Un equipo de científicos de la Universidad Diego Portales de Chile ha presentado la descripción más sólida hasta la fecha de lo que podría ser la primera luna fuera de nuestro sistema solar. El hallazgo, realizado en el sistema CD-35 2722, consiste en un objeto que gira alrededor de una enana marrón, un cuerpo celeste a medio camino entre estrella y planeta.
Hasta ahora se conocen más de 6.000 exoplanetas, pero ninguno tiene una luna confirmada orbitándolo. En nuestro vecindario cósmico, en cambio, se han catalogado casi 1.000 satélites, incluyendo los que giran en torno a planetas enanos y asteroides. La ausencia de exolunas detectadas no implica que no existan, sino que han sido difíciles de encontrar.
Un bamboleo revelador
Los investigadores detectaron el objeto mediante la técnica de la velocidad radial. Al estudiar la enana marrón, observaron fluctuaciones en su espectro de emisión que solo podían explicarse por la presencia de un cuerpo orbitándola. El análisis de esas variaciones permitió calcular que el objeto tendría el 90% de la masa de Júpiter y que completa una órbita cada 170 días.
Las enanas marrones no fusionan hidrógeno como las estrellas, pero sí deuterio, un isótopo del hidrógeno. Eso las deja en una categoría intermedia, más frías que una estrella pero incapaces de ser consideradas planetas. Por ello, la pregunta de si este objeto puede llamarse luna sigue abierta.
¿Luna o exosatélite?
La Unión Astronómica Internacional no tiene una definición clara de luna. Aunque el objeto no orbita un planeta sino una enana marrón, los autores del hallazgo lo han calificado por ahora como un exosatélite, a la espera de más estudios.
Un dato adicional refuerza la hipótesis: esta enana marrón, a diferencia de muchas que vagan solas, gira en torno a una estrella tipo M, lo que le da un parecido mayor a un sistema planetario. Además, pese a la órbita excéntrica de la enana marrón, el objeto ha permanecido estable, lo que sugiere que podría tratarse de una estructura durable.
Un sistema peculiar y prometedor
Lo que hace aún más interesante el hallazgo es que la enana marrón tiene una órbita tan excéntrica que la presencia de ese tercer objeto en el sistema debería haber causado mucho caos. Aun así, el objeto sigue ahí, lo que lleva a los científicos a pensar que podría ser una exoluna real y, posiblemente, la primera de muchas.
Hace unos meses se reportó otra posible exoluna, pero en este caso las pruebas son más contundentes. Si se confirma, este descubrimiento abriría una nueva frontera en el estudio de sistemas planetarios más allá del nuestro.
[PENDIENTE CONFIRMACIÓN OFICIAL]: El hallazgo aún no ha sido confirmado por la comunidad científica y permanece como una hipótesis sólida.










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