La institución educativa 32979 San Pedro de Pillao continúa funcionando en medio de cuestionamientos por el estado de su infraestructura y de un nuevo compromiso oficial para retomar la obra. Félix Ascensio, docente del plantel, afirmó que parte de la construcción “ya está por colapsar”, mientras Ronald Acuña, gerente general del Gobierno Regional de Huánuco, señaló que el saldo de obra ya fue aprobado y que la ejecución está prevista para 2027.
Ascensio indicó que el colegio atiende a más de 300 alumnos de inicial, primaria y secundaria, y que la comunidad educativa sigue desarrollando sus actividades porque no cuenta con otros ambientes disponibles. Según manifestó, el deterioro genera temor entre padres, docentes y estudiantes, especialmente por el riesgo de que alguna estructura pueda ceder y afectar a quienes permanecen en el plantel.
De acuerdo con el docente, en una reunión con funcionarios regionales y el gobernador se dejó constancia de un compromiso para programar la inversión a más tardar en mayo y lanzar el proceso entre septiembre y octubre. Según su versión, ese acuerdo quedó firmado, aunque remarcó que persiste la desconfianza porque la comunidad ya había escuchado promesas previas sin resultados concretos.
La explicación oficial del retraso
Ronald Acuña sostuvo que la obra arrastra una paralización de ocho años y que el Gobierno Regional encontró problemas legales y arbitrales vinculados con la empresa que estuvo a cargo de la ejecución. Según precisó, el expediente de saldo de obra fue aprobado en febrero y ahora corresponde incorporarlo a la programación presupuestal que, según dijo, se realiza entre abril y junio para asegurar recursos del año siguiente.
El gerente general afirmó que el saldo de obra requerido asciende a S/ 3,6 millones y añadió que la inversión total previa habría bordeado los S/ 8 millones sin que la infraestructura llegara a culminarse. También reconoció que la obra presenta deficiencias y que existen partidas valorizadas que, según dijo, ya no sirven y deberán volver a ejecutarse.
Durante la reunión con padres y docentes, representantes del Gobierno Regional señalaron que la resolución gerencial regional 121 fue aprobada el 25 de febrero de 2026 y defendieron que el proyecto ya sigue una ruta administrativa definida. Según explicaron, la intención es que el presupuesto quede garantizado para 2027 y que el proceso se convoque con previsión presupuestal, en lugar de depender de eventuales saldos de fin de año.
¿Alcanza el compromiso para recuperar la confianza?
La comunidad educativa, sin embargo, mantuvo sus reparos. En la reunión, uno de los participantes sostuvo que el expediente avanzó por la presión constante de padres y docentes, quienes, según dijo, acudieron dos y hasta tres veces por semana para exigir atención. Esa intervención reflejó la distancia entre la explicación técnica del Gorehco y la percepción de abandono expresada por quienes conviven con el problema.
Ascensio señaló además que el plantel ha solicitado módulos y que solo dispone de dos espacios acondicionados como medida provisional. También indicó que el director, la APAFA y otras autoridades han realizado coordinaciones para enfrentar la emergencia, aunque insistió en que la solución de fondo depende de que el Gobierno Regional concluya la infraestructura comprometida.
Por ahora, la comunidad de Pillao queda entre un cronograma oficial que apunta a 2027 y una realidad diaria marcada por la precariedad. La próxima prueba para ambas partes no será una nueva declaración, sino la incorporación efectiva del proyecto en la programación presupuestal y la capacidad del Gorehco para sostener, con hechos, una promesa que esta vez quedó formulada frente a padres, docentes y funcionarios.







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