La nueva infraestructura de la institución educativa Illathupa todavía no ha sido revisada por el comité de recepción, aunque el Gobierno Regional de Huánuco había anunciado que esa verificación comenzaría, a más tardar, el 1 de septiembre. Una semana después de ese plazo, el director del colegio, Óscar Edgardo Rivera Mejía, informó que la visita técnica seguía pendiente y que había sido reprogramada, según la información recibida, para el jueves 10 o viernes 11 de septiembre.
La demora mantiene a unos 740 estudiantes distribuidos entre el local prestado del colegio Leoncio Prado, en el jirón Bolívar 260, y un inmueble alquilado en la Casa del Maestro. La comunidad educativa lleva casi tres años en esas sedes provisionales.
Por ello, el dato decisivo ya no es que la empresa o el Gobierno Regional reporten un avance del 100 %, sino que la entidad contratante verifique la obra, formule observaciones si corresponde y firme el acta que permita avanzar hacia su entrega y uso.
El 20 de agosto, el gerente regional de Infraestructura, Daniel Mallqui, declaró que el contratista había concluido los trabajos luego de la electrificación y las pruebas efectuadas los días 18 y 19. También señaló que la supervisión presentaría su informe el 26 de agosto y que el comité iniciaría la verificación como máximo el 1 de septiembre. Ese cronograma situaba la recepción en septiembre y la entrega formal en octubre. Ninguno de esos anuncios, sin embargo, reemplaza el acta técnica.
Una obra que ya superó varias fechas anunciadas
El proyecto no llega a esta etapa con un solo retraso. De acuerdo con el Informe de Hito de Control n.° 036-2024-OCI/5339-SCC, la obra comenzó el 6 de diciembre de 2023 bajo el Contrato n.° 122-2023-GRH/GGR, suscrito con el Consorcio Ejecutor Illathupa por S/23 998 889.28 y un plazo de 540 días. La fecha contractual inicial de término fue el 28 de mayo de 2025. El informe de la Contraloría identifica el contrato, el monto, el plazo y al consorcio ejecutor.
Posteriormente, el Gobierno Regional y sus funcionarios difundieron nuevas previsiones. La culminación fue proyectada para finales de 2025; después para el 15 de marzo de 2026; luego para mediados de abril; y finalmente para el 9 de mayo, fecha aprobada mediante la Resolución Gerencial Regional n.° 223-2026-GRH/GRI.
El 8 de mayo, un día antes de ese último vencimiento, trabajadores protestaron por remuneraciones impagas y la obra todavía no estaba lista para ser recibida. Diario Ahora reconstruyó entonces la sucesión de plazos.
En agosto volvió a informarse que la ejecución había alcanzado el 100 %. El gobernador Antonio Pulgar repitió esa cifra el 8 de septiembre y afirmó que el proyecto se encontraba en recepción, pero no fijó una fecha de entrega ni presentó en esa declaración el acta del comité. Su pronunciamiento mantuvo abierta la fecha de uso del nuevo colegio.
El 100 % informado aún debe ser aceptado
Rivera Mejía dijo que ingresó al edificio como observador y vio mobiliario, computadoras y ascensores en funcionamiento. Precisó, sin embargo, que no formó parte de una inspección de recepción.
Esa diferencia es sustantiva: una visita del director acredita que existen equipos e instalaciones visibles, pero no sustituye la evaluación de las especialidades estructural, arquitectónica, eléctrica y sanitaria que corresponde al comité.
El director explicó que el equipo tendría aproximadamente 15 días para efectuar la revisión y comunicar observaciones. Si estas se producen, el contratista dispondría de entre 30 y 40 días para levantarlas, de acuerdo con el cronograma que le fue informado. En ese escenario, la entrega no sería inmediata y dependería tanto del contenido del acta como de la subsanación aceptada por el Gobierno Regional.
La revisión también deberá permitir conocer qué ocurrió con las seis situaciones adversas que la Contraloría identificó en abril de 2024. Entre ellas figuraron la ausencia de personal clave, deficiencias en equipos de seguridad, manejo inadecuado de material excedente, riesgos de pagos por partidas ejecutadas parcialmente o deficientemente y la colocación de acero que no seguía el plano estructural revisado.
Ese informe corresponde a una evaluación realizada durante la ejecución y no demuestra que los problemas continúen. Sin embargo, vuelve indispensable que la entidad precise si fueron corregidos y con qué documentos se verificó su cierre antes de recibir la obra.
Casi tres años en locales provisionales
Mientras se completa el procedimiento, Illathupa sostiene 40 secciones —20 por la mañana y 20 por la tarde— en sus sedes temporales. El nuevo plantel tendrá 25 aulas y el director proyecta elevar la matrícula a entre 1300 y 1400 estudiantes. Esa ampliación es todavía una expectativa y dependerá de la entrega de la infraestructura y de la planificación educativa correspondiente.
El próximo hecho comprobable será la visita del comité y no otra declaración de culminación. El acta deberá establecer si la obra se recibe o se observa, qué componentes requieren corrección, qué plazo regirá y cuándo el inmueble estará realmente en condiciones de ser transferido al sector Educación.
Hasta entonces, el 100 % anunciado describe el avance reportado por el ejecutor y el Gobierno Regional, pero no una infraestructura entregada a los estudiantes.










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