Siete cámaras trampa permanecerán durante dos meses en distintos puntos del Área de Conservación Regional San Pedro de Chonta para obtener fotografías y videos de fauna silvestre difícil de observar directamente. El monitoreo busca reemplazar los reportes testimoniales sobre determinadas especies por registros documentados que permitan conocer con mayor precisión la biodiversidad presente en esta zona de Huánuco.
Los equipos fueron instalados inicialmente en la localidad de Alto Catarata, tanto dentro del área protegida como en sectores próximos a sus límites. Nicolás William Mamani Cabana, biólogo del programa Andes Centrales de Naturaleza y Cultura Internacional, explicó que las cámaras funcionan las 24 horas y posteriormente serán trasladadas hacia otros puntos para repetir el monitoreo durante un periodo similar.
Entre las especies cuya presencia se busca documentar figuran el oso de anteojos y el mono choro de cola amarilla. Mamani mencionó además la posibilidad de obtener registros del jaguar, así como de fauna del sotobosque y aves como paujiles o perdices que todavía no hayan sido identificadas mediante imágenes en el área.
El monitoreo busca convertir testimonios en evidencia
Según explicó el especialista, una parte del conocimiento disponible proviene hasta ahora de referencias proporcionadas por pobladores. La instalación de cámaras forma parte de los protocolos de monitoreo impulsados por el Gobierno Regional de Huánuco y permitirá revisar posteriormente las memorias de los equipos, analizar las imágenes obtenidas y definir nuevos puntos de seguimiento.
El trabajo en San Pedro de Chonta no se limita al registro de fauna. Mamani indicó que también se desarrollan acciones de vigilancia y control, además de actividades vinculadas al sector productivo. En ese contexto, señaló que existe soporte al sector cafetalero y participación de la Gerencia Regional de Recursos Naturales y Gestión Ambiental en actividades relacionadas con el café en el distrito de Chonta.
De manera paralela, se encuentra en evaluación una propuesta para establecer una nueva Área de Conservación Regional en el valle del Monzón, provincia de Huamalíes. La zona analizada comprende aproximadamente 42 000 hectáreas, aunque esa superficie todavía no es definitiva porque deben revisarse los derechos existentes y las actividades que se desarrollan dentro del territorio.
Monzón sigue en etapa preliminar
Mamani precisó que la propuesta se encuentra en fase de prospección y que ya se realizaron visitas y algunas reuniones informativas con autoridades. El siguiente paso será determinar qué áreas podrían incorporarse efectivamente luego de revisar las condiciones existentes sobre el terreno.
El interés de la propuesta está relacionado principalmente con la protección de las cabeceras de cuenca y los recursos hídricos del valle del Monzón. De acuerdo con el especialista, el ámbito comprende la cuenca del río Monzón y cuatro microcuencas, además de ecosistemas donde existiría fauna endémica y de distribución restringida.
Una eventual área protegida en Monzón también permitiría conectar espacios de conservación. Mamani señaló que su ubicación podría articular el Bosque Montano de Carpish con la propuesta de ACR Yanajanca, actualmente en trámite ante el Ministerio del Ambiente. A ello se suma Oso Mayo Milpo, que continúa en proceso de creación. La definición de la superficie y viabilidad de Monzón dependerá, sin embargo, de las evaluaciones pendientes sobre el territorio.










Comentarios
Comparte tu opinión de manera respetuosa.
Inicia sesión para dejar un comentario.