El documental peruano “Runa Simi”, premiado por el público en el Festival de Cine de Lima y reconocido en el Festival de Tribeca, todavía no logra un estreno comercial en Perú. La película sigue durante años al actor de voz y activista Fernando Valencia en su intento por obtener permiso de Disney para doblar “El rey león” al quechua, una autorización que, según relató el director Augusto Zegarra a The New Yorker, nunca llegó.
La dificultad no está solo en el doblaje. Zegarra explicó que “Runa Simi” utiliza muy poco material protegido por derechos de autor, pero señaló que las reglas peruanas sobre uso legítimo son más restrictivas que las de Estados Unidos. Hasta ahora, sostuvo, ningún distribuidor comercial ha querido asumir el riesgo de proyectar el documental en salas peruanas sin una autorización escrita de Disney. La compañía, consultada por The New Yorker, declinó hacer comentarios.
La paradoja atraviesa toda la historia: una película sobre una traducción no autorizada permanece, a su vez, atrapada en una incertidumbre legal. El documental obtuvo el Premio del Público en el Festival de Cine de Lima en 2025 y ese mismo año Zegarra recibió en Nueva York el reconocimiento a Mejor Nuevo Director de Documental en Tribeca. Pese a ello, su circulación en Perú ha sido limitada.
Una defensa del quechua desde el entretenimiento
El proyecto de Valencia comenzó alrededor de una década atrás con la traducción y el doblaje de una escena de “Hakuna Matata”. Su relación con “El rey león” se remonta a 1995, cuando tenía seis años y vio la película completa en un pequeño televisor en blanco y negro en Cusco. Según contó, fue la primera cinta que logró ver de principio a fin.
Valencia sostiene que acercar el quechua a los niños mediante películas y otras formas de entretenimiento puede contribuir a preservar el idioma. Más de tres millones de personas hablan quechua en las zonas altas del Perú y, de acuerdo con el reportaje, alrededor de diez millones lo utilizan en distintos países andinos, desde el norte de Chile hasta el sur de Colombia.
Su traducción también tomó libertades culturales. Mientras “El rey león” ha sido doblado a más de 40 idiomas y muchas versiones conservaron el título en suajili de “Hakuna Matata”, Valencia reemplazó la frase por “Hakuchu Munayta”, expresión que, según explicó, puede entenderse aproximadamente como “caminemos juntos en belleza”.
Una película premiada que aún busca llegar al país
La dimensión personal del proyecto también aparece en “Runa Simi”. En junio de 2025, durante una visita a Nueva York por el Festival de Tribeca, Valencia asistió junto con su hijo adolescente Dylan —quien presta su voz a Simba en la versión quechua— al musical de “El rey león” en Broadway. Valencia contó que siguió la función imaginando los diálogos en quechua y recordó que la traducción había transformado para él la personalidad de los personajes.
Ahora, Valencia y Zegarra intentan que esa experiencia pueda ser vista por un público más amplio en Perú. Su recorrido incluso los llevó recientemente a la tienda de Disney en Nueva York, donde ambos fantasearon con la posibilidad de presentar directamente su propuesta a algún representante de la compañía.
Mientras no exista una respuesta de Disney o una alternativa que permita una distribución comercial segura, “Runa Simi” seguirá en una situación singular: reconocida en festivales y construida como una defensa del quechua, pero todavía sin un camino claro para llegar de manera amplia a las salas del país.










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