Tras dos años de gestiones administrativas y un deterioro estructural que obligó a los estudiantes a recibir clases en condiciones precarias, el Gobierno Regional de Huánuco inició la construcción de la Institución Educativa Inicial N° 155 en Puerto Súngaro. La obra, largamente demandada por la población de Puerto Inca, marca el fin de un periodo de postergación en una de las zonas con mayores brechas de infraestructura en la selva huanuqueña.
El alcalde provincial de Puerto Inca, Carlos Augusto Torres, reconoció durante el acto oficial que el proyecto fue un "reto" que inició hace dos años, cuando la infraestructura escolar ya se encontraba en un estado crítico. Según la autoridad provincial, el levantamiento de información técnica y la gestión del presupuesto fueron procesos que se extendieron mientras la comunidad educativa operaba en un entorno calificado como "deteriorado" por los propios padres de familia.
La intervención en esta zona alejada de la capital regional se produce en un contexto de disparidad presupuestaria. Mientras el gobernador Antonio Pulgar destacaba la reciente renovación de la Alameda Perú en Tingo María, los dirigentes de Puerto Súngaro recordaron que su comunidad ha tenido que realizar faenas de trabajo y gestiones desde 2023 para asegurar que el proyecto no fuera archivado por la administración regional.
El peso de la fiscalización ciudadana
Para la comunidad de Puerto Súngaro, el inicio de los trabajos no representa una concesión política, sino el resultado de una presión social sostenida. Una madre de familia consultada en el lugar describió la antigua infraestructura como "precaria", un diagnóstico que coincide con la versión de la exdirectora del plantel, quien enfatizó que el cargo de las autoridades es transitorio, pero las carencias acumuladas permanecen por décadas.
En este escenario, el alcalde distrital de Puerto Súngaro advirtió que la población mantendrá una labor de fiscalización estricta sobre el avance de los trabajos. La desconfianza radica en los antecedentes de obras paralizadas o deficientes en provincias fronterizas, por lo que la comunidad ha condicionado su respaldo a la entrega de una infraestructura que garantice la seguridad de los niños y nietos de los actuales residentes.
Además de la escuela inicial, la municipalidad provincial indicó que se gestionan otros 32 millones de soles para proyectos educativos adicionales en la jurisdicción. Sin embargo, estas cifras contrastan con la realidad operativa en el campo, donde las inclemencias del tiempo y la falta de vías de acceso suelen ser los argumentos utilizados por las contratistas para justificar retrasos en los cronogramas de entrega.
La sombra de la crisis de salud
La tensión en Puerto Súngaro no se limita a las aulas. Durante el inicio de la obra escolar, el alcalde local elevó un pliego de reclamos al gobernador regional, exigiendo que se atienda con la misma celeridad la crisis del centro de salud. Actualmente, la categoría del establecimiento impide atender emergencias complejas, obligando a los pacientes a realizar traslados de varias horas hacia centros con mayor capacidad resolutiva.
El pedido formal de la autoridad distrital incluye la adquisición de ambulancias y la categorización del centro médico a nivel I-3 mediante el mecanismo de obras por impuestos. Por ahora, el gobierno regional ha evitado fijar un plazo para estas demandas de salud, centrando su discurso en la infraestructura educativa ya iniciada, lo que deja abierta la posibilidad de nuevas medidas de protesta por parte de los gremios locales en los próximos meses.







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