La captura de José Estrada Huayta, empresario maderero sentenciado por el asesinato de 4 líderes indígenas de Alto Tamaya-Saweto, reactivó en Ucayali la ejecución de una condena que permanecía pendiente desde agosto de 2025. Según el Ministerio del Interior, el detenido figuraba en la lista de “Los más buscados” dentro del Programa de Recompensas.
La detención se produjo en el distrito de Campoverde, provincia de Coronel Portillo, dos meses después de que el Mininter incluyera a los implicados del caso Saweto en su relación de prófugos buscados a nivel nacional. De acuerdo con Aidesep, la información fue verificada con la comisaría del sector.
Desde la sentencia de segunda instancia, los 4 condenados permanecían prófugos, lo que impedía aplicar la pena de 28 años y 3 meses de prisión efectiva. Familiares de las víctimas y organizaciones indígenas advirtieron durante ese periodo riesgos de impunidad y posibles represalias.
Una sentencia aún pendiente de ejecución
En agosto de 2025, tras más de 10 años de proceso judicial, el tribunal condenó a Hugo Soria Flores y José Estrada Huayta como autores mediatos del crimen. También sentenció a Segundo Atachi Félix y Josimar Atachi Félix como coautores del homicidio calificado con alevosía.
La justicia fijó además una reparación civil de S/ 400 mil a favor de los familiares de Edwin Chota, Leoncio Quintisima, Jorge Ríos y Francisco Pinedo. Sin embargo, la falta de capturas retrasó durante varios meses la aplicación efectiva del fallo.
El asesinato ocurrió en setiembre de 2014, cuando los 4 líderes ashéninkas fueron emboscados mientras se dirigían hacia una comunidad en Brasil. Según la información difundida en el caso, los agresores les dispararon y luego mutilaron sus cuerpos.
El crimen que expuso la violencia maderera
Antes del ataque, Edwin Chota y los otros dirigentes habían denunciado amenazas de muerte de madereros ilegales que operaban en su territorio. También solicitaron garantías para su seguridad, pero no recibieron protección estatal, según las denuncias recogidas durante el proceso.
El caso Saweto tuvo repercusión nacional e internacional porque evidenció la vulnerabilidad de los defensores indígenas frente a economías ilegales en la Amazonía. Para Aidesep, el traslado del detenido a la carceleta del Poder Judicial de Ucayali permitirá continuar las diligencias y ejecutar la sentencia.
La captura de Estrada Huayta deja ahora bajo presión a las autoridades encargadas de ubicar a los otros sentenciados. La pregunta que queda abierta es si el avance en Campoverde marcará el inicio del cumplimiento total de una condena esperada desde hace más de una década.







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