Las redes de narcotráfico que envían droga desde América Latina a Europa recurren cada vez más a personas sin experiencia previa en el transporte de estupefacientes, según un estudio de la Organización de Estados Americanos (OEA) difundido este jueves. El informe, titulado Correos Humanos de Drogas. Fortalecimiento de Capacidades Institucionales, se basa en entrevistas a más de 400 personas encarceladas en países de origen y destino.
El dato central del estudio es que el 87% de las 'mulas' ingresaba por primera vez a prisión, mientras que el 85,9% no había transportado drogas con anterioridad. Para Antonio Lomba, jefe de la Unidad de Fortalecimiento Institucional de la Secretaría Ejecutiva de la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (SE-CICAD), el hallazgo rompe con el estereotipo del traficante habitual.
"Hemos encontrado que no son delincuentes de carrera"
El perfil descrito por la OEA se aleja del delincuente profesional: muchas de estas personas ocupan posiciones periféricas dentro de las organizaciones criminales y manejan información limitada sobre la red que las contrata. Solo un 44% de los entrevistados reconoció vínculos con la organización criminal.
"Son sustituibles, viajan solos, tienen poca información y asumen todo el riesgo"
Lomba añadió que, una vez detenidas, las redes criminales desaparecen y la persona debe asumir el costo del delito por sí misma. El estudio describe así un esquema en el que el eslabón más visible del transporte es también el más desprotegido.
Captación por círculos cercanos y necesidad económica
El estudio señala que las redes explotan vulnerabilidades sociales y económicas, y en muchos casos usan los propios círculos familiares para captar a las 'mulas'. Aproximadamente seis de cada diez entrevistados fueron reclutados por familiares o amigos, y el 14,3% de las mujeres decidió transportar droga tras ser convencida por su pareja.
El factor económico aparece como determinante. El 77% de las personas entrevistadas tenía hijos, padres o parejas que dependían de ellas; aunque contaban con alguna fuente de ingresos, sus recursos no alcanzaban para cubrir las necesidades del hogar. Según Lomba, los pagos por introducir droga ilegal en Europa equivalen a siete u ocho meses de salario. "El problema no es la falta total de recursos, sino que los recursos no les alcanza", explicó.
El informe también detalla que, una vez detenidas, las redes criminales desaparecen y la persona debe asumir el costo del delito por sí misma. "Son gente que se va, deja niños, personas mayores en casa y que dicen que regresan en dos días, y no vuelven en seis, siete años", indicó Lomba sobre las condenas de cárcel.
Pagos de hasta 9.000 dólares y una iniciación por coacción
De acuerdo con el estudio difundido por la OEA, el pago que reciben estas personas por viaje oscila entre 6.000 y 9.000 dólares, monto que aceptan llevar en sus maletas o en su cuerpo, principalmente cocaína, en vuelos directos o mediante escalas. Lomba precisó además que una de cada cinco personas entró en este tipo de ciclo por coacción o por influencia, y no por pertenecer a una estructura profesional del narcotráfico.
El informe, realizado en los últimos dos años por la CICAD, se basa en entrevistas a 386 personas de nacionalidades de países de América Latina y el Caribe, y también de otras regiones. Los autores lo presentan como el primero de este tipo. Las organizaciones criminales pagan en un 70% de los casos todos los gastos del viaje, pero cuando se produce la detención desaparecen y el correo humano queda solo para asumir las consecuencias.
El estudio también distingue por género: las mujeres se convierten en 'mulas' a instancias de su pareja en el 14% de los casos, un porcentaje muy superior al de los hombres (0,7%). Para ambos, sin embargo, el principal vector de iniciación son las amistades, con el 61% de los casos.
Rutas, métodos y países de origen
Colombia y Perú figuran entre los principales países de origen identificados en la investigación, aunque las organizaciones también emplean a ciudadanos de otras naciones latinoamericanas. La cocaína en polvo es la sustancia más transportada, generalmente en un solo tipo de droga por viaje.
Las modalidades de traslado más frecuentes fueron la carga aérea, con 25,8%, y el equipaje facturado, con 23,3%. En menor medida aparecen la ingesta (10,3%), el equipaje de mano (9,2%) y la droga adherida al cuerpo (8,3%).
El proyecto de la OEA busca fortalecer la capacidad institucional mediante capacitaciones y acciones de sensibilización, como foros de discusión en las áreas de identificación, detención y procesamiento de los correos humanos de drogas.
"Para construir una política criminal efectiva frente al narcotráfico, primero tenemos que comprender mejor a quién estamos investigando y qué lugar ocupan estas personas dentro de las organizaciones criminales"
La cita corresponde a Sol Purita, otra de las autoras del informe. El estudio no precisa qué medidas adoptarán los países de la región a partir de sus conclusiones ni establece plazos para la aplicación de sus recomendaciones.










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