El proyecto de mejoramiento de la laguna Viña del Río quedó bajo debate técnico y ciudadano durante la sesión ordinaria del Concejo Provincial de Huánuco del 31 de julio. El Gobierno Regional defendió que la intervención cuenta con expediente concluido, recursos garantizados y un pronunciamiento ambiental favorable, mientras representantes profesionales y colectivos cuestionaron la infraestructura prevista, la falta de acceso al expediente y el proceso de socialización. El gobernador regional Antonio Pulgar afirmó que el proyecto forma parte de un convenio suscrito en 2024 que también comprende la Alameda de la República, el malecón Alomía Robles y su defensa ribereña. Según sostuvo, la obra busca incorporar la laguna a un circuito turístico de Huánuco y no debería detenerse por las denuncias presentadas ante el Ministerio Público o el Poder Judicial, cuya resolución —indicó— corresponde a esas instituciones. Pulgar aseguró que el expediente no contempla la tala de árboles y señaló que una geomembrana inicialmente incluida fue retirada a pedido de grupos ambientalistas. También informó que vecinos de la zona propusieron conformar un comité de gestión para supervisar la calidad de la ejecución y el uso de los recursos públicos. El equipo técnico expone sus sustentos Juan Carlos García, integrante del equipo técnico, explicó que el área presenta senderos informales, deterioro de veredas, fallas en los accesos de entrada y salida del agua, erosión en el borde y sedimentación del vaso. Precisó que se realizaron nueve calicatas y que el expediente considera conservar los 197 árboles identificados, aunque reconoció que durante la ejecución podrían presentarse situaciones de contingencia. El paisajista Gerardo Cano indicó que la propuesta mantiene los 197 árboles e incorpora 3.120 metros cuadrados de vegetación ornamental y 5.137 metros cuadrados de césped. El diseño plantea comunidades vegetales de distintos estratos, senderos continuos y espacios de descanso, con el propósito declarado de conectar el perímetro con la isla central. La propuesta arquitectónica presentada por el equipo incluye cuatro embarcaderos, puentes accesibles, rampas, escaleras, plazoletas, miradores, áreas para actividades culturales, un túnel de agua y espacios destinados a personas con discapacidad. También contempla una estructura de dos niveles en la isla, estanques, una cortina de agua, iluminación, caseta de vigilancia y monumentos vinculados a personajes y elementos de la identidad local. Pablo Luis Salgado Ceballo, especialista hidráulico, señaló que la Autoridad Nacional del Agua habría autorizado una captación máxima de 25 litros por segundo del río Higueras. Según sus cálculos, la laguna necesitaría 24,65 litros por segundo para mantener un recambio diario de aproximadamente 10%, reducir el estancamiento y compensar las pérdidas por evaporación e infiltración. Salgado sostuvo que los análisis encontraron contaminación biológica, principalmente durante el estiaje, y propuso un sistema compuesto por captación lateral, cámara de rejas, desarenador, cloración y un humedal con vegetación para tratar el agua antes de su ingreso. También indicó que el caudal máximo medido durante las pruebas alcanzó unos 40 litros por segundo. MINAM y certificación bajo controversia Jonathan Bonifacio Munguía, especialista ambiental del proyecto, afirmó que el Ministerio del Ambiente determinó que la intervención no estaría comprendida dentro del Sistema Nacional de Evaluación de Impacto Ambiental y, por ello, no requeriría certificación ambiental antes de su ejecución. Aclaró, sin embargo, que el Gobierno Regional deberá obtener las autorizaciones sectoriales y cumplir las normas sobre residuos, agua, ruido, suelos y conservación del patrimonio. Bonifacio explicó que los residuos de construcción serían manejados por una empresa operadora autorizada y que el expediente incluye monitoreos de aire, ruido, agua e indicadores hidrobiológicos. También reconoció que todavía deberá tramitarse la autorización para ejecutar las obras de captación de agua. La representante del Colegio de Arquitectos de Huánuco señaló que su institución solicitó el expediente completo en más de una oportunidad, pero no lo había recibido hasta la sesión. Cuestionó la integración de la estructura de dos pisos proyectada en la isla, pidió que se justifique su necesidad y consultó si la intervención cuenta con la licencia de edificación correspondiente. Un integrante del colectivo ambiental sostuvo que Viña del Río debería ser considerada un humedal urbano y cuestionó que no se haya realizado una socialización más amplia. En respuesta, la ingeniera geóloga e hidrogeóloga Doris Elizabeth Alvarado y Linares afirmó que el lugar fue originalmente una zona de inundación y que posteriormente fue convertido en laguna mediante obras ejecutadas durante la gestión del exalcalde Walter Soberón. Carmen Guamán, vecina de Viña del Río desde hace 50 años, expresó su respaldo al proyecto, pero solicitó atender también el deterioro de las calles cercanas, la falta de alumbrado y la inseguridad. Las regidoras también plantearon observaciones por la presencia de bares, discotecas y lavaderos alrededor de la laguna. El alcalde Antonio Jara Gallardo respondió que la municipalidad evaluará modificar la zonificación del sector dentro del Plan de Desarrollo Urbano. El proyecto quedó expuesto públicamente, pero la sesión no precisó el monto total de inversión, el plazo de ejecución ni la fecha prevista para el inicio de los trabajos. Tampoco se informó cuándo será entregado el expediente completo a los colegios profesionales, un documento que será decisivo para contrastar los compromisos ambientales, hidráulicos y arquitectónicos presentados por el Gobierno Regional.
Regional






Comentarios
Comparte tu opinión de manera respetuosa.
Inicia sesión para dejar un comentario.