La Universidad Nacional Daniel Alomía Robles inicia una nueva etapa tras obtener el licenciamiento de Sunedu en octubre del año pasado. Guadalupe Ramírez, presidenta de la comisión organizadora, destacó que este reconocimiento representa un avance significativo, pero advirtió que la universidad aún debe ordenar sus documentos normativos, activar áreas internas y resolver una necesidad crítica: espacio e infraestructura.
Ramírez explicó que la universidad trabaja en mejorar sus procesos, optimizar el sistema de trámite documentario e implementar áreas contempladas en la normativa que aún no funcionan plenamente. Indicó que cada proyecto debe pasar por instrumentos como planes de implementación, sistemas de control interno y otros procedimientos que implican costos, presupuesto y trabajo especializado.
El problema más urgente, sin embargo, es el presupuesto y la infraestructura. La presidenta de la comisión señaló que la UNDAR cuenta con un presupuesto “muy bajo” y requiere laboratorios, centros de grabación de alta calidad y espacios donde estudiantes y docentes puedan registrar la riqueza del patrimonio musical de Huánuco.
Ramírez indicó que la universidad dispone de un local propio donde funciona la sede académica, ubicado en el jirón General Prado, pero reconoció que el espacio es limitado. Explicó que allí no podrán desarrollarse los cinco años de estudios de las dos carreras actuales, por lo que la institución busca un terreno para proyectar una ciudad universitaria dedicada a la música, la educación musical y el arte.
La UNDAR aspira a contar con un terreno de una o dos hectáreas. La funcionaria señaló que el Ministerio de Economía y Finanzas exige condiciones mínimas: acceso a energía eléctrica, agua, desagüe, saneamiento básico, ubicación en zona urbana o de expansión urbana y una pendiente menor a cinco grados.
Ramírez comentó que algunas comunidades han ofrecido terrenos de buena fe, pero que los espacios son pequeños y apenas permitirían construir uno o dos módulos. La otra alternativa sería comprar un terreno, por lo que hizo un llamado a los propietarios de Huánuco para que ofrezcan predios a precios accesibles, de modo que la inversión pública pueda destinarse principalmente a infraestructura y no a la adquisición del suelo.
La presidenta de la comisión también planteó que el Gobierno Regional debería ser el primer aliado de la universidad. Mencionó que trabajan en un proyecto conjunto para otorgar reconocimiento nacional e internacional a Daniel Alomía Robles, huanuqueño y autor de la zarzuela vinculada a “El Cóndor Pasa”.
En ese marco, la UNDAR busca presupuesto para restaurar el mausoleo de Daniel Alomía Robles, crear una biblioteca especializada sobre su obra e incorporar tecnología que convierta ese espacio no solo en un lugar de memoria, sino también en un atractivo turístico y cultural.
Ramírez indicó que ya existen cuatro proyectos de investigación de gran escala, uno de ellos orientado a recuperar el acervo musical de pueblos, distritos, provincias y comunidades de Huánuco. También informó que enviaron documentos a los alcaldes de Amarilis, Pillco Marca, Cayrán, la Municipalidad Provincial de Huánuco y el Gobierno Regional.
Según Ramírez, la Municipalidad Provincial mostró interés, aunque no dispone de terrenos de la magnitud requerida y ofreció explorar opciones a través de la Beneficencia. En cuanto al Gobierno Regional, la funcionaria señaló que se intentaron reuniones, pero no se concretaron.
El futuro de la UNDAR depende ahora de convertir el licenciamiento en consolidación institucional. Sin terreno, laboratorios ni presupuesto suficiente, la universidad corre el riesgo de crecer en matrícula y ambición cultural sin contar con el espacio físico que ese crecimiento demanda.










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