La paralización de un proyecto de agua y desagüe mantiene en incertidumbre a cerca de 8,000 pobladores del distrito de Pucayacu, en la provincia de Leoncio Prado. La obra, iniciada originalmente en 2012, presenta apenas un 50% de avance en su expediente técnico y no registra ejecución reciente, según denunció el alcalde distrital Saúl Utos Cahuana durante una visita a la sede del Gobierno Regional de Huánuco.
El burgomaestre señaló que, desde el inicio de su gestión en 2023, sostuvo compromisos con el gobernador regional Antonio Pulgar Lucas para culminar el saldo de obra. Sin embargo, indicó que el avance es “muy lento” y que, hasta la fecha, no se ha concretado una solución. “Prácticamente no nos está cumpliendo”, manifestó Utos Cahuana tras reunirse brevemente con el vicegobernador mientras esperaba una cita con el equipo técnico.
El alcalde precisó que el distrito no ha recibido “ni un solo sol” en inversión pública por parte del gobierno regional durante su gestión, pese a que el proyecto de agua y desagüe es considerado prioritario. Añadió que las autoridades locales lo presionan ante la falta de resultados, en un contexto en el que ya se acumulan más de 4 años de espera desde 2023 y más de una década desde el inicio del proyecto en 2012.
Compromisos firmados sin ejecución
Utos Cahuana recordó que en junio de 2025 se firmó un acta de compromiso para ejecutar tanto el proyecto de saneamiento como la construcción del Palacio Municipal. Según detalló, el documento incluye las firmas del gobernador regional, del gerente de infraestructura Daniel Mallqui y del subgerente de estudios Luisiño Rosas, además de otras autoridades locales.
El alcalde explicó que el expediente técnico del Palacio Municipal obtuvo viabilidad y fue elevado a instancias superiores, pero quedó “estancado” en el despacho de asesoría sin avances posteriores. “Cada vez que venía me dijeron que no hay presupuesto”, declaró, aludiendo a argumentos reiterados por funcionarios para justificar la demora en la ejecución de ambos proyectos.
Desde la perspectiva local, la falta de respuesta institucional ya ha agotado los plazos políticos del distrito. Utos Cahuana indicó que durante su primer, segundo y tercer año de gestión optó por mantener paciencia debido a la carga administrativa del gobierno regional, pero advirtió que en 2026 la situación se volvió insostenible. “Ahora sí ya no puedo esperar más”, afirmó.
Tensión política y reclamo territorial
El reclamo de Pucayacu ocurre en un contexto de tensiones entre distritos alejados y el gobierno regional, especialmente en zonas de frontera con San Martín y Ucayali. El periodista que recogió las declaraciones señaló que estas localidades son consideradas estratégicas, pero enfrentan dificultades para acceder a inversión pública sostenida.
La ausencia del gobernador Antonio Pulgar, quien según el vicegobernador se encontraba en la ciudad de Cusco participando en actividades oficiales, añadió presión al reclamo. El alcalde sostuvo que esperaba una respuesta directa “sí o no” para definir si continuará gestionando el proyecto con el gobierno regional o buscará otras alternativas de financiamiento.
El caso refleja un patrón más amplio de proyectos inconclusos que se arrastran por más de 10 años en gobiernos subnacionales, con expedientes técnicos que alcanzan avances parciales —como el 50% reportado— pero sin ejecución presupuestal efectiva. Esta situación impacta en la provisión de servicios básicos y en la legitimidad de las autoridades ante sus poblaciones.
El desenlace inmediato dependerá de la reunión técnica anunciada y de una eventual respuesta formal del gobierno regional. Mientras tanto, la población de Pucayacu enfrenta un escenario de incertidumbre sobre el acceso a agua potable y saneamiento, en un proyecto que acumula más de 13 años desde su inicio y cuya viabilidad política y financiera vuelve a estar en cuestión.










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