Huánuco, 15 de marzo de 2026.— No solo se construye un puente con hormigón y cálculos: también con palabras que sanan, emociones que se entienden y cuerpos que vuelven a sentir. Bajo esa poderosa mirada de la ontología del lenguaje, el Colegio de Ingenieros del Perú – Consejo Departamental Huánuco, a través de su Instituto de Bienestar del Ingeniero (IBI Huánuco), organizó un taller transformador que dejó huella en decenas de profesionales.
Bajo el título “Ingeniería Emocional”, los destacados coaches ontológicos Julio Quiroz y Yulia Luna guiaron una jornada intensa y profundamente humana. Con herramientas precisas del coaching ontológico, invitaron a los participantes a observarse desde las tres dimensiones esenciales del ser: lenguaje, emoción y corporalidad. El resultado: ingenieros que ahora gestionan mejor el estrés, toman decisiones con mayor claridad y construyen relaciones familiares y sociales más auténticas y saludables.
“El lenguaje no es solo para comunicarnos, es la herramienta más poderosa para generar nuevas realidades”, enfatizaron Quiroz y Luna durante las dinámicas. Los asistentes participaron con total apertura: compartieron experiencias, se escucharon de verdad y descubrieron cómo una simple conversación puede ampliar sus posibilidades de acción en la vida cotidiana.
Lejos de ser un taller convencional, “Ingeniería Emocional” demostró que la ingeniería del siglo XXI ya no se sostiene solo en conocimientos técnicos. Requiere también profesionales capaces de manejar sus emociones, comunicarse con efectividad y mantener el equilibrio entre su vida laboral y personal. Y eso fue exactamente lo que vivieron los ingenieros huánuquenses.
Al cierre, los participantes no escatimaron elogios: “Necesitábamos este espacio para detenernos, reflexionar y volver a conectar con nuestra dimensión humana”, coincidieron varios asistentes.
El decano del CIP Huánuco, Ing. Fernando Espinoza Soto, reafirmó el compromiso institucional: “Seguiremos impulsando, a través del Instituto de Bienestar del Ingeniero, iniciativas que promuevan el desarrollo integral de nuestros miembros y el bienestar de sus familias”.
Por su parte, el responsable del IBI Huánuco, Ing. Luis Martel Dominguez, resumió el espíritu del encuentro: “Estos espacios no solo fortalecen competencias profesionales, sino que generan nuevas conversaciones que transforman vidas y equilibran emociones”.
¿El balance final? Ingenieros más conscientes, más confiados y, sobre todo, más humanos. Porque, como bien saben Julio Quiroz y Yulia Luna, la verdadera ingeniería empieza por uno mismo.










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