La producción legal de cocaína con fines medicinales durante las primeras décadas del siglo XX forma parte de la historia que conserva la Hacienda Radium, ubicada en el valle del Monzón, en Huánuco. Su museo de sitio reúne documentos originales, fotografías, objetos y comunicaciones empresariales relacionadas con una actividad que, según sus impulsores, contó con autorización estatal y estuvo destinada a la industria farmacéutica internacional. El espacio exhibe facturas, inventarios, memorias empresariales, cartas comerciales y permisos oficiales vinculados con el funcionamiento de la antigua fábrica. Entre los documentos se encuentra una memoria de 1942 que autorizaba a la International Petroleum Company a vender insumos químicos destinados a la fabricación de cocaína en Huánuco. La colección también conserva comunicaciones sobre cotizaciones internacionales y exportaciones hacia Estados Unidos, Alemania y Japón. De acuerdo con Alex Vila Rada, bisnieto del hacendado Fortunato Rada e impulsor del proyecto cultural, la hacienda operó legalmente cuando la cocaína era utilizada como insumo médico y anestésico. Documentos revelan el funcionamiento de la fábrica “Los inicios de la cocaína fueron con fines nobles, fueron para medicina, para curar a seres humanos”, sostuvo Vila Rada. Según explicó, la actividad se desarrolló antes de la expansión del narcotráfico y del consumo ilícito, en un periodo en el que determinadas personas recibían autorización para elaborar el producto. Los documentos conservados también muestran, según Vila Rada, cómo la Segunda Guerra Mundial influyó en las decisiones comerciales de la hacienda. Durante ese periodo, sus administradores discutían si la producción debía dirigirse al mercado estadounidense o al alemán. El museo incorpora investigaciones académicas y publicaciones históricas sobre la transformación de la hoja de coca, desde su uso ritual en las culturas andinas hasta su incorporación como materia prima en medicamentos. Estos materiales buscan explicar el contexto en el que la medicina occidental utilizó derivados de la planta para elaborar fármacos. Patrimonio y turismo para el valle del Monzón Además de preservar los archivos de la antigua fábrica, el proyecto busca recuperar el valor histórico de la hacienda y ampliar la oferta turística del valle. La propuesta incluye recorridos por el inmueble, hospedaje, gastronomía, actividades recreativas y experiencias vinculadas con la vida rural. Vila Rada señaló que este patrimonio permaneció relegado durante décadas por los cambios ocasionados por la reforma agraria, la violencia política y el posterior auge del narcotráfico. “Queremos darle otro valor y transversalidad a la historia. El tema cultural es lo que más queremos resaltar, porque esta historia no se conoce”, afirmó. La Hacienda Radium también desarrolló actividades agrícolas y ganaderas, entre ellas el cultivo de café, cacao y cítricos, además de la producción de aguardiente. Según sus impulsores, esas actividades contribuyeron a la economía del valle y al financiamiento de carreteras que conectaron Monzón con otras localidades de Huánuco. El siguiente desafío del proyecto será consolidar el museo como un destino histórico y cultural sin perder el rigor documental sobre una actividad sensible. La puesta en valor dependerá de la conservación de los archivos, la verificación de sus antecedentes y la capacidad de explicar el contexto médico, comercial y estatal en el que funcionó la antigua fábrica. LEYENDA Imagen, Inforegión
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