Décadas de promesas para el tranvía de Leeds: una inversión de £2.1 mil millones enfrenta nuevos retrasos hasta 2030, pese a la urgencia de su población, la tercera más grande de Inglaterra, por un sistema de tránsito masivo.
Después de 33 años de promesas incumplidas, Leeds, la ciudad europea más grande sin un sistema de tránsito masivo propio, ve resurgir la esperanza de un tranvía. El gobierno ha asignado £200 millones para el desarrollo inicial, aunque la apertura se pospone hasta fines de la década de 2030.
Según la investigación publicada por The Guardian, la saga del tranvía de Leeds refleja una problemática común en grandes proyectos de infraestructura británicos: promesas recurrentes, financiamiento inestable y una burocracia centralizada que dificulta la autonomía local, afectando a ciudades con poblaciones superiores a 800,000 habitantes.
Una espera de 33 años y £2.3 mil millones en juego
En 1993, un joven James Lewis iniciaba sus prácticas en el departamento de carreteras del ayuntamiento de Leeds, viendo planos que trazaban un futuro con tranvías. Hoy, 33 años después, Lewis es el líder de ese mismo ayuntamiento y la ambición por un sistema de tránsito masivo persiste, aunque ahora todo se gestiona en línea. La ciudad de Leeds, con una población que supera los 800,000 habitantes y casi 2.3 millones en el área metropolitana de West Yorkshire, ha sido testigo de una larga lista de proyectos fallidos. Desde el plan del Metroline de los años 80, abandonado por completo, hasta el concepto de un tren elevado Leeds Advanced Transit de 1991, que nunca ganó tracción. El "Supertram" de los 90, alguna vez la gran promesa, recibió fondos del gobierno laborista entrante solo para verlos retirados en 2005, considerado no rentable tras una inversión inicial. Más tarde, en 2016, una alternativa más económica, una red de trolebuses, también fue descartada. La última iteración, el West Yorkshire Mass Transit, impulsado por la alcaldesa Tracy Brabin durante los últimos cuatro años, promete una red integrada de autobuses con dos líneas de tranvía, una a través del sur de Leeds y otra conectando con Bradford. El gobierno ha inyectado £200 millones para su desarrollo y se han reservado £2.1 mil millones de fondos futuros para la región. Sin embargo, advertencias de una revisión independiente del Tesoro han impuesto un proceso estricto, aplazando la fecha de apertura hasta la "tardía década de 2030". Brabin, aunque "decepcionada", insiste en que esto "solo nos ha retrasado dos años", y que el proyecto sigue "en marcha", esperando una asignación de fondos significativa de Rachel Reeves.
¿Es Leeds la "ciudad del motor" condenada a la inmovilidad?
Leeds ostenta el dudoso honor de ser la ciudad más grande de Europa sin un sistema de tránsito masivo moderno. Hubo tranvías en el pasado, modernos de dos pisos que circulaban por el centro hasta que fueron eliminados en 1959, como parte de una tendencia nacional donde más de 20 ciudades británicas desmantelaron sus redes en los años 50 y 60. Las amplias carreteras actuales son, en parte, la herencia de la planificación urbana de los años 70 que concibió una "ciudad de autopistas" en auge. La M621, que flanquea el estadio Elland Road, es vista ahora como una barrera que ha aislado el sur de la ciudad de la prosperidad. En días de partido, la mayoría de la gente camina las dos millas desde el centro hasta el estadio, un trayecto de aproximadamente 40 minutos que demuestra la falta de opciones eficientes. Lewis visualiza una línea de tranvía que "flotará por encima o por debajo de la autopista, algo parecido al Docklands Light Railway de Londres", un modelo exitoso inaugurado en 1987. Las propuestas anteriores, según él, fallaron al intentar encajar los tranvías en rutas de autobús y carreteras existentes. Esta vez, asegura, será diferente: anclando la ciudad y conectando instituciones clave como el centro comercial White Rose, el estadio, la estación de tren principal y el hospital St James's con lo que llama "un transporte público legible, fácil de usar y de alta calidad".
El legado del HS2 y la frustración del "Norte Olvidado"
Este último esquema de tránsito masivo fue, en sí mismo, un paliativo para la pérdida del tramo noreste del HS2, la red ferroviaria de alta velocidad que uniría Londres, Manchester y Leeds, cancelada por Boris Johnson en 2021. La promesa era una inversión local, pero los retrasos siembran dudas en la iniciativa "Northern Powerhouse".
¿La centralización de Londres frena el desarrollo regional?
No todos están convencidos de la viabilidad o celeridad del proyecto. Greg Marsden, profesor del Instituto de Estudios de Transporte de la Universidad de Leeds, critica: "¿Vamos a tardar 18 años en construir una línea de tranvía? ¿Cómo puede ser posible?". Tom Forth, cofundador de Data City en Leeds, señala que la "causa raíz es que el Departamento de Transporte está en Londres, el Tesoro está en Londres, la decisión política se tomó en Londres". Argumenta a favor de la descentralización y la capacidad de recaudación de impuestos local, comparando con Francia, donde se han construido sistemas de tranvía con financiación y decisiones locales, sin tener que justificar su valor a un Tesoro escéptico. La pregunta clave, según Marsden, es si se cree que, incluso si los números no son convincentes en una relación costo-beneficio estricta, el tranvía "cambiaría Leeds, cambiaría la conectividad en la región", defendiendo un elemento de "si lo construyes, vendrán", una mentalidad tipo "Campo de Sueños". Para Forth, esto alimenta "esa persistente sensación de que Gran Bretaña no puede construir nada", en contraste con otros proyectos globales de infraestructura.
Inversión mil millonaria y planes de regeneración urbana
El inversor y director del Leeds United, Pete Lowy, es un ferviente defensor del proyecto. Ya están en marcha las obras para expandir el estadio en 15,000 asientos adicionales, y el tránsito masivo tendrá un impacto importante en el desarrollo del sitio circundante, potencialmente atrayendo £1 mil millones en inversión para construir 2,500 nuevas viviendas, espacios de trabajo, comercio y ocio. Lowy afirma: "Si el tranvía avanza y la ciudad lo hace bien, entonces podemos ayudar a transformar esa parte de Leeds. Esto es mucho más que días de partido. Es una oportunidad real para que Leeds una infraestructura, vivienda, inversión y regeneración de una manera que podría tener un impacto duradero". El área de Leeds South Bank fue preseleccionada el mes pasado como una de las nuevas "ciudades" del gobierno, lo que podría acelerar el crecimiento del centro de la ciudad hacia el sur, alcanzando terrenos baldíos y polígonos industriales en Sweet Street. Allí, el legendario Commercial Inn del ex-delantero Peter Lorimer, cerrado desde 2018 y vandalizado, ahora luce murales de "energía positiva" del artista Kid Acne, sirviendo como hito para un desarrollo vecino de oficinas y 1,350 apartamentos. Henri Murison, director ejecutivo de Northern Powerhouse Partnership, desde un puente en Bradford, apunta a una nueva clínica como el inicio de un proyecto de regeneración urbana de £50 millones en el South Gateway, impulsado por la promesa del tranvía. Él ve el retraso como algo positivo, ya que un proceso riguroso del Tesoro, respaldado ministerialmente, podría evitar el destino del Supertram de los años 90.
Buses bajo control público en 2027 como puente
Brabin asegura que la promesa de "palas en el suelo" para obras preparatorias de algún tipo en 2028 se mantiene. Hasta entonces, el equipo concentrará sus esfuerzos en mejorar los servicios de autobús existentes, que pasarán a control público en 2027, tras más de 40 años de privatización en el país. Según Rob Johnson, del Centre for Cities, la medida más importante que Leeds podría tomar ahora es aumentar las frecuencias de sus servicios de autobús, ya que un estudio reveló que menos de la mitad, solo 390,000 de los 800,000 residentes, están bien conectados actualmente.
¿Un tranvía para el futuro o una promesa de nunca acabar?
A pesar de las promesas de inversión, no todo el público de Leeds parece convencido. Un constructor en Sweet Street comenta: "Leeds no es lo suficientemente grande para un tranvía. No es como Manchester", una ciudad con una población metropolitana de 2.8 millones y una red de tranvías de 7 líneas. Gladys Crosby, una estudiante de 24 años que se forma para ser entrenadora personal, camina a casa por Holbeck y, aunque una conexión directa al servicio de urgencias de la ciudad le ayudaría, no tiene muchas esperanzas: "Toda mi vida han dicho que va a mejorar". En Armley, un barrio que se beneficiaría de la línea a Bradford, una pareja de ancianos espera un Uber; la mujer exclama "¡Oh, sí!" al pensar en el tranvía, pero el hombre sentencia: "Lo cerraron el año en que nací. Nunca sucederá". Sin embargo, Lewis y Brabin defienden que el objetivo del tranvía no es solo mejorar los viajes existentes, sino ser la base de un desarrollo masivo y una profunda transformación urbana. Para Brabin, los tranvías son "más atractivos, transportan más gente, generan más empleos y crecimiento. Son más fiables." Y concluye con una promesa firme: "Prometí tranvía, y tranvía es lo que tendremos." La pregunta es si Leeds finalmente verá ese "Campo de Sueños" hacerse realidad tras décadas de espera.
Crédito de imagen: Fuente externa










Comentarios
Comparte tu opinión de manera respetuosa.
Inicia sesión para dejar un comentario.