La Escuela Profesional de Música de la Universidad Nacional Daniel Alomía Robles inició el escrutinio público de su primera audición académica de 2026. Este proceso, desarrollado en Huánuco, representa el paso inicial para trasladar el aprendizaje teórico del aula al rigor del escenario real, un filtro crítico para la formación de los futuros directores de orquesta y compositores de la región.
Félix Arturo Cáldas y Caballero, coordinador de la Facultad de Música, precisó que esta presentación evalúa los avances técnicos correspondientes a la primera unidad académica de este año. El funcionario institucional detalló que la formación integral de esta promoción exige una alta especialización en un instrumento eje, indispensable para la posterior conducción de bandas y la estructuración de arreglos musicales.
El cronograma oficial de la universidad contempla un sistema de cuatro evaluaciones públicas obligatorias durante el año académico de 2026. Según la planificación de la escuela, el próximo examen en escenario se ejecutará al cierre de este semestre, seguido de dos audiciones adicionales programadas para la segunda mitad del periodo lectivo, cerrando el ciclo de calificación.
La transición técnica y el rigor de la ejecución
La primera jornada estuvo marcada por la vulnerabilidad del debut escénico de los estudiantes de primer ciclo frente a un auditorio integrado por docentes y familiares. Cáldas y Caballero solicitó la comprensión de los asistentes ante la posibilidad de imprecisiones técnicas tempranas, argumentando que el control de la tensión y la exposición pública forma parte del aprendizaje obligatorio.
En la especialidad de violín, los alumnos de la cátedra del maestro Jean Santamaría Inocencio rindieron examen interpretando piezas de alta complejidad para su nivel inicial. Ricardo Ramos Choquevilca ejecutó el concierto en la menor de Accolay, mientras que Leonardo Choquevilca Lozano y Diviana Santiesteban Francia abordaron obras complejas de Johann Sebastian Bach y Antonio Vivaldi, respectivamente.
Por su parte, la especialidad de guitarra, dirigida por el maestro Omar Magino Gargate, presentó al estudiante Carlos Antonio Encarnación Chamorro como parte de este primer filtro de evaluación. Los docentes de la especialidad recalcaron que estas demostraciones exigen de los alumnos una disciplina mínima de cuatro a seis horas diarias de práctica individualizada fuera de las aulas.
Desafíos institucionales para la música huanuqueña
La presencia de personalidades del entorno cultural local, como Carmen Nano de Holzman, subraya la expectativa pública sobre el rol que jugará esta universidad nacional en el panorama artístico del centro del país. Para la institución huanuqueña, el reto consiste en consolidar un estándar académico que permita a estos alumnos competir en circuitos profesionales nacionales e internacionales.
La prueba definitiva de este proceso de adaptación se observará a finales de julio, cuando la universidad ejecute la segunda audición general de cierre de ciclo. Ese hito académico determinará si el programa de especialización instrumental logra superar las deficiencias técnicas iniciales y si los estudiantes consiguen el nivel requerido para continuar en la carrera profesional de música.







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