En medio de escenas de profundo dolor, familiares, amigos y vecinos dieron el último adiós a Luz María Cachique Céspedes, de 26 años, joven madre que fue asesinada presuntamente por su expareja, en un hecho que ha conmocionado a la población de Tingo María y ha reavivado el debate sobre la violencia contra la mujer.
Sus restos fueron sepultados en el Cementerio Jardines de la Paz de Tingo María, luego de ser velados en su vivienda del asentamiento humano Tito Jaime, donde decenas de personas acudieron para acompañar a la familia en uno de los momentos más difíciles. Entre lágrimas, abrazos y pedidos de justicia, sus seres queridos despidieron a una mujer recordada como madre, hija, familiar y vecina.
Durante el sepelio, el dolor se mezcló con la indignación. Familiares de la víctima exigieron que el crimen no quede impune y pidieron a las autoridades intensificar la búsqueda de Abelardo Caballero Ospino, de 30 años, expareja de Luz María y principal sospechoso del ataque. Según la información preliminar, la joven perdió la vida tras ser atacada con un cuchillo, en circunstancias que aún son materia de investigación.
El caso ha generado consternación entre los vecinos del sector, quienes lamentaron que una nueva mujer pierda la vida a manos de alguien que alguna vez formó parte de su entorno cercano. La muerte de Luz María deja una profunda herida en su familia y, sobre todo, en quienes hoy deben enfrentar su ausencia.
Mientras tanto, agentes del Departamento de Investigación Criminal de Leoncio Prado continúan realizando operativos para ubicar y capturar a Caballero Ospino, quien permanece prófugo. Las diligencias buscan esclarecer cómo ocurrió el crimen, determinar la responsabilidad penal del investigado y reunir los elementos necesarios para sustentar el caso ante el Ministerio Público.
La despedida de Luz María estuvo marcada por el clamor de justicia. Sus familiares pidieron que la búsqueda del sospechoso no se detenga y que se garantice una investigación firme, rápida y transparente.
Este nuevo hecho de violencia enluta a Tingo María y recuerda la urgencia de fortalecer los mecanismos de prevención, atención y protección frente a casos de violencia familiar y de género. Para la familia de Luz María, hoy solo queda una exigencia: que el responsable sea ubicado, capturado y sancionado conforme a la ley.








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