La Policía Nacional del Perú capturó a Nena Soto Contreras, conocida en el mundo del narcotráfico como “La viuda negra”, presunta cabecilla de uno de los clanes familiares dedicados al tráfico de cocaína en el Valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem). La intervención se produjo cuando transportaba 65 kilos de cocaína de alta pureza con destino a Bolivia.
El operativo fue ejecutado por agentes de la Dirección Antidrogas (Dirandro) en la provincia de Anta, en Cusco, donde los efectivos interceptaron el vehículo en el que se movilizaba junto a su pareja y uno de sus hijos, ambos presuntamente integrantes del mismo grupo familiar dedicado al tráfico de drogas.
Las autoridades consideran que Soto Contreras no era una operadora menor, sino una proveedora de grandes cargamentos de cocaína para organizaciones criminales internacionales, especialmente para redes vinculadas a carteles extranjeros.
La detenida ya contaba con antecedentes por narcotráfico. En 2012 fue intervenida en Villacurí, Ica, con 30 kilos de cocaína, lo que derivó en una condena que cumplió durante más de seis años en prisión. Tras recuperar su libertad en 2019, volvió a integrarse al negocio ilícito que operaba su familia en el Vraem.
Su reciente detención, casi siete años después de haber salido de la cárcel, confirma para la policía antidrogas que retomó el liderazgo del clan familiar dedicado a la producción y comercialización de droga.
En el momento de la captura, Soto Contreras viajaba acompañada de su pareja sentimental, Freddy Laurente Gómez (45), y de su hijo Carlos Guillén Soto (20), quien conducía el vehículo en el que transportaban el cargamento ilegal.
La intervención policial ocurrió el 2 de febrero en el peaje Huillque, ubicado en el distrito de Ancahuasi, provincia de Anta, en la región Cusco. Sin embargo, la confirmación oficial de la captura se conoció días después.
Durante el operativo, los agentes de Dirandro detuvieron un automóvil Mazda gris de placa BUS-159, registrado a nombre de Freddy Laurente Gómez, pareja de la presunta narcotraficante.
Según fuentes policiales, durante la inspección inicial del vehículo Nena Soto aseguró que la intervención era ilegal e incluso amenazó con denunciar a los agentes. Sin embargo, el registro minucioso permitió detectar irregularidades en la estructura del automóvil.







Comentarios
Comparte tu opinión de manera respetuosa.
Inicia sesión para dejar un comentario.