El 6 de septiembre de 1940, el Boletín Oficial del Estado (BOE) de España publicó un decreto que convertía a La Alberca, un pueblo de poco más de mil habitantes en la sierra de Salamanca, en el primer municipio del país declarado Monumento Histórico-Artístico Nacional. Ochenta y cinco años después, la revista National Geographic señaló a esta localidad como el pueblo más bonito de España para comer jamón ibérico, según una publicación especializada.
Un pueblo con historia y tradición
El nombre de La Alberca proviene del árabe Al-Bereka, que significa "el estanque". Ubicado a unos 1.000 metros de altitud, en el Parque Natural de Las Batuecas-Sierra de Francia, a 75 kilómetros al suroeste de Salamanca capital, el municipio cuenta con 1.034 habitantes según el INE 2025. Sin embargo, ya son más las plazas de alojamiento que los vecinos censados.
La arquitectura fue el motivo del decreto de 1940. Sobre una planta baja de roca granítica, con aires de fortaleza, se levantan muros de adobe y madera que forman un entramado que recuerda al arte mudéjar. Calles medievales intactas, balcones con flores y una Plaza Mayor sin heridas de guerra completan el paisaje. La iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, del siglo XVIII, diseñada por Manuel de Lara Churriguera, sobrino de los arquitectos de la Catedral Nueva y la Plaza Mayor de Salamanca capital, es uno de sus principales atractivos.
La tradición del cerdo y el jamón ibérico
Una de las tradiciones más singulares de La Alberca es la bendición de un cerdo cada 13 de junio, festividad de San Antonio de Padua. El animal, con una campanilla al cuello, es alimentado por los vecinos durante siete meses y el 17 de enero, día de San Antón, se rifa ante las puertas de la iglesia. Los beneficios van para la cofradía. El origen de esta práctica se atribuye a los conversos del siglo XVI, que usaban el cerdo como demostración pública de fe cristiana para esquivar la sospecha inquisitorial.
El jamón de La Alberca cuenta con la Denominación de Origen (DOP) Guijuelo, la más antigua y de mayor volumen de producción de las cuatro DOP ibéricas de España. Guijuelo, a 1.050 metros de altitud y con temperaturas medias de 12 °C hasta bien entrada la primavera, posee un microclima que permite una conservación natural más larga que en las zonas cálidas del sur, facilitando el salado sin frío artificial hasta marzo.
La DOP tiene carácter supraautonómico: abarca las dehesas de Andalucía, Extremadura, Castilla y León y Castilla-La Mancha para la cría del cerdo ibérico, pero el proceso de elaboración está limitado a 78 municipios salmantinos. La Alberca está entre ellos, en el corazón de la Sierra de Francia. Más de 200 industrias forman parte de esta denominación, con requisitos como ganado de raza ibérica pura o cruce con 75 % de sangre ibérica, y piezas de al menos 4,5 kg en el caso del jamón y 3,5 kg en la paleta, conservando la pezuña negra.
Se estima que los jamones de La Alberca se exportan a catorce países de la Unión Europea, con Francia como principal destino, además del Reino Unido, Corea, Japón y México.
Naturaleza y fiestas
La Alberca pertenece a la red de los Pueblos más Bonitos de España. El Valle de Las Batuecas, accesible desde el municipio, alberga un monasterio carmelita, pinturas rupestres del Canchal de las Cabras Pintadas y un entorno de silencio casi total. La ruta hasta el Pico Hastiala, el más alto de la zona, supera los 1.700 metros y desde la cima, en días claros, se pueden divisar los Picos de Europa.
En las próximas semanas se celebrará La Loa, un auto sacramental de origen medieval que mezcla sátira popular y religión. En noviembre, la Calbochada recupera las castañas asadas en la plaza y el folclore serrano. Aunque el reconocimiento de National Geographic podría aumentar el turismo, el pueblo ya enfrenta el desafío de tener más plazas de alojamiento que habitantes.










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