Desesperante espera: una mujer con el 9% de función pulmonar ha visto 17 trasplantes cancelados en 7 años en el Reino Unido, evidenciando un sistema de trasplantes en crisis.
Jodie Cantle, una mujer de 34 años con fibrosis quística, vive atada a un tanque de oxígeno y ha sufrido la cancelación de 17 ofertas de trasplante de pulmón en los últimos 7 años, dejando su vida en una angustiosa pausa. El sistema de trasplantes del Reino Unido, que antes era puntero, languidece ahora.
Según la investigación publicada por BBC News - Health, el Reino Unido ha retrocedido significativamente en los últimos 30 años en trasplantes de corazón y pulmón, una situación crítica que afecta a 450 pacientes adultos en espera y que se atribuye a tecnología obsoleta, falta de inversión y la fuga de cirujanos expertos, generando una preocupante crisis sanitaria.
Una vida en pausa: 17 esperanzas frustradas en 7 años
La historia de Jodie Cantle es el rostro humano de una crisis sistémica. Con apenas el 9% de su función pulmonar activa debido a una fibrosis quística, esta mujer de 34 años depende de un cilindro de oxígeno las 24 horas del día. Su única esperanza de una vida normal es un doble trasplante de pulmón. Sin embargo, en los últimos siete años, ha recibido diecisiete ofertas de órganos, y cada una de ellas terminó en una cancelación. "Siento que el mundo sigue adelante sin mí", confiesa Jodie, "y yo estoy aquí, en espera". Su frustración es palpable: una vez, la operación no se realizó porque el hospital no tenía un quirófano disponible; las demás veces, los pulmones no eran lo "suficientemente buenos". Esta situación refleja un desafío mayor en el Reino Unido, que actualmente tiene a 450 pacientes adultos esperando un trasplante de corazón o pulmón, con una espera promedio que puede superar los 4 años y medio en algunos centros.
¿Por qué un sistema de salud que fue líder ha caído tan bajo?
El Reino Unido, que históricamente fue pionero en el campo de los trasplantes, ha visto cómo el número de operaciones de corazón y pulmón realizadas por el NHS (Servicio Nacional de Salud) no ha aumentado en tres décadas. La investigación de la BBC revela fallas profundas: tecnología desactualizada, una notoria falta de inversión, y una "fuga de cerebros" de cirujanos experimentados que buscan oportunidades más atractivas y lucrativas en el extranjero. Un estudio comisionado por el gobierno en 2024 ya había señalado estos problemas, pero los trabajadores del sistema claman por más recursos para mejorar la atención. Se estima que el NHS enfrenta una escasez de más de 100.000 puestos de personal, incluyendo médicos especialistas, lo que agrava la situación en áreas críticas como los trasplantes.
Órganos donados: un tesoro desaprovechado con solo 1 de cada 10 pulmones utilizados
Aunque el número de órganos donados en el Reino Unido es comparable o incluso superior al de otras naciones europeas per cápita, el NHS utiliza significativamente menos corazones y pulmones. Solo uno de cada diez pulmones donados y uno de cada siete corazones terminan siendo trasplantados, mientras que otros países consiguen utilizar el doble de órganos. Esta ineficiencia se debe, en parte, a la falta de inversión en equipos modernos. Por ejemplo, el NHS no ha adquirido máquinas de angiografía coronaria por tomografía computarizada (TC), que permiten examinar los corazones donados con precisión para detectar enfermedades. Sin esta tecnología, que puede costar entre 500.000 y 1.5 millones de libras esterlinas por unidad, órganos sanos pueden ser descartados y, en ocasiones, órganos enfermos pueden ser trasplantados por error. Además, las anticuadas cajas de hielo, que endurecen los órganos y complican el trasplante, siguen siendo el método de transporte predominante, a pesar de la existencia de alternativas modernas que mantienen los corazones latiendo y oxigenados, y que evalúan su viabilidad. En Glasgow, donde el gobierno escocés ha brindado apoyo financiero adicional, el centro de trasplantes ha mejorado "sustancialmente" su capacidad para aceptar corazones de donantes.
¿Qué sucede después del trasplante cuando la supervivencia a 5 años es un desafío?
Incluso después de un trasplante exitoso, el sistema del Reino Unido sigue luchando con el cuidado postoperatorio, con tasas de supervivencia a cinco años por debajo de los mejores estándares globales tanto para trasplantes de corazón como de pulmón. Australia, por ejemplo, tiene resultados asombrosos, un 20% superiores en tasas de supervivencia a cinco años. El apoyo a largo plazo es vital, ya que los pacientes necesitan medicación continua para evitar el rechazo, con efectos tóxicos que pueden causar cáncer de piel, insuficiencia renal y otros problemas. Zanib, de 34 años, recibió un trasplante de pulmón en enero de 2020 en Manchester; cinco años después, sus riñones fallaron, llevándola a cuidados intensivos. A pesar de múltiples referencias, sus especialistas renales ignoraron las alertas de su equipo de trasplante. Solo la intervención de altos cargos hospitalarios le salvó la vida, pero ahora Zanib requiere diálisis tres veces por semana, lo que ha devastado su vida laboral y social. Cada día de espera adicional en la lista de trasplantes puede aumentar el riesgo de mortalidad en un 5% para pacientes críticos, lo que resalta la urgencia de mejorar la atención post-trasplante.
Disparidades financieras y técnicas: ¿dónde está la inversión prometida?
Las diferencias entre los cinco centros de trasplantes de corazón y pulmón en Inglaterra (Newcastle, Manchester, Birmingham, Cambridge y Londres) y la unidad de trasplantes de corazón en Glasgow son alarmantes. Mientras que un paciente en Birmingham puede esperar más de cuatro años y medio por un trasplante de corazón, en Cambridge la espera es de solo ocho meses. Birmingham, que desea expandir su servicio, no cuenta con la financiación necesaria. En contraste, el Royal Papworth Hospital de Cambridge, que realizó el primer trasplante de corazón exitoso del Reino Unido en 1979, enfoca sus recursos y gestión en maximizar los trasplantes. Papworth, de hecho, desarrolló una técnica innovadora, la Donación después de la Muerte Circulatoria (DCD), que ahora representa aproximadamente una cuarta parte de todos los trasplantes de corazón en el Reino Unido, aunque esta investigación fue financiada por la caridad del hospital y no por el NHS.
La "fuga de cerebros": la costosa partida de cirujanos experimentados
La "fuga de cerebros" es un problema creciente: la mitad de los seis centros del Reino Unido han perdido a su cirujano principal en los últimos dos años, y otros están emigrando al extranjero. El exdirector de trasplantes de corazón y pulmón de Birmingham, el Sr. Jorge Mascaro, se trasladó a Estados Unidos, motivado, en parte, por la frustración ante la falta de inversión y personal en el NHS. Advierte que, si la situación no cambia, los trasplantes se reducirán progresivamente, dejando solo un par de hospitales capaces de realizar estas cirugías vitales. A medida que los cirujanos experimentados se marchan, los más jóvenes pierden a sus mentores y se vuelven más "aversos al riesgo", optando solo por los órganos donados más sanos, exacerbando el ya grave problema de órganos utilizables.
¿Qué futuro le espera a los pacientes británicos con un sistema en punto crítico?
Las deficiencias en el sistema de trasplantes de corazón y pulmón fueron detalladas en un informe de 2024, pero expertos y pacientes, como Robbie Burns, un exdirectivo de hospitales y ahora representante de pacientes, critican la lentitud del progreso, calificándolo de "extremadamente marginal". Sir Magdi Yacoub, el cirujano de renombre internacional que ayudó a establecer la reputación británica en este campo, insiste en la necesidad urgente de "más gente, más dinero, más recursos físicos". Aunque el Reino Unido posee la experiencia, ha fallado en aplicarla para beneficio de los pacientes. La responsabilidad de los servicios de trasplante pasará pronto al Departamento de Salud y Asistencia Social (DHSC), tras la abolición de NHS England. El ministro de trasplantes, el Dr. Zubir Ahmed, se negó a una entrevista, mientras que el DHSC admitió haber "heredado un NHS roto" y reconoció "los problemas sistémicos" que enfrentan los pacientes. ¿Podrá el nuevo liderazgo revertir tres décadas de declive y asegurar que nadie más viva la angustia de Jodie, o la de los 450 pacientes en lista de espera que ven su futuro en vilo?
Crédito de imagen: Fuente externa







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