El presidente de Chile, José Antonio Kast, defendió este jueves la adhesión de su país al Escudo de las Américas y sostuvo que Chile "no perderá soberanía" al integrar el mecanismo de coordinación impulsado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que reúne a una quincena de Gobiernos de derecha de América Latina y el Caribe.
"En el tema de las intervenciones en lo que refiere a Chile, siempre lo dijimos, nosotros no vamos a participar en intervenciones militares en otros países y tampoco vamos a perder nuestra soberanía con la llegada de eventuales ejercicios militares para combatir el crimen organizado en nuestra nación", declaró Kast a periodistas en Nueva York.
El mandatario chileno agregó que su país "adhiere a la colaboración internacional para combatir el mayor flagelo de lo que existe en el país (el crimen organizado)" y señaló que le "sorprendería si esto para alguien es una dificultad".
Qué contempla la adhesión de Chile
El Gobierno de Chile anunció el martes su incorporación al Escudo de las Américas y precisó, según el comunicado oficial, que la participación en este grupo de coordinación "genera beneficios operacionales inmediatos para Chile, como el acceso a información contra el crimen organizado, sistemas de análisis inteligente de datos, capacitación de fuerzas de seguridad como Carabineros de Chile y la Policía de Investigaciones (PDI)".
De acuerdo con la información difundida por el Ejecutivo chileno, el acuerdo no se limita al combate al crimen organizado y el narcotráfico: incorpora también elementos vinculados a la economía, las cadenas de suministro de minerales críticos e infraestructura digital de los países miembros.
El bloque, impulsado por la Casa Blanca, identificó a 25 organizaciones criminales, entre ellas las brasileñas Primeiro Comando da Capital (PCC) y Comando Vermelho, las ecuatorianas Los Choneros y Los Lobos, y la banda transnacional Tren de Aragua.
Junto con Chile, en la coordinación internacional participan Argentina, Bolivia, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú y Trinidad y Tobago.
En paralelo, según la información oficial, Chile articuló el llamado Acuerdo de Santiago, un esfuerzo por combatir al crimen organizado transnacional que incluye a países como Argentina, Bolivia, Ecuador y Perú.
Cuestionamientos en el Congreso chileno
La incorporación de Chile al bloque generó cuestionamientos desde la oposición. De acuerdo con el medio chileno El Mostrador, el senador Vlado Mirosevic (PL), integrante de la Comisión de Relaciones Exteriores, manifestó su preocupación ante lo que calificó como una alineación "evidente" y "peligrosa" del mandatario con Trump, y advirtió que no se conocen los alcances concretos de lo firmado ni qué gana el país con integrarse al grupo.
Según ese medio, el comité liberal y el del PS solicitaron una sesión especial en el Senado para que el canciller Francisco Pérez Mackenna explique "en detalle qué se firmó exactamente". El Ejecutivo chileno, por su parte, recalcó que no existe un tratado firmado ni cesión de territorio para tropas de Estados Unidos, conforme a la información difundida.
El Mostrador también señala que la administración estadounidense presiona a los miembros del bloque para que abandonen la Corte Penal Internacional y busca limitar la influencia geopolítica de China en el hemisferio, lo que ha generado tensiones en la Cancillería chilena, dado que el gigante asiático es el principal socio comercial del país.
Antecedentes del bloque regional
El Escudo de las Américas fue anunciado por Trump el 7 de marzo de este año durante una cumbre en Miami con doce mandatarios afines, con el objetivo declarado de coordinar capacidades militares y de inteligencia contra los cárteles, según información difundida por Infobae.
De acuerdo con ese medio, Estados Unidos y 14 países de América Latina y el Caribe anunciaron el martes, en la sede de la ONU en Nueva York, la primera acción conjunta para sancionar colectivamente a 24 grupos de crimen organizado de la región, a los que calificaron de "una amenaza inmediata y compartida". El comunicado del bloque indicó que los firmantes declararon su intención de imponer "el congelamiento de activos; restricciones migratorias y de visado para los miembros, asociados y simpatizantes de dichas organizaciones; y responsabilidad penal para las personas que, a sabiendas, proporcionen apoyo material, incluido el apoyo logístico, a esas organizaciones".
Entre los grupos señalados figuran la Mara Salvatrucha salvadoreña, el Tren de Aragua venezolano, los principales cárteles mexicanos, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y disidencias de las FARC en Colombia, el Primeiro Comando da Capital y el Comando Vermelho brasileños, y Sendero Luminoso en Perú, según Infobae.
Los firmantes anunciaron además que solicitarán formalmente al Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos que active el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), firmado en 1947.
Durante la última década, Chile pasó de ser uno de los países más estables de Latinoamérica a convertirse en el teatro de operaciones de múltiples organizaciones criminales transnacionales, por lo que combatirlo se ha transformado en una de las principales prioridades del país, de acuerdo con la información oficial.










Comentarios
Comparte tu opinión de manera respetuosa.
Inicia sesión para dejar un comentario.