La Residencia Nómada FhE, no posee un techo de tejas, bambús, maderas, palmeras o calaminas, ofrece el lugar donde el artista invitado podrá andar, dormir, cavilar y comer. Andar es su pretensión, como en un viaje, la oportunidad de conocerse se sujeta al lapso de sentarse juntos. Residencia Nómada recupera el encuentro peripatético, como cada martes, Francesco Careri comprueba la infinidad de los caminos de Roma. Visualizarse para el otro a partir de esta práctica; conocerse y conocer el espacio pasajero que les alberga. Un lugar turístico cambia en función de la mirada del que llega, caminar contra la generalidad de vender la mirada. Residencia Nómada FhE es un no lugar.

Carlos León Xjimenez en la biblioteca escolar, maestra Carolina Egg.
Carlos llama desde Berlín, motivo para halagar las distancias que acortan, medios como el Whatsapp, Berlín a la vuelta de la esquina. Escribe:” intentar entender el errático devenir del patrimonio cultural implica considerar la experiencia personal presencial en lugares específicos así designados”, Carlos León Xjiménez, masticando esta idea, baja de la combi que lo trajo. Dos horas y algo más, sumadas a las doce del viaje de Lima hacia Oxapampa. Avanzamos hacia el hospedaje: Las orquídeas, cruzamos una pequeña construcción abandonada, una garita de vigilancia donde en letras grandes dice: “hay chucrut”, esa señal vernacular arquitectónica, será el punto por donde circularán sus ideas, en esta su estadía errante.
Pozuzo, es un pueblo atractivo; con esta visita, sobrepasa la idea de lugar encantador por la de espacio entre vegetación amazónica quebrando la ambigüedad del discurso oficial, donde Lima, validando las vueltas que da fuera de ella, continúa siendo el Perú. La burocracia capitalina debe dar paso por sensatez o por presión, a la urgencia de redescubrir el potencial crítico del resto del territorio. Sumarse a esta descongestión, no como cabeza, sino paridad.

Carlos León Xjimenez cruzando el puente colgante Emperador Guillermo I.
Residencia Nómada FhE, viene sosteniéndose desde el 2021, fundado en el pueblo de Tomaykichwa (Huánuco) junto con Luis Antonio Torres Villar y Antonio Paucar. Ha transitado por Huácar, Huánuco y Tomaykichwa (Huánuco); Prusia, Pozuzo y Oxapampa (Pasco); Pachacamac (Lima) y Granada (España). Recordando el cuento de Burkina Faso: “Las lagartijas” contada por François Vallaeys, en su voz, recordaba lo que decía un jefe espiritual amerindio, que comparaba su sociedad a la sociedad occidental: “en la sociedad de los blancos, cuando un niño nace se agrega un cuadrito, en nuestra sociedad, cuando un niño nace, agrandamos el círculo”, esta práctica se cumple en Residencia Nómada FhE, cada vez que un invitado llega, el círculo se agranda. La relación con el otro se da desde la presencia en este espacio virgen para la reflexión; objeto de estudio donde es válido el argumento “la cola es parte de la cabeza”. Hace mucho Edi Hirose (2000 – 2003) desarrolló algo por acá y, recientemente, Canal Museal (2022) y Antonio Paucar (2025). Han abierto una trocha donde Carlos, se permite darle continuidad.

Carlos León Xjimenez, catando el aguardiente de cacao en La posada D’Egg.
Carlos presenta y obsequia el libro: KoCA Inn, proyecto realizado en Weimar, en la biblioteca escolar, maestra Carolina Egg de la I.E. Túpac Amaru, le acompañan estudiantes de algunos grados y la señora Norita Bottger, artífice de mantener este espacio presto a las inquietudes de los jóvenes. Realiza una dinámica envolvente, los jóvenes participan, hay sorpresa y emoción en sus miradas y sus preguntas, deja un enlace: radio.garden, manera sencilla de conectarse con usos horarios, con el globo terráqueo. Si bien son tiempos, donde descubrirse como parte de Gaia, como el suelo que nos alimenta, nutre, sostiene, edifica, las reacciones y acciones en esta convivencia, se recalibran constantemente; equilibrio que cambia con cada loca generación, por ejemplo, los jóvenes pozucinos revelan una distancia, con la Gaia, que el paradigma capitalista va calando en ellos. La carencia en la estructura estatal de un pensamiento conductor se refleja en las artes, el Perú grande, repica en lugares pequeños como la selva del Rupa-rupa las diferencias que no terminan de cuajar en el coro de voces polifónicas.

Hay chucrut, travestido en el Centro de Culturas Híbridas (Fotografía, cortesía del artista).
Desde la mirada de Carlos León Xjiménez, se puede comprender que todo territorio es per se, un lugar camino a la ruina y a la transformación social, es decir, concluye un relato y se inicia otro. La alteridad no es un discurso pasado de moda. Desde este encuentro distópico, es acertado que el monigote con la inscripción: “hay chucrut”, se proyecte en la reivindicación memorística de una geografía donde, con sus diferencias, conviven restos de yáneshas, andinos y de lo que fueron el estado prusiano y el imperio austriaco. La ruina viva, bautizada como: “Centro de Culturas Híbridas” (Pozuzo, setiembre 2026).







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