Una niña de nueve años, identificada como N.Q.P., dejó atrás las canchas de fútbol y su sueño de vestir la camiseta de la selección para ingresar de emergencia a un hospital de EsSalud en Cusco, tras sufrir hemorragias digestivas recurrentes. Los médicos le detectaron un tumor de 12 centímetros en el páncreas, que además le había provocado una severa anemia, con niveles de hemoglobina de 5 gramos por decilitro, cuando el valor mínimo para su edad es de 11.0 g/dl.
Cirugía de alta complejidad
La menor, originaria de Apurímac, fue atendida en el Hospital Nacional Adolfo Guevara Velasco de EsSalud Cusco, donde un equipo médico asumió el reto de extirpar la anomalía por completo y sin complicaciones. La lesión correspondía a un tumor de Frantz, una enfermedad poco frecuente que se presenta principalmente en mujeres jóvenes y que es excepcional en niñas menores de 10 años.
La masa se ubicaba cerca de importantes vasos sanguíneos, lo que hacía especialmente delicada la intervención. Los especialistas realizaron la denominada cirugía de Whipple, un procedimiento abdominal de mayor complejidad que consiste en retirar la parte afectada del páncreas y otras estructuras cercanas, para luego reconstruir el sistema digestivo.
“Fue un caso bastante complejo por la edad de la paciente, la ubicación del tumor en la cabeza del páncreas y su tamaño. Sin embargo, se logró realizar la resección sin problemas”, explicó Steven Linares Yanqui, cirujano oncólogo de EsSalud Cusco.
El doctor señaló que la cabeza del páncreas se encuentra próxima a arterias y venas importantes, por lo que la intervención requirió una planificación minuciosa y el trabajo coordinado de un equipo especializado.
Alta médica y recuperación
Tras la operación, la niña permaneció bajo vigilancia de los equipos de hospitalización y de la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos. Su evolución fue tan favorable que nueve días después de la cirugía recibió el alta médica. Ya podía alimentarse y continuó sus controles de manera ambulatoria hasta reincorporarse a sus actividades habituales.
Para Ida Parejas Guerrero, madre de la menor, aquellos días estuvieron marcados por el temor.
“Como madre, me sentí muy triste y toda mi familia estaba muy preocupada. La operación era muy riesgosa”, recordó.
Hoy, ese temor se transformó en gratitud. La madre está muy agradecida con el doctor y con todo el personal de EsSalud. “Desde el principio hasta el final me atendieron muy bien”, resaltó.
Vuelta a las canchas
Tras esta odisea, la niña quedó lista para volver a las canchas y mantiene intacto su sueño de llegar algún día a la selección nacional. La historia de esta valiente niña apurimeña, que no tuvo que viajar hasta Arequipa o Lima, refleja el trabajo especializado y coordinado de los profesionales de EsSalud Cusco, quienes realizaron con éxito una cirugía de alta complejidad y le devolvieron a esta pequeña la posibilidad de vivir sin ningún otro peligro y seguir jugando y soñando.










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