Científicos del MIT revelan por qué hasta el 80% de las terapias avanzadas contra el cáncer fallan en algunos pacientes, descubriendo una "ruta de escape" celular y probando una nueva combinación que promete esperanza a millones.
Investigadores del prestigioso Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) han desentrañado el misterio detrás de la resistencia de tumores a ciertas terapias dirigidas, un problema que afecta entre el 40% y el 80% de los pacientes. Su innovador estudio, publicado esta semana, identifica una "vía de supervivencia de respaldo" en las células cancerosas, abriendo la puerta a una nueva estrategia de combinación de fármacos que ya está en ensayos clínicos y podría beneficiar a cientos de miles. El avance se proyecta para impactar a millones globalmente en la próxima década.
Según la investigación publicada por MIT News, este descubrimiento es crucial en la lucha global contra el cáncer, una enfermedad que, según la Organización Mundial de la Salud, causó casi 10 millones de muertes en 2020 y afecta a miles en nuestro país, con más de 30 mil nuevos casos registrados anualmente en Perú, enfrentando retos significativos en tratamientos y acceso.
El 40% de los Pacientes con Cáncer No Responde a Terapias Clave
Las terapias dirigidas, específicamente aquellas que bloquean enzimas llamadas tirosina quinasas, son consideradas de las más efectivas en el arsenal contra el cáncer. Estas quinasas son proteínas fundamentales, involucradas en más de 90 vías de señalización celular, que controlan el crecimiento y la división. Cuando estas enzimas se vuelven hiperactivas en células malignas, pueden ser atacadas con inhibidores específicos. Sin embargo, su eficacia no es universal; funcionan solo en un rango del 40 al 80 por ciento de los pacientes que, teóricamente, deberían responder, dejando a una gran proporción sin opciones efectivas. Esta enigmática resistencia ha sido un desafío persistente para la comunidad oncológica durante más de 15 años, desde la aprobación de medicamentos pioneros como el imatinib (Gleevec) para tratar la leucemia y otros tipos de cáncer.
¿Por qué las Células Cancerígenas Desarrollan una Resistencia Intrínseca?
Un equipo de más de 10 científicos del MIT, liderado por el profesor Forest White y el autor principal Cameron Flower, quien obtuvo su doctorado en 2024, se propuso resolver este enigma. Analizando seis líneas celulares de cáncer de pulmón con mutaciones específicas (dos con EGFR, dos con MET y dos con ALK), identificaron que, incluso cuando los fármacos actúan como se espera bloqueando la vía principal, las células cancerosas resistentes ya tienen activada una "red de supervivencia de respaldo". Esta red alternativa, "cableada" en las células desde antes del tratamiento, les permite seguir creciendo y dividiéndose, evadiendo la acción del medicamento. Este descubrimiento cambia la perspectiva, sugiriendo que la resistencia no siempre es adquirida, sino a menudo intrínseca.
Una Vía de Escape Oculta: La Red de Kinasa SRC
Esta red de supervivencia está regulada por otro tipo de quinasas, las denominadas quinasas de la familia SRC. La activación de estas quinasas SRC no solo ayuda a las células cancerosas a proliferar, sino que también podría facilitar su migración a nuevas ubicaciones en el cuerpo. El laboratorio del profesor White ha identificado la activación de las quinasas SRC no solo en el cáncer de pulmón, sino también en células de melanoma y en el glioblastoma, un tipo agresivo de cáncer cerebral, destacando su papel crítico en la resistencia a tratamientos a través de múltiples tipos de tumores.
¿Es la Combinación de Terapias la Clave para Derrotar la Resistencia?
La gran noticia es que los investigadores del MIT no solo identificaron el problema, sino que también encontraron una solución prometedora. Demostraron en laboratorio que, al tratar las células cancerosas resistentes con una combinación de un inhibidor de tirosina quinasa y un fármaco que inhibe las quinasas de la familia SRC, la tasa de muerte celular aumentaba drásticamente. Esta estrategia de "golpe dual" parece ser la respuesta para desarmar la vía de escape de las células. Coincidentemente, un ensayo clínico de fase II ya está en curso, probando esta combinación (osimertinib, un TKI aprobado en 2015, y un inhibidor de SRC) en pacientes con cáncer de pulmón. El equipo del MIT busca ahora aplicar esta misma estrategia en un nuevo ensayo para pacientes con cáncer de páncreas, una enfermedad con una tasa de supervivencia históricamente baja.
La Fosfoproteómica: Una Herramienta Técnica de Precisión para el Diagnóstico
Este avance es posible gracias a técnicas avanzadas como la fosfoproteómica, que permite analizar en detalle las vías de señalización activas en las células. Utilizando esta tecnología, los investigadores pueden identificar qué tumores ya tienen activas las vías SRC en muestras de biopsias de pacientes. Este método técnico-financiero podría ahorrar millones en tratamientos ineficaces, guiando a los médicos a decisiones más informadas y personalizadas. La inversión en investigación, con apoyos como los del National Institutes of Health (con un presupuesto anual superior a los 40 mil millones de dólares) y el MIT Center for Precision Cancer Medicine, demuestra el compromiso global para encontrar soluciones que a menudo tardan 10 a 15 años en llegar del laboratorio al paciente.
Un Futuro Temporalmente Más Cerca para Cientos de Pacientes con Cáncer
Los ensayos clínicos representan la fase crucial para llevar estos descubrimientos a la cama del paciente. El ensayo actual para cáncer de pulmón ya muestra resultados prometedores, y se espera que los resultados iniciales se publiquen en los próximos 12 meses. La posibilidad de replicar este éxito en otros cánceres, como el de páncreas, podría transformar la vida de miles de personas. Este enfoque de precisión se presenta como la evolución de las terapias tradicionales, ofreciendo una esperanza tangible y acortando los largos plazos de desarrollo farmacéutico.
¿Podría esta estrategia revolucionar el tratamiento del cáncer para todos, incluso en Huánuco?
El profesor Forest White expresa un entusiasmo cauteloso, señalando que este enfoque podría no solo ser útil para pacientes con resistencia intrínseca, sino también para aquellos cuyos tumores desarrollan resistencia con el tiempo. La posibilidad de mejorar la terapia para "casi todo el mundo", independientemente de si su resistencia es innata o adquirida, representa un hito. Esto significa que podríamos estar a las puertas de un método que aborde la enfermedad residual post-tratamiento, ofreciendo una esperanza renovada en la lucha contra el cáncer que impacta a familias enteras, incluyendo las de nuestra querida región de Huánuco, con la promesa de una vida más larga y de mayor calidad para las próximas generaciones. La ciencia avanza, y con ella, la posibilidad de un futuro más esperanzador.
Crédito de imagen: Fuente externa







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