A solo 13 días del inicio previsto de la feria por el aniversario de Huánuco, los comerciantes que llegaron desde otras regiones aún no saben dónde venderán, cuánto deberán pagar ni cuándo comenzará oficialmente la venta de puestos. La falta de información ha generado gastos, incertidumbre y malestar entre los vendedores, quienes dependen de esta campaña para recuperar su inversión, cubrir traslado, alimentación, hospedaje y obtener ganancias durante la festividad.
Paulino Quispe, comerciante proveniente de Mazamari, afirmó que ya gastó más de S/ 1,000 desde su llegada a Huánuco sin tener ninguna certeza sobre su participación. Según indicó, la feria debería iniciar el 15 de julio, pero al 2 de julio la Municipalidad Provincial de Huánuco aún no ha comunicado de manera clara la ubicación, el costo ni la distribución de los espacios comerciales.
El comerciante señaló que su grupo de Mazamari reúne alrededor de 120 puestos, mientras que otros grupos provenientes de distintas zonas podrían sumar unos 400 espacios. Sin embargo, advirtió que varios vendedores ya evalúan no venir a Huánuco porque no quieren asumir más gastos sin saber si podrán trabajar. “La mayoría está desanimada”, afirmó.
Tarifas que preocupan
Uno de los puntos más sensibles es el posible costo de los puestos. Quispe comparó que en ferias como Aguaytía o Mazamari se paga alrededor de S/ 150 por un mes, mientras que en Huánuco el año pasado se habría cobrado S/ 3,000. Para este año, según versiones extraoficiales comentadas por los propios comerciantes, la tarifa podría subir hasta S/ 5,000.
El comerciante sostuvo que esos montos no solo afectan al vendedor, sino también al público. Según explicó, si la municipalidad eleva demasiado el costo de los puestos, los comerciantes tendrán que subir el precio de sus productos para recuperar la inversión. “Cuando nos suben precios, los productos suben”, advirtió, al cuestionar que no se piense en el impacto para la población.
La posible mudanza de la feria al Malecón Higueras también genera rechazo. Los vendedores recuerdan que ese espacio no ofrece las mismas condiciones que La Laguna y mencionan problemas como el viento, el riesgo para las carpas y la falta de garantías para instalarse durante varias semanas. Quispe indicó que, en esas condiciones, muchos solo estarían dispuestos a pagar entre S/ 400 y S/ 500 por todo el mes.
Gastos antes de vender
El problema no se limita al monto del puesto. Los comerciantes que llegaron de Mazamari, Pucallpa, Lima, Cusco, Huancayo, Satipo y otras zonas deben cubrir pasajes, hospedaje y alimentación mientras esperan una respuesta. Cada día sin información aumenta el gasto y reduce la posibilidad de recuperar lo invertido cuando finalmente empiece la feria.
Quispe sostuvo que muchos vendedores trabajan de feria en feria y que necesitan organizar con anticipación el traslado de mercadería, camiones, carpas y personal. Sin una fecha clara para la venta de puestos, los comerciantes no pueden planificar ni decidir si les conviene quedarse, regresar o buscar otra feria en otra región.
La incertidumbre también afecta la llegada de más participantes. Según el comerciante, varios grupos han preferido esperar o reducir el número de puestos que traerán a Huánuco. Esa decisión podría disminuir la oferta comercial durante el aniversario y afectar una actividad que normalmente atrae a visitantes, compradores y vendedores de distintas partes del país.
Riesgo de informalidad
Otro punto de preocupación es la competencia de ambulantes. En la transmisión se recordó que el año pasado miles de comerciantes informales ocuparon calles aledañas, pagando montos mucho menores frente a quienes asumieron tarifas elevadas por un puesto formal. Para los vendedores, esa diferencia genera competencia desleal y desordena la feria.
Quispe advirtió que, si no hay organización y precios razonables, más comerciantes podrían optar por ocupar calles o vender fuera de los espacios oficiales. Según su posición, la falta de reglas claras no solo perjudica a quienes vienen de lejos, sino que también puede convertir la feria en un escenario de desorden, informalidad y conflicto.
El reclamo apunta directamente a la Municipalidad Provincial de Huánuco. Los comerciantes afirman que no encuentran una autoridad que les explique con precisión cuándo se venderán los puestos, cuánto costarán y dónde se realizará finalmente la feria. Esa ausencia de respuesta, sostienen, agrava el malestar y afecta la imagen de una de las actividades centrales del aniversario.
La feria, que debería ser una oportunidad económica para Huánuco, llega a una etapa crítica antes de empezar. Si la municipalidad no define de inmediato ubicación, tarifas, reglas y control del comercio informal, el evento podría iniciar con menos comerciantes, productos más caros, mayor informalidad y un conflicto abierto entre vendedores y autoridades.









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