Ante el riesgo de lluvias intensas, inundaciones y deslizamientos, el programa nacional PAIS activó más de 40 tambos en nueve provincias de la región Huánuco como centros de articulación para fortalecer la capacidad de respuesta de los centros poblados rurales, informó el programa social.
Estas plataformas de servicios del Estado se convertirán en espacios de capacitación, coordinación y albergue temporal para la población, según el programa. Equipados con internet y salas multiusos, los tambos trabajarán de manera articulada con el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) y las autoridades comunales para orientar a las familias en la identificación de zonas seguras y en acciones de prevención frente a las fuertes precipitaciones.
Tambos preparados ante lluvias y movimientos en masa
Del total, 12 tambos están preparados para mitigar el impacto de las lluvias intensas y 35 tambos se activarán ante el riesgo de movimientos en masa que puedan afectar viviendas, cultivos y la integridad de las personas.
Además, los tambos funcionarán como almacenes temporales para kits de alimentos, abrigo y productos agrarios que envíen las instituciones públicas. Desde allí se distribuirá la ayuda humanitaria a comunidades rurales de la sierra y selva de difícil acceso.
Contexto regional: emergencia por lluvias
La activación de los tambos se da en un contexto de alerta por lluvias intensas en la región. Según los Decretos Supremos 003-2026-PCM y 005-2026-PCM, publicados en enero en el diario oficial El Peruano, Huánuco figura entre los departamentos con mayor número de distritos declarados en emergencia, con 33 jurisdicciones en esa condición, solo superado por Ayacucho (38) y Piura (35).
Las precipitaciones han provocado desbordes de ríos, inundaciones y daños en infraestructura vial, afectando carreteras, viviendas y cultivos en la sierra central.
Tambos como plataformas de desarrollo
El programa nacional PAIS gestiona 522 tambos en todo el país, los cuales brindan servicios en el marco de la gestión del riesgo de desastres, con el objetivo de contribuir al cuidado y desarrollo de la población rural que vive en zonas de difícil acceso o geografía compleja.
En Huánuco, el programa cuenta con 45 tambos desde donde se promueven servicios y actividades orientadas a fortalecer las capacidades y oportunidades de desarrollo de las comunidades.
Emprendimientos que nacen en los tambos
Más allá de la emergencia, los tambos también son espacios de formación productiva. En el centro poblado de Malconga, distrito de Amarilis, veinte jóvenes crearon su primer emprendimiento de pastelería y panadería: Marcapozo Dulce Tradición, cuya producción ya se ofrece en ferias locales.
Su formación se desarrolla en el tambo Malconga, en articulación con el Cetpro Arsenio Mendoza Flor, World Vision y la Municipalidad Distrital de Amarilis. Desde hace casi un año, los jóvenes acuden tres veces por semana al tambo para participar en sesiones teóricas y prácticas. Como resultado, elaboran bocaditos dulces y salados, pasteles, galletas, bizcochos, tortas y diversos postres.
“Desde los tambos buscamos que los jóvenes no solo accedan a servicios, sino que también encuentren oportunidades para desarrollar sus capacidades y construir sus propios proyectos”, señaló Manuel Pachas, director ejecutivo del programa nacional PAIS.
El programa PAIS acondicionó un espacio en el tambo Malconga para las sesiones formativas, mientras que la Municipalidad Distrital de Amarilis financia los talleres y World Vision facilitó hornos, batidoras, moldes y otros utensilios profesionales. El Cetpro Arsenio Mendoza Flor otorgará una certificación como técnicos en pastelería y panadería al culminar el proceso, previsto para finales de este año.
Casos que transforman vidas
En el Tambo Condorcancha, distrito de Baños, Litardo Marengo (61) transformó la leche de su ganado en un negocio de yogures artesanales de lúcuma, guanábana, fresa, aguaymanto y mango. Tras más de tres décadas dedicado a la ganadería junto a su esposa Edith Alvarado, decidió participar en las capacitaciones que observaba como custodio de la plataforma.
Con el acompañamiento del gestor del Tambo, utilizó la cocina y la refrigeradora del local para sus primeras producciones. Hoy, sus yogures llegan a mercados fuera de su distrito y su meta es registrar una marca propia.
“Con mucho esfuerzo logramos que nuestros hijos mayores sean profesionales. Ahora estas capacitaciones nos permiten fortalecer este negocio que tiene buena demanda y seguir avanzando por nuestras hijas”, comentó Litardo.
Como él, más de 46 000 padres de familia a nivel nacional fortalecen sus capacidades productivas a través de los Tambos del Programa PAIS, según la información oficial.










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