En un contexto de creciente presión sobre el sistema energético nacional, el Gobierno anunció la inyección de más de S/500 millones a Petroperú, con el objetivo de asegurar su operatividad y evitar una eventual paralización de actividades. La medida fue confirmada por el ministro de Energía y Minas, Ángelo Alfaro, quien señaló que el financiamiento permitirá cubrir necesidades urgentes como la compra de combustibles y el pago de deudas de corto plazo.
El anuncio representa un giro en la postura del Ejecutivo frente a la situación de la empresa estatal, que en las últimas semanas ha enfrentado dificultades financieras y operativas. La decisión se da en medio de un escenario complejo, marcado por la reciente crisis de abastecimiento de combustibles, originada por la rotura del ducto de Camisea y el incremento de los precios internacionales del petróleo.
“Se trata de un financiamiento momentáneo para darle operatividad a Petroperú, que se encuentra en una situación crítica. La prioridad es evitar que se detenga”, explicó el titular del Minem, subrayando el carácter urgente de la intervención estatal.
La situación financiera de Petroperú ya había comenzado a reflejarse en su nivel de producción. La refinería de Talara, considerada una de las más modernas del país, operaba por debajo de su capacidad instalada —95.000 barriles diarios—, con una producción inferior a los 65.000 barriles, debido a restricciones presupuestales y obligaciones financieras.
Con la inyección anunciada, el Ejecutivo busca reactivar la compra de insumos, recuperar niveles de producción y garantizar el abastecimiento de combustibles en el mercado nacional, contribuyendo además a mitigar la presión de precios frente al sector privado.
No obstante, especialistas advierten que el monto aprobado tendría un alcance limitado, estimado en aproximadamente tres meses de sostenimiento operativo, lo que evidencia la necesidad de medidas adicionales para asegurar la viabilidad de la empresa en el mediano y largo plazo.
El respaldo financiero fue definido tras una reunión de la Junta General de Accionistas de Petroperú, integrada por el Ministerio de Energía y Minas y el Ministerio de Economía y Finanzas, donde se coincidió en la necesidad de recuperar el rol estratégico de la petrolera en el mercado energético nacional.
El ministro Ángelo Alfaro fue enfático al señalar que la intervención estatal responde a un riesgo mayor que trasciende a la propia empresa. “No podemos dejar que Petroperú fracase, porque sino fracasa todo el país”, afirmó, al advertir sobre las consecuencias económicas y energéticas que implicaría un colapso de la compañía.
El titular del Minem destacó que Petroperú enfrenta una elevada carga de deuda y que la inacción podría generar impactos negativos en futuros gobiernos y en la estabilidad del sistema energético. En ese sentido, indicó que el financiamiento forma parte de un proceso de reestructuración que será acompañado por un nuevo directorio y medidas orientadas a fortalecer la gestión de la empresa.
El anuncio se produjo en una jornada marcada por cambios en el Ejecutivo, incluyendo la renuncia de la entonces jefa del gabinete ministerial, Denisse Miralles, y la designación de nuevas autoridades en sectores clave como el Ministerio de Economía, ahora liderado por Rodolfo Acuña.







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