La generación Z en España ha dejado de encajar en el estereotipo del "nini" (ni estudia ni trabaja) para convertirse en la generación "sisi" (sí estudia y sí trabaja). Los datos oficiales de 2026 muestran un cambio estructural en la integración laboral de los jóvenes de 16 a 29 años.
Tras la pandemia, el 26% de los jóvenes que trabajaba también estudiaba. Hoy lo hace el 33% en esa misma situación. Así lo reflejan las cifras de la Encuesta de Población Activa (EPA) y del informe del SEPE sobre el mercado laboral joven en 2025, que permiten trazar esta tendencia.
Las cifras detrás del cambio
El Informe del Mercado de Trabajo de los Jóvenes menores de 30 años, elaborado por el SEPE, indica que en 2025 la población activa de 16 a 29 años creció un 3,32%, unas 131.700 personas más que el año anterior. En contraste, la población inactiva —donde se cuenta a quienes solo estudian— apenas subió un 0,39%.
Mientras el grupo de jóvenes que sigue únicamente en las aulas se mantiene prácticamente inalterable, una parte creciente de esos mismos jóvenes ha empezado además a trabajar, según recogía El Periódico.
La tendencia también se observa en Europa. La tasa de "ninis" (NEET, por sus siglas en inglés: Not in Education, Employment or Training) ha caído 4,2 puntos en la Unión Europea desde 2015, hasta situarse en el 11%. En España, la reducción fue más drástica: pasó del 22,5% en 2013 al 11,5% actual, según publicaba El País. La mitad en una década.
Eurostat detalla que, entre los europeos de 20 a 24 años, el 22,5% ya combina formación y empleo, casi el doble que entre los adolescentes de 15 a 19 años, donde la cifra es del 12,5%. Esto indica que la transición al mercado laboral empieza antes que hace una década y, cada vez más, sin cerrar los libros.
La FP dual como motor
La Formación Profesional (FP) vive un auge ante la escasez de mano de obra cualificada. Según el Ministerio de Educación, en el curso 2025-2026 hay 1.211.062 alumnos matriculados, un 2,5% más que el año anterior y un récord histórico. Una parte importante cursa la modalidad de FP dual, que combina las aulas con periodos de prácticas en empresas.
La tasa de afiliación a la Seguridad Social al año de terminar un Grado Superior llegó al 51,1%, casi diez puntos más que el curso anterior. Esto significa que muchas empresas fichan a sus futuros empleados durante las prácticas, cuando todavía se están formando para obtener su título oficial.
La presión económica como factor
Detrás de estas cifras también hay una necesidad económica. El Observatorio del Consejo de la Juventud de España señala que el alquiler medio ronda los 1.176 euros y la tasa de emancipación juvenil sigue en mínimos históricos. Para muchos, compaginar estudios y empleo no es una opción, sino la única salida para llegar a fin de mes.
En declaraciones a El Periódico, la profesora Lourdes Guàrdia aseguraba que trabajar mientras se estudia "ofrece oportunidades de aprendizaje difíciles de reproducir únicamente en el aula".
El Estatuto del Becario y el futuro de la tendencia
El giro se produce incluso antes de la entrada en vigor del Estatuto del Becario, que acerca la figura del becario a la de un trabajador con derecho a cotización y amplía su consideración como empleado mientras cursa estudios. Esta nueva atribución podría disparar aún más la tendencia, reduciendo el número de "ninis" e incrementando el de "sisis" a partir de su entrada en vigor.
En conjunto, los datos de la EPA, el SEPE, Eurostat y el Ministerio de Educación dibujan un panorama en el que el estereotipo del joven que ni estudia ni trabaja pierde fuerza año tras año, mientras gana terreno el de la generación que hace las dos cosas a la vez.










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