El complejo Gemswell Surf Madrid, junto al estadio Metropolitano, se ha convertido en el centro de una polémica que enfrenta a la Comunidad de Madrid con colectivos ecologistas y vecinales. La instalación, que ocupará 23.000 metros cuadrados con 30.000 metros cúbicos de agua potable, aspira a tener las olas más grandes de Europa, pero su consumo hídrico ha disparado las alarmas en una región que enfrenta un déficit crónico de agua.
Antes de ser una piscina de olas, este terreno fue La Peineta, un estadio construido para unos Juegos Olímpicos que Madrid perdió tres veces. Durante años, la maleza devoró unas gradas vacías; después llegó el Atlético de Madrid, rebautizó el recinto como Metropolitano y convirtió el fracaso olímpico en motor inmobiliario. Se acabó el sueño de la gran playa, pero ha nacido para algunos la pesadilla de algo que demanda mucho más territorio y, sobre todo, mucha más agua.
El proyecto comenzó a construirse en agosto de 2024 con una inversión superior a 60 millones de euros, de los que 15,7 millones proceden de fondos europeos Next Generation, gestionados a través de Buenavista Infrastructure, intermediario elegido por el Banco Europeo de Inversiones. La etiqueta oficial de esos fondos es "desarrollo urbano y turismo sostenible", una calificación que los ecologistas consideran incompatible con el uso de agua potable en una zona de secano.
Una concesión de 75 años y un canon millonario
El origen del conflicto se remonta a julio de 2022, cuando el Ayuntamiento de Madrid anunció la cesión al Atlético de Madrid de tres parcelas (luego ampliadas a cinco) por un periodo de 75 años, hasta 2099. En total, 205.000 metros cuadrados de suelo municipal, dentro de una operación de 265.000 metros cuadrados denominada Ciudad del Deporte.
El club asumió un canon de 141 millones de euros por el conjunto de la concesión. El proyecto original prometía un rocódromo, pistas de skating, un espacio de enseñanza de surf y equipamientos deportivos municipales, todos ellos sobre suelo público.
Sin embargo, con el tiempo el plan se amplió: se añadieron una arena de conciertos, un hotel y zonas de restauración, elevando la inversión total a más de 350 millones de euros.
El consumo de agua: el punto más crítico
Según cálculos de la Plataforma Ecologista Madrileña, basados en datos de evaporación de la AEMET, la laguna perderá unos 32.200 metros cúbicos de agua al año solo por evaporación, un 7% más que toda la capacidad de la laguna. Sumando purgas, limpieza, salpicaduras y consumo del edificio, el gasto total estimado ronda los 40.000 metros cúbicos anuales, equivalente al consumo doméstico de más de 800 personas durante año y medio.
En verano, la evaporación podría alcanzar los 184.000 litros diarios, "un ritmo que secaría completamente la laguna en poco más de cinco meses si se interrumpiera el suministro del CYII", según advierten las organizaciones ARBA, Asociación Ecologista del Jarama El Soto, GRAMA, Jarama Vivo y Liberum Natura, que han documentado estas cifras.
El promotor, Stoneweg InfraSport, sostiene que el sistema Wavegarden (de la empresa vasca del mismo nombre) es el más eficiente del mercado en agua y energía, y que superó la validación europea DNSH (Do Not Significant Harm) en sus seis criterios ambientales.
La justicia anula el Plan Especial
El 24 de noviembre de 2025, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid anuló el Plan Especial que amparaba el proyecto, al considerar que las modificaciones exigían una modificación del Plan General y la correspondiente Evaluación Ambiental Estratégica. La sentencia fue recurrida por el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid ante el Tribunal Supremo, por lo que las obras no se han detenido.
Los ecologistas reclaman la paralización cautelar del complejo y cuestionan que 15,7 millones de euros de fondos europeos destinados a "turismo sostenible" financien una instalación cuyo consumo de agua consideran incompatible con la situación hídrica de Madrid.
"Un ritmo que secaría completamente la laguna en poco más de cinco meses si se interrumpiera el suministro del CYII", advierten los colectivos ecologistas.
El Atlético, en manos de un fondo estadounidense
En mitad de este pulso judicial, Apollo Sports Capital, brazo inversor del fondo estadounidense Apollo Global Management, acordó en noviembre de 2025 hacerse con el 57% del Atlético de Madrid por 1.300 millones de euros, una operación que valoró el club en 2.500 millones. La compra puso fin a 33 años de control mayoritario de la familia Gil, aunque Miguel Ángel Gil Marín y Enrique Cerezo mantuvieron sus cargos.
Antecedentes: cuando el surf choca con la sequía
El caso madrileño no es aislado. En 2022, la ciudad californiana de La Quinta, en el desierto de Coachella, rechazó una laguna de olas de Kelly Slater que requería 6.800 metros cúbicos de agua en plena megasequía. En Hawái, un juez frenó en 2024 un proyecto similar por considerar que desperdiciaba agua en la cuna mundial del surf. En Utah, el complejo Zion Shores intentó esquivar la polémica llenando su laguna con agua salobre no potable.
El otro frente: las Lagunas de Ambroz
Mientras tanto, los vecinos de San Blas y Simancas han llevado al Defensor del Pueblo un informe sobre la situación del Parque Paraíso, tras registrar tres fallecidos en el último año y denunciar la presencia de narcotráfico y el abandono del barrio.
En paralelo, las Lagunas de Ambroz, un humedal de 678 hectáreas en el este de Madrid surgido hace 19 años tras el cese de la extracción de sepiolita, vuelven a sufrir el avance de las excavadoras. La empresa Tolsa reanudó la actividad minera tras obtener una nueva concesión de 11 años, hasta 2037, pese a que el ecosistema alberga más de 1.700 especies, entre ellas 1.080 invertebrados, 156 especies de aves, el saltamontes Saga pedo (en peligro de extinción) y 239 parejas de avión zapador.
El Ayuntamiento proyecta en la zona la Nueva Centralidad del Este, con más de 18.000 viviendas (la mitad protegidas) y un campus tecnológico de 43 hectáreas. Su plan contempla reducir el humedal a 130 hectáreas de zonas verdes integradas en el Bosque Metropolitano. Mientras se discute este cambio, el proyecto del Atlético plantea una laguna artificial de 23.000 m² que requerirá agua potable y cuyo consumo anual estimado ronda los 38.000-42.000 m³. Es, cuanto menos, curioso.
Nota: Información basada en el artículo de Xataka publicado el 19 de agosto de 2026.







Comentarios
Comparte tu opinión de manera respetuosa.
Inicia sesión para dejar un comentario.