Una emblemática mansión neoyorquina de la Gilded Age, ligada a la moda y a disputas legales de dos hermanas octogenarias, fue finalmente vendida por $34.5 millones tras una batalla judicial de seis años.
Dos hermanas de ochenta y tantos años, Marianne y Peggy Nestor, perdieron su casa en Manhattan. La lujosa propiedad, valorada en $34.5 millones, fue vendida el 17 de marzo de 2026, culminando una década de pleitos y una deuda que superaba los $30 millones.
Según la investigación publicada por Business Insider, esta venta pone fin a una de las batallas legales más prolongadas y complejas en el sector inmobiliario de lujo neoyorquino, marcando el fin de una era para las hermanas Nestor, quienes se habían auto-representado en al menos tres tribunales diferentes durante años de litigio.
La Resistencia Inquebrantable de las Hermanas Nestor por 6 Largos Años
La historia de la mansión comienza en 1984 cuando las hermanas Marianne y Peggy Nestor la adquirieron. Este inmueble, construido en 1901 durante la opulenta "Gilded Age" de Nueva York, representa más de 120 años de historia arquitectónica. Sin embargo, en los últimos seis años, la propiedad fue el epicentro de una feroz contienda legal. Los acreedores iniciaron acciones judiciales para cobrar millones de dólares en hipotecas y gravámenes. A pesar de los esfuerzos del fideicomisario de bancarrota, Albert Togut, quien describió la situación como "miserablemente difícil", las hermanas Nestor, en sus 80 años, se negaron rotundamente a ceder, presentando "apelaciones y objeciones frívolas" que extendieron el proceso por años.
¿Por Qué una Mansión de Lujo Terminó en una Disputa Millonaria?
El entramado de deudas que envolvía la residencia se había vuelto insostenible. Seis años atrás, el inmueble, que Oleg Cassini, el fallecido esposo de Marianne, usó como estudio de diseño, acumulaba gravámenes por una suma superior a los $30 millones. Peggy Nestor, quien según sus propias declaraciones juradas se había convertido en la única propietaria, intentó frenar la venta en la corte estatal de Nueva York declarándose en bancarrota federal hace casi cuatro años. Esta maniobra legal, lejos de proteger la propiedad, solo prolongó lo inevitable, sumando más costos y complejidades a un caso que ya llevaba años desarrollándose.
El Legado de Oleg Cassini: Un Vínculo con la Primera Dama Jacqueline Kennedy
Marianne Nestor es la viuda del icónico diseñador de moda Oleg Cassini, quien es ampliamente reconocido por haber creado el distintivo "look" de Jacqueline Kennedy como Primera Dama en la década de 1960. Cassini utilizó esta misma mansión como su estudio principal y showroom hasta su fallecimiento, el 17 de marzo de 2006. Curiosamente, la venta de la propiedad se concretó exactamente veinte años después de su muerte, el mismo 17 de marzo de 2026, añadiendo un matiz sombrío y simbólico a la clausura de este capítulo.
¿Qué Argumentos Esgrimieron las Hermanas para Retrasar lo Inevitable?
Durante los procedimientos, las hermanas Nestor insistieron en que el inmueble era "renta-estabilizada" y que, además, ellas seguían siendo propietarias al 50-50, a pesar de las declaraciones juradas de Peggy. Estas afirmaciones fueron reiteradamente desestimadas por el juez. Hace dos años, la situación escaló a tal punto que fueron desalojadas por la fuerza por alguaciles de EE. UU., después de que el juez de bancarrota dictaminara su negativa a permitir el acceso al fideicomisario, a sus abogados y a los agentes inmobiliarios designados por la corte. Marianne, al enterarse de la venta, no dudó en acusar de "corruptos" al juez y a Togut, prometiendo "demandar a todo el mundo".
Los Fríos Números de la Transacción: $32 Millones Netos que No Cubren Todas las Deudas
La mansión fue finalmente vendida a una LLC cuyo propietario permanece anónimo, una práctica común en el mercado inmobiliario de alto valor de Nueva York que ofrece privacidad a los compradores. Tras deducir impuestos y una considerable comisión de $1.4 millones para los corredores, además de otros gastos de cierre, el monto neto de la venta ascendió a $32 millones. Lamentablemente, esta cifra, aunque millonaria, se reveló insuficiente para cubrir la década de acumuladas deudas y los intereses asociados a la propiedad. La acumulación de gravámenes, intereses y costos legales durante los más de diez años de litigio superó con creces lo recuperado.
La Batalla Legal Continúa en Tres Instancias Judiciales Simultáneas
A pesar de la venta, la pugna legal no ha cesado. Las hermanas Nestor mantienen activas tres causas adicionales en tribunales federales y estatales de Manhattan. En estos procesos, cuestionan la autoridad del fideicomisario Togut y su nombramiento, y lo acusan a él, junto a un antiguo abogado de Peggy, de conducta impropia. El abogado de la firma de Togut se abstuvo de comentar sobre el cierre de la venta, señalando que los litigios pendientes aún están en curso.
¿Qué Futuro Les Espera a las Hermanas con Otra Mansión en la Mira Judicial?
El paradero actual de las hermanas, desde su desalojo hace dos años, es incierto. Sin embargo, tienen acceso a otra mansión de $5 millones con 7 dormitorios y 9,800 pies cuadrados en Norwalk, Connecticut, que Peggy compró en 2021. Lamentablemente, el juez de bancarrota ordenó que esta segunda propiedad también sea vendida, tras descubrir un intento de transferencia fraudulenta por $1. Este giro final augura un nuevo y amargo capítulo en la ya prolongada saga judicial de las hermanas Nestor.
Crédito de imagen: Business Insider







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