El riesgo de un nuevo colapso en el canal de aducción de Pucuchinche profundizó la crisis del agua en Huánuco, luego de que vecinos del sector advirtieran que un tramo de aproximadamente 5 metros presenta filtraciones críticas cerca de la línea que conduce el recurso hacia la planta de tratamiento metropolitana. Según los residentes, Seda Huánuco solo colocó mallas y plásticos, pese a que el terreno permanece debilitado desde trabajos inconclusos registrados en 2023.
Los pobladores señalaron que la empresa calificó el canal como “obsoleto” y sostuvo que existe un convenio con el Gobierno Regional de Huánuco para trasladar la línea de conducción hacia el cauce del río. Sin embargo, los afectados indicaron que ese proyecto no tiene plazos definidos y que la ciudad queda expuesta a una nueva interrupción del servicio si la estructura vuelve a ceder.
El conflicto se arrastra desde 2023, cuando una contratista de Seda Huánuco dejó inconclusas labores de limpieza que, según los vecinos, provocaron la caída de un muro de contención sobre una vivienda. Los afectados afirmaron que recibieron S/ 12,000 como indemnización, pero que el compromiso de reconstruir la defensa ribereña entre 2024 y 2026 no fue cumplido.
Vecinos intentan reparar por su cuenta
Ante la falta de intervención, los pobladores de Pucuchinche sostuvieron que intentaron levantar el muro con recursos propios, pero la Municipalidad Provincial de Huánuco paralizó los trabajos. Según los portavoces del sector, la comuna exige una autorización formal de Seda Huánuco, mientras la empresa se niega a emitirla porque afirma que ya no realizará obras civiles en esa zona.
Como alternativa, los vecinos indicaron que la prestadora les entregó un expediente técnico de 2 tomos y cerca de 4,000 folios para que asuman la reconstrucción bajo sus propios costos. La exigencia, según los afectados, ocurre a unos 500 metros del reciente colapso en El Platanal, donde fallas similares ya afectaron el abastecimiento de agua potable en la capital regional.
La crisis también expone una paradoja social: aunque por Pucuchinche atraviesa una de las principales líneas de conducción de agua para Huánuco, sus habitantes afirmaron que no cuentan con agua potable domiciliaria. Según los vecinos, dependen de una JASS que distribuye agua turbia y sin tratamiento, mientras la EPS estatal no brinda asistencia técnica suficiente.
El caso queda ahora en manos de la Municipalidad Provincial, Seda Huánuco y el Gobierno Regional, que deberán definir si autorizan la reparación comunal, reconstruyen la defensa ribereña o aceleran el traslado de la línea de conducción. La pregunta pendiente es si esa decisión llegará antes de que otra filtración convierta el riesgo anunciado en una nueva emergencia para toda la ciudad.










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