La autopsia de Jeffrey Epstein desata un nuevo giro: la doctora que la realizó finalmente ratificó el suicidio, aunque al inicio tenía serias dudas que alimentaron casi cinco años de teorías conspirativas.
Una pieza clave en el rompecabezas de la muerte de Jeffrey Epstein, el financiero implicado en un escándalo de tráfico sexual que conmocionó al mundo, finalmente rompe su silencio. La médica forense Kristin Roman, quien realizó la autopsia en 2019, explicó por qué su determinación inicial, clasificada como "pendiente", se transformó meses después en "suicidio", una decisión que tardó casi cuatro años en hacerse pública con su justificación, manteniendo vivo un debate de más de 7 años.
Según la investigación publicada por Business Insider, la declaración bajo juramento de la Dra. Roman, contenida en los archivos de Epstein desclasificados recientemente, ofrece una mirada sin precedentes a los días posteriores al hallazgo del cuerpo del magnate, arrojando luz sobre un caso que sigue generando más de mil quinientas teorías conspirativas a nivel mundial.
El Giro Inesperado: Doctora Roman Cambia su Veredicto Tras 15 Días
La mañana del 10 de agosto de 2019, el mundo despertó con la noticia de la muerte de Jeffrey Epstein en su celda de una prisión de Manhattan, Nueva York, mientras esperaba un juicio por cargos explosivos de tráfico sexual de menores. Al día siguiente, 11 de agosto, la Dra. Kristin Roman, una experimentada médica forense de la ciudad de Nueva York, realizó la autopsia. Su dictamen inicial en el certificado de defunción no fue "homicidio" ni "suicidio", sino "pendiente de estudios", una clasificación que, según muchos expertos, avivó las llamas de la especulación. Sin embargo, cinco días después, el 16 de agosto de 2019, Barbara Sampson, la jefa de medicina forense de Nueva York y superior de Roman, dictaminó oficialmente que Epstein había muerto por suicidio. Esta decisión generó una ola de críticas, ya que Sampson no estuvo presente en la autopsia, y la justificación de Roman para su cambio de postura no se conoció hasta casi cuatro años después, en mayo de 2022, durante una entrevista jurada para la investigación del Departamento de Justicia.
¿Por Qué el Silencio y la Ambivalencia Inicial Alimentaron Tantas Conspiraciones?
La ambigüedad inicial de la Dra. Roman y la posterior declaración de Michael Baden, un patólogo forense contratado por la familia de Epstein que sostenía la teoría del homicidio, fueron el caldo de cultivo perfecto para las teorías conspirativas. Epstein, un multimillonario con una red de contactos que incluía a figuras de la élite política y empresarial, se convirtió en el epicentro de un sinfín de especulaciones sobre un posible encubrimiento de alto nivel. La sociedad estadounidense, y global, seguía de cerca cada detalle, con millones de personas creyendo que su muerte no era lo que parecía. La tardanza de casi 1500 días en conocer la versión completa de Roman, y la falta de transparencia en los primeros momentos, solo fortalecieron la creencia popular de que había algo más que ocultar detrás de la pared de la prisión.
Un Testimonio Bajo Juramento Revela los Detalles de la Controversia
El transcripto de la entrevista de la Dra. Roman, hecho público este año gracias a la "Ley de Transparencia de los Archivos Epstein", ofrece detalles cruciales. Roman explicó que su cautela inicial se debía a la necesidad de ser "minuciosa", especialmente dado el perfil de Epstein. "Si hubiera sido una persona de menor perfil a la que no hubiera gente queriendo matar, probablemente lo habría llamado ahorcamiento el mismo día de la autopsia", admitió. Esta revelación subraya la presión inmensa que rodeaba el caso, un factor que sin duda influyó en la lentitud para emitir un veredicto definitivo. La Dra. Roman afirmó haber recibido docenas de llamadas de medios de comunicación en los primeros 30 días, las cuales evadió rigurosamente.
¿Son Realmente Compatibles las Fracturas en el Cuello con un Suicidio por Ahorcamiento?
Uno de los puntos más controvertidos fue la presencia de tres fracturas en el cuello de Epstein. Michael Baden, con más de 25 años de experiencia como médico forense en Nueva York y décadas en una comisión que supervisa muertes en prisiones, insistió en que estas fracturas eran más consistentes con un estrangulamiento homicida que con un ahorcamiento suicida. Baden declaró a Business Insider que nunca había visto tres fracturas en un caso de suicidio por ahorcamiento. Sin embargo, Roman, bajo juramento, fue categórica: "Fue bastante claro". Explicó que el hueso hioides se fracturó en "la punta", donde se habría presionado contra su columna vertebral, y no cerca de las articulaciones, donde se esperaría una fractura por "estrangulación homicida con presión no sostenida". El cartílago tiroides también mostró fracturas compatibles con la presión del hioides, no con una compresión manual irregular, defendió Roman con su conocimiento médico de más de 15 años de experiencia.
La Desaparición del Lazo Clave: Un Detalle Técnico que Resuena en la Investigación
El día que el cuerpo de Epstein llegó a la oficina del médico forense, lo acompañaba un lazo, encontrado por los oficiales de la cárcel y hecho con una sábana. Sin embargo, Baden afirmó no haber visto este lazo durante la autopsia, aunque luego vio fotos, así como imágenes de otros lazos en el suelo de la celda. Sostuvo que las marcas de ligadura en el cuello de Epstein no coincidían con las que esperaría ver si se hubieran usado esos lazos. Roman, por su parte, reconoció no estar "tan convencida como le gustaría" sobre qué lazo se usó, pero enfatizó que esto no alteró su conclusión de suicidio. De hecho, en su entrevista, se le mostraron fotos de dos posibles lazos de sábanas rasgadas que ella nunca había visto. "Cualquiera de estos, en términos de su forma, podría haber causado las marcas en el Sr. Epstein", dijo, señalando que el segundo "parece un candidato más probable".
Un Debate Que se Extiende por Casi 5 Años y Sigue Generando Dudas
La divulgación de la entrevista de Roman, casi 55 meses después de la muerte de Epstein, no ha logrado apaciguar el escepticismo. Mark Epstein, hermano del fallecido, tras revisar la transcripción, continúa convencido de que su hermano fue asesinado. "O están mintiendo, o son incompetentes, o están equivocados", sentenció. Este caso, que ha involucrado a decenas de testigos, cientos de documentos desclasificados y un interés público sostenido durante casi media década, demuestra que, a pesar de las explicaciones oficiales, el misterio alrededor de la muerte de Jeffrey Epstein sigue siendo una herida abierta en la credibilidad de las instituciones y la justicia.
¿Podrán Estas Nuevas Revelaciones Finalmente Cerrar el Capítulo de la Conspiración y la Impunidad?
La complejidad del caso Epstein, con sus intrincados detalles forenses, las presiones políticas y mediáticas, y la sombra de un círculo de poder intocable, hace que cada nueva pieza de información sea analizada bajo una lupa implacable. La explicación de la Dra. Roman, aunque exhaustiva y bajo juramento, se suma a una narrativa ya plagada de desconfianza pública. Con el hermano de Epstein y otros 1500 escépticos aún firmes en su creencia de homicidio, la pregunta que persiste es si alguna revelación, por contundente que sea, podrá alguna vez disipar completamente las dudas sobre lo que realmente sucedió esa fatídica noche de agosto en 2019, o si este expediente quedará sellado como uno de los grandes misterios de la justicia moderna.
Crédito de imagen: Fuente externa







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