Las lluvias y el deterioro de las carreteras han colocado a los agricultores de la provincia de Puerto Inca en una situación crítica. En el distrito de Honoria, productores agrícolas se han visto obligados a recorrer más de cinco kilómetros cargando sus propios productos para intentar trasladarlos hacia puntos donde puedan ser recogidos por vehículos o comercializados. Asimismo, tal como quedó registrado en videos, varios vehículos menores y mototaxis terminaron varados en medio del lodo, mientras otros fueron alcanzados y aplastados por huaicos, cuando intentaban trasladar sus productos hacia los mercados.
Imágenes difundidas en redes sociales evidencian el sacrificio que realizan los agricultores, quienes cargan sacos y canastas con sus cosechas sobre los hombros debido a que los camiones de transporte se encuentran paralizados y no pueden ingresar a las zonas de producción. La vía que debería facilitar el traslado de los productos se encuentra en pésimo estado tras las intensas lluvias, lo que ha vuelto prácticamente imposible el tránsito vehicular.
Esta situación ha generado preocupación entre los productores, quienes temen perder gran parte de su campaña agrícola. Muchos de los alimentos se encuentran almacenados o aglomerados en los centros de producción, sin poder llegar a los mercados donde normalmente se comercializan. La demora en el traslado incrementa el riesgo de que los productos se deterioren o se malogren antes de ser vendidos.
Los agricultores señalan que el mal estado de las carreteras no es un problema reciente, pero que la situación se ha agravado con las lluvias de las últimas semanas. Los tramos afectados presentan barro, huecos y zonas intransitables que impiden el ingreso de camiones y vehículos de carga, obligando a los productores a improvisar largas caminatas para sacar parte de sus cosechas.
Ante la paralización del transporte, los agricultores han optado por trasladar manualmente los productos hasta puntos donde todavía es posible acceder con vehículos. Sin embargo, esta solución representa un enorme esfuerzo físico y limita la cantidad de producción que puede movilizarse diariamente.
La situación también afecta directamente la economía de las familias que dependen de la agricultura. Muchos productores invirtieron durante meses en sus cultivos y ahora enfrentan la posibilidad de perderlos si no logran comercializarlos a tiempo. A ello se suma la incertidumbre por los costos adicionales de transporte y el desgaste físico que implica cargar los productos por largas distancias.
Los agricultores de la zona advierten que, si las vías no reciben atención urgente, las pérdidas económicas podrían ser significativas. La imposibilidad de transportar la producción no solo retrasa la venta, sino que también reduce la calidad de los alimentos que llegan al mercado.
Mientras tanto, los productos continúan acumulándose en los centros de producción, lo que incrementa el riesgo de que se malogren antes de ser comercializados. Para los agricultores, cada día de retraso representa un golpe directo a su economía familiar.
Frente a esta situación, los productores esperan que las autoridades puedan intervenir para mejorar el estado de las carreteras y restablecer el tránsito de los camiones de carga. De lo contrario, advierten que gran parte de la campaña agrícola podría perderse, afectando no solo a las familias productoras, sino también al abastecimiento de alimentos provenientes de esta zona de la región.







Comentarios
Comparte tu opinión de manera respetuosa.
Inicia sesión para dejar un comentario.