El gobernador regional de Huánuco sostuvo la noche del 6 de abril que el apoyo aéreo ofrecido por el Ejecutivo no se concretó pese a la emergencia en Huacaybamba y Marañón, donde, según el balance regional, más de 600 familias permanecen damnificadas y varias vías siguen interrumpidas.
La demora del puente aéreo comprometido para atender a Huacaybamba y Marañón abrió un nuevo frente de tensión entre el Gobierno Regional de Huánuco y el Ejecutivo. Antonio Pulgar Lucas afirmó la noche del 6 de abril que el Ministerio de Defensa no cumplió con el envío del helicóptero ofrecido días antes, pese al aislamiento de dos provincias golpeadas por lluvias, huaicos y deslizamientos en plena emergencia regional.
Pulgar señaló que Huánuco registra afectaciones en sus 11 provincias, 84 distritos y cerca de 50 distritos declarados en emergencia. Según relató, el pedido de apoyo aéreo fue planteado el miércoles 26 de marzo, durante coordinaciones con la Presidencia del Consejo de Ministros, y al día siguiente, jueves 27, recibió la confirmación de que el vuelo sería atendido para la región.
El gobernador precisó que el sábado 28 de marzo llegó a Huánuco un cisterna con combustible especial para el helicóptero, pero la aeronave, ubicada en Chiclayo, no arribó ni el domingo 29, ni el lunes 30, ni en los días posteriores. Según su recuento, hubo anuncios de salida frustrados por mantenimiento, pruebas de vuelo, fallas mecánicas y condiciones meteorológicas adversas, sin que hasta la noche del 6 de abril se concretara la operación.
El reclamo escala al plano político
Ante ese escenario, Pulgar exigió la salida del ministro de Defensa, Carlos Alberto Francisco Díaz, a quien responsabilizó políticamente por la falta de respuesta. También mencionó al coronel Vicente Yupari como el funcionario encargado del envío del vuelo. Según indicó, el pedido de renuncia sería trasladado en las siguientes horas a la Asamblea Nacional de Gobiernos Regionales para formalizar una exigencia conjunta frente a lo que calificó como una grave inacción del Ejecutivo.
Mientras el puente aéreo no llegaba, la gestión regional aseguró haber activado un plan de contingencia por tierra. Pulgar informó que el martes 31 de marzo se movilizó un cargador frontal, un volquete y 1.000 galones de combustible en una cama baja por Tingo Chico, Tantamayo, Carpa, Quircán y Conchabamba, en medio de una ruta con deslizamientos permanentes. Añadió que el 5 de abril se enviaron 6 toneladas de víveres y 6 tanques de oxígeno para atender a las familias afectadas en Huacaybamba.
Alonso, director del COER, detalló que la interrupción principal hacia Huacaybamba se ubica entre Arancay y esa provincia, por la ruta A. Añadió que el otro acceso, por Áncash, seguía cerrado en el sector Copuma y que, de acuerdo con la información recibida de Provías Nacional Áncash, la rehabilitación demandaría al menos 20 días más. En Marañón, precisó, persistía el pase restringido en Portachuelo, en el distrito de Cholón, por un deslizamiento de unos 250 metros.
Familias aisladas y ayuda insuficiente
El mismo funcionario reportó más de 400 familias damnificadas en Huacaybamba y más de 200 en Marañón, especialmente en Cholón, San Buenaventura y Huacrachuco. Según precisó, para Huacaybamba se dispuso el traslado de 6 toneladas de alimentos y 5 balones de oxígeno de 100 kilogramos, además de combustible. Para Marañón, agregó, se programaba durante la semana el envío de 3 toneladas de ayuda y apoyo logístico para mantener abierta la ruta en una zona donde la lluvia sigue reactivando derrumbes.
Luis Vidal, director regional de Transportes y Comunicaciones, sostuvo que un convoy integrado por un volquete, un cargador frontal y combustible logró aperturar el tránsito hasta Huacaybamba y continuaba trabajando en la zona. También adelantó que para el 7 de abril se había previsto otro convoy hacia Huacrachuco. El problema, según reconocieron los funcionarios, es que en varios tramos la maquinaria limpia la vía y horas después nuevos huaicos vuelven a bloquear el paso.
La conferencia regional también expuso que la emergencia ya se extiende a otros puntos de Huánuco. Pulgar afirmó que en Panao se registraron tres fallecidos y que el Gobierno Regional envió carpas, alimentos, utensilios y un cisterna de agua. Alonso añadió que en esa jurisdicción fueron atendidas 200 familias damnificadas con más de 600 frazadas, 200 bidones de 130 litros, más de 150 kits de alimentos y 35 carpas, además de apoyo de Vivienda y Seda Huánuco.
Erin Ferruso, asesor del despacho regional, sostuvo que durante los últimos días se mantuvo coordinación permanente con alcaldes de Pinra, Conchabamba, Cochabamba, San Buenaventura y Marañón para cruzar información con la DRTC y el COER. Esa articulación, según dijo, permitió activar medidas de contingencia ante la falta de respuesta aérea. Lo que ocurra desde este 7 de abril marcará no solo la capacidad de auxilio a Huacaybamba y Marañón, sino también el tamaño real del conflicto entre una región que reclama atención urgente y un Ejecutivo cuestionado por no haber cumplido, hasta ahora, su compromiso.







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