El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, vinculó a Israel y Rusia con la crisis migratoria registrada en Ceuta, tras la entrada de más de 70.000 personas en julio de 2026. Según Sánchez, investigaciones de la Unión Europea detectaron que ambos países difundieron y amplificaron noticias falsas en redes sociales para agravar la situación.
Acusaciones con respaldo europeo
De acuerdo con el mandatario español, los informes comunitarios evidenciarían una operación de desinformación dirigida a exacerbar la presión migratoria en la ciudad autónoma. Las declaraciones fueron recogidas por France 24, que consultó al analista político y profesor de Derecho Internacional y Derecho de la Unión Europea en la Universidad Pontificia Comillas, Emiliano García Coso, para contextualizar el alcance de estas afirmaciones.
El especialista señaló que las acusaciones de Sánchez se enmarcan en un contexto de tensiones diplomáticas, aunque no precisó si existen pruebas públicas adicionales más allá de los informes de la UE mencionados por el presidente.
Impacto en la política migratoria
La crisis de Ceuta, con más de 70.000 ingresos en un mes, representa uno de los mayores desafíos migratorios para España en décadas. La respuesta del Ejecutivo español incluye medidas de control fronterizo y cooperación con Marruecos, aunque no se detallaron nuevas acciones específicas tras las declaraciones de Sánchez.
Hasta el momento, ni Israel ni Rusia han respondido públicamente a las acusaciones del presidente español, y se desconoce si el Gobierno de España presentará alguna denuncia formal ante instancias internacionales.










Comentarios
Comparte tu opinión de manera respetuosa.
Inicia sesión para dejar un comentario.