, radio a pilas, mantas, mascarillas y copias de documentos personales en bolsas herméticas.
Plan Familiar de Emergencia: Definir puntos de encuentro seguros fuera de zonas de inundación o cauces de ríos, fijar rutas de evacuación y asignar tareas a cada integrante.
Almacenamiento seguro de agua: Guardar agua potable en recipientes limpios con tapa hermética para evitar la contaminación y prevenir la proliferación de zancudos.
Medidas Comunitarias y Salud
Monitoreo y alerta: Mantenerse informado mediante comunicados oficiales de las autoridades locales (INDECI, SENAMHI) y respetar las órdenes de evacuación.
Limpieza de vías públicas: Evitar arrojar basura a cauces de ríos, acequias o alcantarillado, ya que esto provoca represamientos y desbordes.
Prevención de enfermedades: Eliminar depósitos de agua estancada para evitar criaderos del zancudo transmisor del dengue (como Aedes aegypti) y consumir siempre agua hervida o clorada.
Las universidades e instituciones educativas (II. EE.) cumplen un rol clave frente al Fenómeno El Niño, tanto en la protección de su comunidad e infraestructura como en la gestión del conocimiento y voluntariado.
Protección y Resiliencia de la Infraestructura
Mantenimiento estructural preventivo: Impermeabilizar techos de aulas, laboratorios y bibliotecas, fijar coberturas livianas y limpiar el sistema de drenaje pluvial de los campus o colegios para evitar inundaciones internas.
Seguridad de equipamiento y acervo: Resguardar, en pisos altos o zonas protegidas, equipos tecnológicos, laboratorios, documentos académicos y material bibliográfico sensible.
Puntos de acopio y refugio: Evaluar la capacidad de los pabellones o coliseos para funcionar, si la autoridad competente (INDECI) lo requiere, como centros de acopio o refugios temporales de emergencia.
Gestión Pedagógica y Plan de Contingencia
Planes de Gestión del Riesgo de Desastres (PGRD): Actualizar el plan de contingencia institucional, definiendo rutas de evacuación, zonas seguras internas/externas y brigadas universitarias/escolares de señalización y primeros auxilios.
Flexibilidad de la enseñanza: Diseñar y probar plataformas para el tránsito inmediato a la educación remota o virtual si el desplazamiento presencial se interrumpe por vías bloqueadas o lluvias extremas.
Reprogramación y calendarización: Establecer protocolos para la suspensión preventiva de clases o el ajuste del calendario académico según las alertas de SENAMHI e INDECI.
Salud, Prevención Metaxénica y Saneamiento
Control de vectores en campus: Inspeccionar periódicamente jardines, floreros y depósitos de agua para eliminar criaderos del mosquito del dengue (Aedes aegypti).
Agua y saneamiento seguro: Garantizar el funcionamiento de tanques elevados o cisternas con agua clorada/potable y mantener desinfectados los servicios higiénicos para prevenir brotes diarreicos.
Responsabilidad Social y Voluntariado (Especialmente Universidades)
Brigadas universitarias: Capacitar y movilizar brigadas de estudiantes de medicina, enfermería, ingeniería civil, trabajo social y carreras afines para apoyar a la comunidad en la evaluación de daños y atención primaria.
Investigación aplicada y proyección social: Generar mapeos de riesgo, estudios hidrológicos locales y campañas de sensibilización o soporte emocional dirigidas a poblaciones vulnerables del entorno urbano o rural.








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