El debate de candidatos al Gobierno Regional de Huánuco dejó una extensa relación de compromisos sobre educación, salud, carreteras, conectividad, agricultura y reforma institucional. Sin embargo, una pregunta atravesó buena parte de las exposiciones sin una respuesta concreta: ¿cuánto demandarán esas propuestas y con qué recursos podrán ejecutarse? El encuentro fue realizado el 17 de septiembre en el Colegio de Ingenieros de Huánuco, como parte del debate electoral promovido por el Jurado Nacional de Elecciones y reunió a los diez candidatos al gobierno regional.
Enrique Orlando Pulgar, candidato de Perú Primero, fue el primero en exponer. Anunció que impulsaría una “ley de excepción por emergencia” para intervenir el tramo vial entre San Rafael y Leoncio Prado y ofreció becas para los diez mejores alumnos de todos los colegios. En su minuto y medio inicial no precisó cuántos estudiantes alcanzarían efectivamente el beneficio, cuál sería el valor de las becas, qué niveles educativos incluirían ni qué recursos sostendrían el programa. Tampoco desarrolló el costo o alcance financiero de la intervención vial anunciada.
Rosendo Serna presentó una propuesta enfocada en modificar la estructura del Gobierno Regional. Planteó reformar su organización y seleccionar mediante concurso a gerentes y directores sectoriales. Después incorporó iniciativas como Cuna Saludable, un fondo regional para reemplazar aulas de adobe, escuelas de alta competencia y un proyecto curricular regional adaptado a Huánuco. La exposición permitió conocer instrumentos de gestión concretos, aunque no estableció cuánto costarían, en cuánto tiempo se implementarían ni qué indicadores permitirían comprobar sus resultados.
Conexión y agroexportación
El planteamiento central de Rosalí Leandro fue construir una región andino-amazónica integrada mediante carreteras asfaltadas, redes de telefonía e internet, acompañadas de una estrategia que priorice educación, salud, agricultura y turismo. El candidato de País para Todos sí participó en la jornada y realizó su exposición dentro del primer bloque del debate.
Leandro proyectó además una región descentralizada, productiva y competitiva, con desarrollo económico sostenible. Su intervención colocó la integración física y digital como eje de su propuesta, pero el tiempo asignado no dejó cifras sobre kilómetros de carreteras, cobertura prevista de internet, provincias priorizadas, inversión estimada ni etapas para ejecutar ese objetivo. Precisar esos componentes permitiría posteriormente contrastar la oferta electoral con las acciones de una eventual gestión.
Antonio Robles centró su visión en convertir a Huánuco en una región agroexportadora mediante industrialización y propuso instalar un centro de innovación agraria en cada provincia. Vinculó además la educación con la producción y planteó incorporar desde la formación escolar elementos relacionados con industrialización, identidad y desarrollo productivo.
En el bloque social amplió sus propuestas hacia salud. Habló de prevención y diagnóstico temprano, atención inmediata y un SAMU regional. También sostuvo que existen 337 puestos de salud con carencias de personal, equipamiento y medicamentos. La propuesta describió problemas e instrumentos, pero no precisó cuántos establecimientos serían atendidos inicialmente, cuánto costaría implementar el servicio móvil ni cuál sería el presupuesto anual necesario para sostenerlo.
Miguel Meza propuso agua segura, electricidad, internet y fortalecer las agencias agrarias mediante personal técnico, maquinaria e innovación tecnológica. Robinson Aguirre ofreció una Academia Preuniversitaria Regional en las capitales provinciales y becas nacionales e internacionales. En ambos casos quedaron pendientes cifras sobre cobertura, beneficiarios, inversión, etapas de implementación y fuentes de financiamiento.
Modernización, hospitales y otras ofertas
Fortunato Juan Ramos introdujo otro enfoque: modernizar la gestión regional mediante la metodología BIM, crear una gerencia de estudios y fortalecer la ejecución de obras por administración directa. Su exposición identificó mecanismos administrativos específicos, pero tampoco detalló qué presupuesto demandaría la reorganización, cuánto tiempo tomaría implementarla ni qué controles acompañarían una mayor ejecución directa de proyectos.
Madeleine Alomia planteó como horizonte hacia 2030 una región articulada entre la sierra y la Amazonía, con una agricultura capaz de generar mayor valor agregado y con conectividad física y digital para las zonas rezagadas. La candidata mencionó además problemas como anemia y pérdida de bosques. Durante su exposición, sin embargo, tampoco presentó una cartera inicial de proyectos, montos de inversión o metas intermedias que permitieran medir cuánto de ese objetivo podría alcanzarse durante los cuatro años de una gestión regional.
Luis Picón planteó “un hospital para cada capital de provincia” y utilizó como respaldo de su candidatura cifras de su anterior gestión, entre ellas más de 570 obras, más de 170 complejos educativos y 100 ambulancias. Para su nueva propuesta hospitalaria no indicó durante el debate la categoría de cada establecimiento, su capacidad, cantidad de personal requerido, costo de construcción y equipamiento o cronograma de ejecución.
Sergio Junior Príncipe concentró parte de su intervención en salud, con una declaratoria de emergencia, campañas quirúrgicas y nuevos establecimientos hospitalarios. Sus propuestas, al igual que varias de las expuestas durante la jornada, tampoco estuvieron acompañadas por una valorización o una fuente específica de financiamiento.
La ausencia de cifras no significa por sí sola que las propuestas sean imposibles de ejecutar. El formato otorgó tiempos reducidos para las exposiciones y estaba diseñado también para posteriores bloques temáticos y preguntas entre postulantes. Pero precisamente por la magnitud de varias ofertas —hospitales, carreteras, academias regionales, becas o una reorganización administrativa—, su evaluación requiere información que vaya más allá del anuncio político.
Los candidatos llegan además a una elección regional en la que Huánuco registra 11 provincias y más de 651 mil electores, según información de Infogob del JNE, dimensión que vuelve relevante conocer la cobertura real que tendría cada compromiso presentado como política regional.
El debate permitió conocer con mayor claridad hacia dónde pretende orientar cada candidatura una eventual gestión. Lo que todavía falta es llevar esas ofertas a un terreno que el ciudadano pueda fiscalizar: costo estimado, fuente de financiamiento, competencia legal, plazo de ejecución y resultado verificable. Sin esos cinco elementos, una carretera, una beca, un hospital, una academia o una reforma administrativa siguen siendo propuestas políticas cuya viabilidad todavía debe demostrarse.









Comentarios
Comparte tu opinión de manera respetuosa.
Inicia sesión para dejar un comentario.