Las lluvias intensas que se registran en Huánuco ya están dejando daños visibles en varios sectores de la provincia. Aunque hasta el momento no se han reportado pérdidas humanas, el titular de Defensa Civil, ingeniero William Cieza, alertó que la situación sigue siendo delicada, sobre todo en Colpa Baja, identificada como una de las zonas más críticas por el aumento del caudal y el riesgo de nuevas inundaciones.
El funcionario explicó que durante la última semana las precipitaciones han sido constantes y, en algunos momentos, más fuertes de lo habitual. Esto ha provocado afectaciones en viviendas y, principalmente, en áreas agrícolas. Uno de los casos más preocupantes se registra en el sector de Campo Verde, donde el desborde del río Huallaga obligó a intervenir de inmediato con maquinaria y apoyo de distintas instituciones.
Según detalló, en la zona se trabajó en tres puntos críticos para reforzar diques y reducir el ingreso del agua hacia terrenos de cultivo. Sin embargo, advirtió que esta intervención solo ofrece un alivio momentáneo. Si las lluvias continúan con la misma intensidad, el riesgo de mayores daños seguirá creciendo en los próximos días.
Daños se concentran en cultivos
William Cieza precisó que, por ahora, las mayores afectaciones no se han dado en viviendas colapsadas, sino en los medios de vida de la población, especialmente en terrenos agrícolas. Informó que al menos cinco hectáreas de cultivo han resultado perjudicadas por el ingreso del agua, lo que representa un golpe económico para las familias que dependen de esas parcelas.
El sector más expuesto continúa siendo Colpa Baja, en Campo Verde, por tratarse de una zona baja y cercana al río. Allí, la población ya había iniciado algunos trabajos preventivos junto a la municipalidad del centro poblado, pero fue necesaria una intervención complementaria por filtraciones que seguían poniendo en riesgo los cultivos.
En cuanto al monitoreo, el jefe de Defensa Civil indicó que su equipo realiza verificaciones constantes cada vez que reciben alertas del sistema Sismate. Señaló que el objetivo es comprobar la magnitud real del riesgo y evitar alarmas innecesarias en la población. Sobre el río Huallaga en la ciudad de Huánuco, descartó que haya estado cerca de desbordarse en zonas como el malecón, y explicó que el nivel no llegó a su umbral máximo.
Limitaciones técnicas
Uno de los puntos más delicados de la declaración fue el reconocimiento de que la jurisdicción todavía no cuenta con equipos técnicos suficientes para medir con precisión el nivel de los ríos. Cieza explicó que, en teoría, el caudal debe controlarse mediante reglas limnimétricas, pero ese sistema aún no está implementado en Huánuco.
Frente a esa limitación, anunció que este año se tiene previsto instalar dos sistemas de alerta temprana para el río Huallaga y el río Higueras. Estos equipos permitirán contar con mediciones reales y mejorar la capacidad de respuesta ante posibles desbordes. Mientras tanto, el monitoreo continúa realizándose con recursos limitados y sobre la base de verificaciones en campo.
A esta situación se suma otro riesgo detectado en el río Higueras. En el puente Tingo permanece atrapado un tronco de gran tamaño que no pudo ser retirado inicialmente por falta de maquinaria adecuada. Defensa Civil informó que retomará los trabajos con equipos más grandes, cables y otros recursos, debido a que este obstáculo podría convertirse en un peligro adicional si el caudal aumenta.
Emergencia mayor
Respecto a la capacidad de respuesta, el funcionario afirmó que los almacenes de Defensa Civil cuentan actualmente con alimentos, carpas, colchones, palas, picos y otros insumos básicos para atender a las familias afectadas. Señaló que estos bienes han sido adquiridos con recursos de la propia municipalidad y que, por ahora, permiten enfrentar las emergencias que se vienen presentando.
No obstante, también reconoció que esta capacidad es limitada. Advirtió que si las lluvias se vuelven más frecuentes o intensas, la respuesta local podría verse superada. En ese escenario, dijo que tendrían que solicitar apoyo al Gobierno Regional o, de ser necesario, al Ejecutivo nacional dentro del marco de una emergencia mayor.
Finalmente, indicó que otros sectores que preocupan son Las Moras y Aparicio Pomares, donde varias viviendas presentan daños en sus cercos perimétricos por el exceso de humedad. En muchos casos, estos muros fueron construidos con pircas y materiales frágiles, lo que incrementa el riesgo de colapso. Aunque por ahora no hay víctimas que lamentar, la situación sigue bajo vigilancia porque el peligro no ha pasado.







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