Conseguir el primer empleo sigue siendo uno de los principales desafíos para los jóvenes en el Perú. Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), los jóvenes en América Latina enfrentan una tasa de desempleo tres veces mayor que la de los adultos y cerca del 60 % de quienes trabajan lo hacen en condiciones de informalidad. En el país, la tasa de desempleo juvenil alcanza el 9,6 %, prácticamente el doble de la tasa nacional (5,1 %), de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI).
¿Cómo estructurar un CV sin experiencia?
Ante este panorama, una de las principales dudas es cómo elaborar un currículum cuando aún no se cuenta con experiencia profesional. Para estos casos, los especialistas recomiendan optar por un CV funcional, un formato que pone el foco en las competencias, proyectos, logros académicos y habilidades desarrolladas durante la etapa de formación, más que en la experiencia laboral.
«Cuando un joven aún no ha tenido un empleo formal, el currículum no debe centrarse en lo que le falta, sino en todo aquello que ya ha desarrollado durante su formación. Participar en proyectos, voluntariados, investigaciones, actividades extracurriculares o certificaciones también demuestra competencias que hoy valoran las organizaciones», explica Nataly López Tineo, directora de Desarrollo Académico y Sostenibilidad de la Universidad Privada del Norte (UPN).
¿Qué no debería faltar en un CV sin experiencia?
Para incrementar las posibilidades de ser considerado en un proceso de selección, el especialista recomienda considerar los siguientes puntos:
- Un perfil profesional breve, que describa intereses, fortalezas y objetivos laborales.
- Competencias técnicas y digitales, como dominio de programas, idiomas o herramientas específicas.
- Proyectos académicos relevantes, investigaciones, casos prácticos o trabajos desarrollados durante la carrera.
- Voluntariados, actividades estudiantiles o emprendimientos, que evidencien liderazgo, organización o trabajo colaborativo.
- Certificaciones y cursos complementarios, especialmente aquellos vinculados a habilidades digitales o al puesto al que se postula.
Asimismo, aconseja adaptar el CV para cada vacante, evitando documentos genéricos y resaltando aquellas competencias que respondan directamente al perfil solicitado por la empresa.
«Hoy las organizaciones buscan personas que puedan aprender, adaptarse y resolver problemas. Un currículum bien construido debe reflejar ese potencial, incluso cuando todavía no existe una trayectoria laboral extensa», concluye López.
Errores que pueden cerrar puertas
En un escenario donde la inserción laboral es compleja por la falta de experiencia y también por la falta de capacidades —como advirtió el Ministerio de Trabajo—, los especialistas señalan que ciertos errores en el CV o en la entrevista pueden afectar la contratación. Paola Chocano, partner & managing director de Cornerstone Perú, resaltó que la falta de estructura, errores ortográficos, exceso de información irrelevante y no destacar logros académicos, voluntariados u otras experiencias, pueden cerrarle la puerta a un candidato.
Según la especialista, lo más crítico en una entrevista laboral es no prepararse previamente y desconocer aspectos esenciales sobre la empresa a la que se postula. «No saber por qué quieren el puesto o no tener claro sobre sus fortalezas son errores muy frecuentes. También el responder de manera muy general sin ejemplos concretos que demuestren la capacidad del postulante», mencionó a Gestión.
Habilidades digitales y redes de contacto
El dominio de herramientas digitales como Excel, Power BI, marketing digital o programación es un diferencial clave en los procesos de selección, según Alicia Gallo, jefa de la Oficina de Desarrollo Profesional de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya (UARM). Además, mantener el perfil de LinkedIn actualizado aumenta la visibilidad del potencial trabajador ante los reclutadores.
Mónica Villegas, directora de Oportunidades Laborales de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC), señala que un CV sin experiencia formal debe resaltar voluntariados, proyectos universitarios o actividades deportivas, ya que demuestran habilidades clave como trabajo en equipo, liderazgo y comunicación. «Cuando el documento está bien estructurado, las probabilidades de ser considerado para una entrevista pueden aumentar en un 80 %», indica.
En ese sentido, los interesados pueden recurrir a herramientas de inteligencia artificial como ChatGPT, Canva, Zety o Novoresume para generar formatos optimizados y sugerencias personalizadas. Sin embargo, es fundamental revisar el documento final para corregir posibles errores y asegurarse de que refleje fielmente la experiencia y competencias.
La inexperiencia no es un obstáculo si existe disposición para aprender y actitud proactiva, ya que muchas compañías priorizan dichos aspectos porque pueden moldear al profesional según su cultura y necesidades. Identificar y presentar correctamente el potencial de cada candidato resulta clave para abrir las puertas al primer empleo.







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