El brote de leptospirosis mantiene en alerta al sistema de salud en al menos nueve regiones del país, luego de que el Ministerio de Salud (Minsa) reportara 841 casos y tres fallecidos vinculados a esta enfermedad infecciosa, que suele propagarse en contextos de lluvias intensas, inundaciones y contacto con aguas contaminadas.
De acuerdo con la información oficial, las regiones afectadas son Loreto, Madre de Dios, Tumbes, Ucayali, San Martín, Amazonas, Ayacucho, Huánuco y Cusco. El avance de los contagios ha generado preocupación en las zonas con mayores problemas de saneamiento y exposición a focos infecciosos.
En Tumbes, la situación ha cobrado especial atención tras la muerte de un hombre de 36 años. Según declaró la directora regional de Salud, Roxana Chacaltana, en esa región se han reportado 84 casos, de los cuales 50 ya fueron confirmados. La funcionaria indicó que gran parte de los contagios estaría relacionada con la exposición a aguas estancadas, residuos sólidos y presencia de plagas.
Dificultades para detectar la enfermedad
El Minsa informó que ha reforzado la vigilancia epidemiológica mediante la capacitación de más de 300 profesionales de salud en diagnóstico, manejo clínico y control de calidad de pruebas. Además, el Instituto Nacional de Salud (INS) distribuyó 500 kits ELISA IgM para la detección temprana y anunció la implementación de pruebas moleculares PCR en las zonas consideradas críticas.
Uno de los principales problemas, según especialistas del sector, es que la leptospirosis puede confundirse con otras enfermedades infecciosas, como el dengue. Los síntomas iniciales incluyen fiebre alta, dolor de cabeza, dolor muscular —sobre todo en las piernas— y malestar general, manifestaciones que pueden aparecer entre cinco y 14 días después del contacto con agua contaminada o animales portadores.
Chacaltana advirtió que los casos más graves pueden presentar insuficiencia renal o coloración amarillenta en la piel, y señaló que la limitada disponibilidad de equipos de hemodiálisis en el norte del país complica la atención oportuna de pacientes con cuadros severos.
Comunidades reclaman acciones más efectivas
Según el Minsa, el 60 % de los casos reportados son probables y el 40 % confirmados, lo que evidencia las dificultades para identificar la enfermedad en su fase inicial. Frente a ello, las autoridades informaron que se han intensificado las campañas de control de roedores, eliminación de focos infecciosos y promoción de medidas preventivas en las zonas más afectadas.
Entre las recomendaciones oficiales figuran evitar el contacto con aguas estancadas, no caminar descalzo en áreas de riesgo, mantener la higiene de manos y conservar limpios los espacios domésticos y públicos para reducir la presencia de roedores.
Pese a estas medidas, en regiones como Tumbes y San Martín persisten reclamos ciudadanos por la acumulación de basura, aguas servidas y la falta de intervenciones más amplias. En esos territorios, la población demanda una respuesta más rápida y sostenida para contener un brote que ya ha comenzado a mostrar las debilidades estructurales del sistema sanitario frente a enfermedades asociadas a condiciones ambientales precarias.







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