Informe de Hildebrandt en sus trece sostiene que el Ejecutivo sabía del fenómeno desde fines de 2025; hasta febrero de 2026 se reportan 52 fallecidos y más de 500 hectáreas afectadas
El gobierno de José Jerí conocía desde noviembre de 2025 que el fenómeno de El Niño Costero 2026 se gestaba con fuerza, pero decidió no activar el estado de alerta para evitar “alarmar a la población”, según reveló la revista Hildebrandt en sus trece. Hasta el 27 de febrero de 2026, las lluvias han dejado 52 personas fallecidas, más de 500 hectáreas de cultivos dañadas y centenares de kilómetros de vías afectadas en al menos 5 regiones del país.
De acuerdo con el reportaje firmado por Ricardo Velazco, el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) advirtió desde noviembre pasado sobre la formación del fenómeno. La Comisión Multisectorial del Enfen —integrada por el Imarpe, el Instituto Geofísico del Perú (IGP), la Autoridad Nacional del Agua (ANA) y el Indeci— evaluó la información, pero optó por no activar el protocolo de “vigilancia”.
Según consigna la publicación, recién el 16 de enero de 2026 se activó el estado de “vigilancia” y el 15 de febrero se elevó a “estado de alerta”. Dos días después, el 17 de febrero, comenzaron precipitaciones que alcanzaron 150 milímetros en apenas 2 horas en algunas zonas, una intensidad que, según especialistas citados por la revista, supera los promedios históricos para esta temporada.
Decisión política bajo cuestionamiento
La revista señala que el Ejecutivo descartó declarar alerta temprana pese a contar con “datos técnicos muy precisos”. Un funcionario citado por el medio sostuvo que el gobierno “no quería levantar mucha polvareda”, en referencia a la posibilidad de generar alarma pública en pleno inicio del año fiscal 2026.
Abraham Levy, especialista en recursos hídricos citado en el reportaje, advirtió que la temperatura del mar había aumentado en las semanas previas, lo que favorecía mayor evaporación y, por tanto, incremento de precipitaciones. Levy sostuvo que el Niño Costero “está creciendo rápido”, mientras que el exministro de Defensa Luis Arroyo, mencionado en la publicación, se habría opuesto a elevar el nivel de alerta en noviembre.
En Arequipa, una de las regiones más golpeadas, el desborde de la quebrada de Chullo dejó al menos 4 fallecidos, entre ellos Alexander Ordóñez, de 41 años, y su hijo de 14. El Indeci reportó 4.231 personas afectadas, 103 viviendas destruidas, 1.229 casas con daños, 125 kilómetros de carreteras comprometidas y 38 centros de salud impactados tras las lluvias del 19 y 22 de febrero.
Impacto en regiones y antecedentes
En Tumbes, el desborde del río dejó 300 hectáreas de platanales destruidas en la zona de Cerro Blanco, mientras que en Caravelí y Caylloma (Arequipa) se registraron daños en infraestructura vial y agrícola. En Piura, el director regional del Senamhi, Jorge Carranza, advirtió que la llegada de ondas Kelvin podría intensificar las lluvias en las próximas semanas.
El reportaje recuerda que en el Niño Costero de 2017 también se registraron lluvias intensas, pero señala que en aquel episodio la precipitación alcanzó 30 milímetros por hora, frente a los 40 milímetros por hora reportados en algunos distritos durante febrero de 2026. Esa diferencia, según Guillermo Gutiérrez Paco, director del Senamhi en Arequipa, explica la magnitud de los desbordes recientes.
En el plano económico, los daños agrícolas superan las 500 hectáreas en cultivos diversos, mientras que los gobiernos locales han habilitado albergues temporales para al menos 200 damnificados en distritos como Máncora. El colapso del puente Baños Chimú, ocurrido el 18 de febrero tras varias horas de lluvia torrencial, dejó incomunicadas a poblaciones de La Libertad durante más de 24 horas.
El caso abre un frente político para el Ejecutivo en un año preelectoral. La decisión de no activar la alerta en noviembre de 2025 podría derivar en investigaciones legislativas sobre la actuación del Enfen y del Consejo de Ministros. Mientras las lluvias continúan en el norte y sur del país y los reportes del Senamhi anticipan nuevas precipitaciones en marzo, la pregunta que queda en el aire es si la advertencia ignorada terminará teniendo consecuencias políticas además de humanas.










Comentarios
Comparte tu opinión de manera respetuosa.
Inicia sesión para dejar un comentario.