Las empresas europeas que quieran mantener sus datos bajo control deberían entrenar modelos de inteligencia artificial abiertos con información propia en lugar de recurrir a una API cerrada suministrada por un proveedor externo. Esa es la tesis que Joe Tsai, presidente y cofundador de Alibaba, expuso en el evento Wave, celebrado en Italia, según recogió el medio SCMP.
Tsai fue más lejos: a su juicio, el código abierto es la única vía para que Europa alcance la independencia tecnológica. Según su planteamiento, las empresas chinas de IA comparten su innovación y sus avances, mientras que los laboratorios de Estados Unidos no lo hacen.
Una propuesta técnica: descargar, ejecutar y afinar
La propuesta del directivo consiste en descargar los pesos de un modelo abierto, ejecutarlo en la infraestructura propia de la empresa y entrenarlo con datos internos, de modo que la información sensible no salga de la organización. Es un proceso de ajuste fino (fine tuning) sobre un modelo ya publicado.
Alibaba publicó los pesos de Qwen3.8 en agosto. Su versión más grande tiene 2,4 billones de parámetros y unos 95.000 millones activos por token, lo que exige una infraestructura considerable para ejecutarla. Para la mayoría de empresas resultaría más realista la versión pequeña, Qwen3.8-27B, que permite uso comercial, modificación y redistribución bajo licencia Apache 2.0.
El contexto: Europa depende de EEUU y China
El debate sobre la soberanía tecnológica europea no es nuevo. Arthur Mensch, CEO de Mistral, advirtió que Europa tiene dos años de margen para montar su propia infraestructura de IA. Pese a los esfuerzos de la administración europea y de su ecosistema empresarial, la región sigue dependiendo de tecnología de Estados Unidos y China.
Un episodio ilustró ese riesgo: el bloqueo internacional a los modelos más potentes de Anthropic por parte de Estados Unidos en verano demostró que un gobierno puede cerrar el grifo a demanda. Desde entonces, compañías como Siemens o Renault combinan modelos de distintos orígenes como medida de precaución.
El problema de fondo es de capacidad. China y Estados Unidos controlan en torno al 90 % de la infraestructura mundial de computación para IA, según la información difundida, de modo que a Europa le faltan recursos incluso si quisiera desarrollar modelos propios.
Bruselas y el open source: quién lidera
El pasado 3 de junio Bruselas presentó un paquete de medidas para reducir su dependencia tecnológica externa. Incluye una inyección económica para acelerar la construcción de centros de datos, inteligencia artificial y semiconductores, y coloca el código abierto como alternativa.
En el terreno del open source, un informe de Mozilla de septiembre, recogido por Tom's Hardware, señaló que China lleva la voz cantante en modelos abiertos. Ese dato encaja con la advertencia de que adoptar modelos abiertos chinos supone cambiar de dependencia, no eliminarla.
Un interlocutor con intereses propios
Tsai no es un observador neutral. Alibaba está detrás del modelo abierto Qwen, presentó hace unas semanas el chip Zhenwu V900 —cuya producción comenzará en 2027— y anunció modelos futuros. La apertura de la compañía llegó con Qwen3.8, después de que rivales chinos como Moonshot o DeepSeek ya publicaran modelos abiertos de gran tamaño.
Los modelos abiertos ofrecen ventajas de control y flexibilidad frente a los cerrados, pero si son de origen chino trasladan la dependencia de un tercero a otro que también puede cambiar licencias o reservarse sus mejores versiones. Es un paliativo, no una solución al déficit europeo de capacidad y de modelos propios a la altura.










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